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CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS 



REVISTA ESPAÑOLA DE ENTOMOLOGÍA 

TOMO XIII 



SECCIÓN DE ENTOMOLOGÍA 

DEL 


MUSEO NACIONAL DE CIENCIAS NATURALES 

MADRID 

1940 




















3. AGUIRRE. TELÉF. 30366. ‘MADRID 





Al Caudillo de España, bajo cuyo alto patronato ha sido creado 
el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. 





EOS 


REVISTA ESPAÑOLA DE ENTOMOLOGÍA 








CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS 



REVISTA ESPAÑOLA DE ENTOMOLOGÍA 

TOMO XIII 



SECCIÓN DE ENTOMOLOGÍA 

DEL 


MUSEO NACIONAL DE CIENCIAS NATURALES 

MADRID 

1940 




















3. AGUIRRE. TELÉF. 30366. ‘MADRID 




Especies de Sepidium F. de Ifni 
(Col. Tenebrionidae) 


POR 


Manuel M. de la Escalera. 

(Lám, I.) 


En 1932, M. Antoine, de Casablanca, publicó en el Bulletin des 
Sciences Naturelles du Maroc, entre otras novedades, dos buenas 
especies de Sepidium del Sus y Anti Atlas, que con tanta fortuna y 
fruto explora; el S. hystrix Ant. fué descrito sobre un solo $ de El 
Mers del Sus; y en junio de 1934 y enero de 1935, F. Escalera, 
y apenas más tarde el Sr. Ferrer, en abril de 1935, del Museo de 
Barcelona, volvieron a encontrar en gran abundancia no sólo esta 
especie, sino también el S. peyerinthoffi Ant., con alguna otra en 
nuestro territorio de Ifni. 

Aunque la descripción del tipo de la especie del Sus permite asi¬ 
milarla a la especie de Ifni y esté acompañada de un dibujo esque¬ 
mático bastante aproximado a lo que considero forma subespecífica de 
su S. hystrix, siguiendo su criterio de crear subespecies para formas 
afines morfológica y geográficamente, paso a describirla, avalorada 
la descripción por el dibujo de conjunto hecho sobre un ejemplar $ 
de Ain Aguisgal por el experto dibujante D. Serapio Martínez, que 
ilustró también mi último trabajo sobre los Akis y otras especies de 
Ifni y Saháricas en 1935. 


Sepidium hystrix Ant. subsp. ifniensis nova. 

Long. $, 13-15 mm. 

Long. 9 , 12-18 mm. 

Loe.: Ain Aguisgal (1 $ , F. Escalera, 12 junio 1934); Ain Aguis¬ 
gal (9 $ $ ,6 9 9 , F- Escalera, enero 1935); Tazila (16 S S , 15 9 9 , 
F. Escalera, enero 1935); Sidi Ifni (3 S $ , 15 9 9 , F. Escalera, ene- 


-6 


MANUEL M. DE LA ESCALERA 


ro 1935); Zoco Tlata Mesti (1 $ , F. Escalera, 14 junio 1934); Adai 
(2 S $ , F. Escalera, enero 1935). 

Especie muy caracterizada por tener, como S. perforatum All., es¬ 
pinas laterales protorácicas fuertemente aguzadas, sin escotaduras, y 

• echadas hacia atrás, pero con el tubérculo del borde anterior del 
protórax bipartido en dos puntas agudas divergentes, acercándose 
por ello a las del grupo S. uncinatum Er., cuyas espinas puntiagudas, 
finas y largas de los tubérculos de las series costi formes elitrales re¬ 
pite también, pero muy distanciada de ésta por el primer carácter y 
su cuerpo alargado; independiente de ambas, genuinamente Sud- 
Atlásica sin formas de transición a esas especies. 

Cabeza con quillas anteoculares cortas y levantadas; frente y vér- 
;tice menudamente granujiento en las partes desnudas de cerdillas es- 

• carnosas, los gránulos alargados sobre aquélla y redondos sobre éste; 
antenas largas y finas, con sus artejos nada aglomerados, sobrepa¬ 
sando bastante el borde posterior del protórax, con el artejo 3. 0 más 

•de tres veces, casi cuatro, más largo que ancho, y los 4. 0 , 5. 0 , 6*, 7. 0 , 

• 8.° y g . 10 dos veces, cilindricos y sueltos, el io.° trapezoidal y nada 
transverso y el n.° algo acuminado y vez y media más largos que 
anchos ambos en el $ ; en la $ las antenas algo más cortas y sus 
artejos igualmente, pero guardando las mismas proporciones apro¬ 
ximadamente- 

Protórax con quilla longitudinal estrecha y poco realzada, sin 
llegar a su borde anterior, el cual está levantado sin hinchazón y bi¬ 
furcado en dos tubérculos divergentes bastante respingados y agudos, 
más o menos pronunciados individualmente; a un lado y al otro de 
•esa costilla longitudinal con otra aún menos realzada y más corta; 
las costillas con franja de cerditas ocráceas cortas que destacan poco 
del fondo, que aparece negro y menudamente granujiento en las par¬ 
tes desnudas; espinas laterales sumamente aguzadas, en curva se¬ 
guida sus bordes anterior y posterior sin entrantes ni salientes y la 
punta inflexionada hacia atrás, también con variaciones individuales 
en cuanto a la fortaleza y desarrollo de ellas. 

Elitros oval-alargados, apenas más deprimidos en el dorso en el o 
•que en la $ , con la sutura estrecha y apenas costiforme, del mismo 
realce en la base que en su último tercio, con dos series, dorsal y la¬ 
teral, de espinas mejor que tubérculos, que brotan del fondo más que 


ESPECIES DE «SEPIDIUM» F. DE IFNI 


7 


<le costillas flexuosas, quizá por ser éstas poco aparentes; la serie 
dorsal, de seis a nueve espinas, más irregular (pues alguna de éstas se 
dobla) que la la¬ 
teral, de nueve a 
once, y ambas se¬ 
paradas entre sí 
por la misma dis¬ 
tancia que hay de 
la serie dorsal a 
la sutura. La se¬ 
rie dorsal de es¬ 
pinas emite ra¬ 
mificaciones ve¬ 
llosas hacia la su¬ 
tura, inflexiona¬ 
das hacia atrás 
en 45 o , muy va¬ 
riable según los 
individuos en el 
número y realce 
de estas ramifi¬ 
caciones; parte 
rebatida del éli¬ 
tro profundamen¬ 
te fosulada. 

Patas gráciles, 
de tibias posterio¬ 
res cilindricas y 
rectas, sin curva¬ 
tura en el $ , y 
los tarsos de ellas 
un tercio más 
cortos que las 
mismas, mientras que en la $ las tibias posteriores suelen estar lige¬ 
ramente curvadas hacia arriba y hacia afuera, y sus tarsos sólo son 
una mitad de largos que ellas aproximadamente. 








8 


MANUEL M. DE LA ESCALERA 


Sepidium ifniensis Esc. var. subdesertica nova. 

Long. $ f 12-14 mm. 

Long. 9, 14-16 mm. 

Loe.: Gulimin (20 $ $ , 16 9 9 , F. Escalera, enero 1935); Tiliuin 
(17 2 5,13 9 $ , F. Escalera, diciembre 1934); Ugug (7 $ $ ,8 9 9, 
F. Escalera, diciembre 1934) ; Asaka (2 $$, 2 $ $ , F. Escalera, 
enero 1935). 

En la parte baja de la cuenca del Asaka o Nun la subespecie 
en términos generales es de menor tamaño y más perceptiblemente 
en las series de Gulimin y Tiliuin, con el tubérculo bipartido del bor¬ 
de anterior del protórax menos laminado desde su base, más hendido 
y las puntas más estrechas, aguzadas y revueltas; las espinas laterales 
del mismo más estrechas, agudas y largas, más rectas y levantadas 
y menos inflexionadas hacia atrás. 

Espinas de las series costi formes elitrales más finas, más largas 
y más numerosas, pero menos seriadas, con tendencia marcada a for¬ 
mar una tercera serie entre la dorsal y la lateral. 


S. peyerimhoffi Ant. 

Long. $ , 10-14 mm. 

Long. 9, n-14 mm. 

La especie descrita por M. Antoine lo fué de Aglú, El Mers y 
Agadir, es, efectivamente, lapidícola e invernante como casi todas las 
especies del género, que sobreviven en algunos casos hasta avanzada 
la primavera; por cierto que el primer ejemplar $ de la espcie fué 
recogido muerto y muy mutilado por M. Alluaud en Imintar (Anti 
Atlas) y a mí comunicado por M- Thery con el mismo nombre, al 
mismo tiempo que yo a su demanda le enviaba algún ejemplar de 
mis S. gypsicola y marraquense para que, con mayores elementos de 
juicio, la estudiase; ello es que la especie ocupa una extensa área y es 
más constante en sus caracteres; aparte la talla, no encuentro dife¬ 
rencias apreciables entre los que yo conozco. 

Doy a continuación las localidades y fechas de captura en el te¬ 
rritorio de Ifni y el dibujo de una 9 de Lota de Tiznit que hace 


ESPECIES DE «SEPIDIUM» F. DE IFNI 


9 


notar el dimorfismo sexual de la especie comparada con el esquema 
del 5 de S. peyerimhoffi Ant. que da dicho autor. 

Loe.: Lota de Tiznit (io 5 5,3 $ 5, F. Escalera, diciembre 
Í 934 ); Tagragra (i 5 , i $ , F. Escalera, enero 1935); Ugug (6 5 5, 
4 $ $ , F. Escalera, diciembre 1934); Adai (4 5 5,3 $ $ , F. Es¬ 
calera, enero 1935); Asif Ibudrar (10 5 5 , 5 $ $ , F. Escalera, ene- 
ro J 935 ) I Amasin (31 5 5,30 $ $ , F .Escalera, enero 1935); Tiliuin 
(1 5 , F. Escalera, diciembre 1934); Tazila (2 5 5 , 1 9 , F. Escalera, 
enero 1935); Sidi Ifni (1 9 , F. Escalera, enero 1935); Ain Aguisgal 
(1 5 , F. Escalera, enero 1935); Yebel Tamarnut (1 5, F. Escalera, 
enero 1935); Taraut de Tual (1 5, 1 9, F. Escalera, enero 1935). 


Sepldium tualensls sp. n. 

Long. 5 , 10 mm. 

Long. 9 , 12-14 mm. 

Loe.: Taraut de Tual (F. Escalera), enero 1935. 

Cuerpo moderadamente largo y esbelto en el 5 , subplano, y en 
,1a 9 poco convexo. 

Cabeza con quillas anteoculares cortas y poco pronunciadas. An¬ 
tenas largas, sobrepasando bastante el borde posterior del protórax 
en el 5 y poco en la 9 ; con su 3. er artejo cilindrico y apenas más 
grueso que los dos siguientes, más de tres veces, casi .cuatro, más lar¬ 
go que ancho y tan largo como los 4. 0 , 5. 0 y 6.° reunidos; los 7®, 8.® 
y 9. 0 más finos, claramente dos veces más largos que anchos, casi tres 
veces en el 5 los 8.° y 9. 0 ; el 10.® muy notablemente más ancho que 
estos dos últimos, trapezoidal y no más largo que ancho y con el 
ii.° ahovado tanto o más grueso que el anterior, poco acuminado y 
nada empotrado en él. 

Protórax con el tubérculo de su borde anterior entero, pero con 
una incisión en su centro poco marcada; a la base de este tubérculo 
viene a morir la costilla media protorácica, linear y apenas realzada 
aquí, pero algo más en su nacimiento en la salida angulosa del borde 
posterior del órgano; esta costilla está vestida por una serie de cer- 
ditas cortas y erizadas, muy densas, de tono oscuro, que destacan 
bien de las otras, asimismo cortas y densas, grisáceas, que enmascaran 
por completo los tejidos; a un lado y al otro de esta costilla media con 


IO 


MANUEL M. DE LA ESCALERA 


dos series de trazos escalonados costiformes mejor que costillas, 
arrancando a un cuarto de la base, del mismo tono y densidad en su 
pubescencia que aquélla y que vienen a terminar en la base del tu¬ 
bérculo, pero lateralmente sin convergir con la dorsal; con los tu¬ 
bérculos laterales planos, romos, bien desarrollados, sin incisiones, 
algo echados hacia atrás, con su borde anterior en curva muy abierta 
y el posterior en curva bastante cerrada. 

Elitros en óvalo alargado en el $ y poco en la $ , con una costilla 
dorsal entera, saliente y flexuosa, sin denticulaciones ni pubescencia 
sobre ella, como una arista zigzagueante paralela a la sutura, que está 
poco realzada y unida a ella por cinco o seis ramificaciones cerdosas 
de pubescencia oscura y tan salientes como la costilla; esta costilla 
dorsal tiene únicamente en su cuarto final uno o dos dentículos romos 
y pequeños, con un mayor plano final que se une a la costilla lateral 
formada por una serie lineal de 12 ó 14 tuberculillos poco agudos ni 
salientes, excepto el final que produce la cresta al unirse con el 
dentículo aplanado en que termina la costilla dorsal; fórmula que 
se repite en S. gypsicola y tantas otras especies africanas. 

Patas gráciles, de tibias cilindricas y finas, ligeramente encorva¬ 
das hacia arriba y hacia afuera en el $ , y sus tarsos apenas más cor¬ 
tos que ellas. 

Próximo a ó', gypsicola Esc., pero éste tiene las antenas más cortas, 
los tubérculos laterales del protórax más redondeados y no echados 
hacia atrás, élitros más paralelos y aplanados y, sobre todo, las patas 
más recias, de tibias cilindricas y rectas y de tarsos más aglomerados 
y espesos; distinto de S. aitagiac Esc. por tener éste el tubérculo del 
borde anterior del protórax recio y sin incisión ninguna, la costilla 
media protorácica más ancha, como las laterales, con la pubescencia 
de ellas más corta y rala, en tufillos aislados, y por las antenas cortas, 
de artejos aglomerados, disminuyendo paulatinamente y poco de gro¬ 
sor a partir del 4. 0 , con los 7. 0 , 8.°, 9. 0 y io.° no más largos que 
anchos. 

Distinto de S. hosseini Esc. por tener éste el tubérculo anterior 
protorácico aún más fuerte y desarrollado, sin incisión y muy velloso; 
la pubescencia hirsuta y lanosa, flanqueando la costilla media; las 
antenas engrosadas regularmente desde el 5. 0 artejo hasta el final y 
no alargadas; la serie de tubérculos de la costilla lateral con 9 ó 10 


EOS XIII 


1937 


Lám. 1 



Manuel M. de la Escalera: Especies de Sepidium F. de Ifni. 






















































































ESPECIES DE «SEPIDIUM» F. DE IFNI 


I I 

•dentículos bien desarrollados, y los tarsos de todos los pares casi una 
mitad más cortos que sus tibias, sobre todo las del último, y forma 
.general del cuerpo más ancha y maciza que los anteriores citados. 


Explicación de la lámina I. 

Fig i.— $ de S. histrix Ant., subespecie iftiicnsis nova. 
Fig. 2.— $ de S. peyerimhoffi Ant. 

Fig. 3.— $ de S. tualense sp. nova. 

Fig. 4.— $ de S. hosseini Esc. 



Ueber einige aussereuropáische (hauptsáchlich 
amerikanische) Bombyliiden - Gattungen 

YON 


S. J. Paramonov. 


I. Die Gattung Sericosoma Macq. 

Macquart charakterisiert diese Gattung wie folgt: “Voisin du 
genre Mulio. Tete large, hémisphérique, hérissée de poils soyeux. 
Trompe longue, menue. Face et front larges $ . Antennes distantes; 
premier article un peu allongé; deuxiéme court; le troisiéme subuli- 
forme. Thorax á peine de la largeur de la tete, écusson hémisphérique. 
Abdomen conique $ , de la largeur du thorax á sa base, de sept seg- 
ments. Pieds menus. Ailes á demi ouvertes, prémiére cellule sousmar- 
ginale allongée; deuxiéme assez courte; prémiére nervure transversale 
située aux trois quarts de la discoidale. 

L’ensemble de ces caractéres nous détermine á former ce genre, 
que se place naturellement entre les Mulions et les Enices dans la 
section des Bombyliers caractérisée par la trompe allongée, et les an¬ 
tennes, participant de la nature des Anthrax et des Bombyles et for- 
mant entre les uns et les autres une transition qui est encore exprimée 
par la disposition des nervures alaires. 

Le nom générique fait allusion aux poils soyeux qui couvrent le 
corps. Le type est du Chili.” 

Die Selbstándigkeit dieser Gattung ist zweifelhaft, da dieselbe 
sich nur wenig von der Gattung Cytherca (Mulio) unterscheidet. Das 
wesentlichste Unterschiedsmerkmal ist der kurze allgemeine Stamm 
der 2. und 3. Lángsader, welcher merklich vor der Basis der Discoidal- 
zelle endigt, doch finden wir auch bei Cytherca solche Formen, die 
sich nur wenig in dieser Hinsicht von Sericosoma unterscheiden. Die 
behaarten Metapleuren, die Abwesenheit der Borsten finden wir auch 
bei der Gattung Cytherca. Da die einzige Art dieser Gattung nur 


u 


S. J. PARAMONOV 


wenig studiert ist, lasse ich die Frage über die Selbstándigkeit dieser 
Gattung einstweilen offen. 

Sericosoma fascifrons Macq. cT $. 

Macquart schreibt: “Nigra, albo hirta. Fronte fascia nigra. Long. 
41.5. Face et front hérissés de poils blancs; ce dernier á bande trans- 
versale de poils noirs. Antennes noires; les deux premiers articles á 
poils noirs. Thorax et abdomen hérissés de poils blancs, soyeux. Pieds. 
noirs; cuisses á petites écailles blanches. Ailes claires; un peu de 
jaunátre á la base. Du Chili. M. Gay. Museum.” 

Ich habe von Nord-Argentinien zvvei $ $ und zwei 9 9 , welche 
ich dieser Art zurechne, obgleich meine weiblichen Exemplare mit 
der Beschreibung nur von mánnlichen Exemplaren Macquart’s 
ganz übereinstimmen. Ich glaube, dass Macquart das weibliche 
Exemplar irrtümlich für ein mannliches gehalten hat. Ebensolche Feh- 
ler finden wir bei Macquart nicht selten, aber es ist eine andere 
Tatsache vorhanden, die gegen meine Meinung spricht: auf der Abbil- 
dung von Macquart ist der Scheitel verháltnismássig sehr schmal 
gezeichnet; übrigens zeichnen sich die Abbildungen von Macquart 
durch ihre Zuverlássigkeit garnicht aus und Macquart sagt selbst,. 
dass die Stirn breit ist. 

$ . Der Kopf ist sehr breit, breiter ais der Thorax; der letzte ist 
breiter ais der Hinterleib; infolgedessen hat der ganze Kórper eine 
regelmássige lang dreieckige Form, deren Basis der Kopf darstellt. 
Die Grundfarbe des Kórpers ist tiefschwarz, besonders wenn die 
F.xemplare durchfettet sind; in normalem Zustand ist der Thoraxrük- 
ken etwas gelblich bestáubt, mit 3 fast unbemerkbaren schwarzen 
Lángsstreifen. Der Seheitel nimmt ein wenig mehr ais 1/3 der Kopf- 
breite ein (beim 9 mehr ais die Hálfte). Der Ocellenhócker ist viel 
breiter ais lang (fast 3 mal). Der Abstand der Seitenocelle vom Auge 
ist sehr klein (bein 9 ist der Ocellenhócker nur fast 2 mal breiter 
ais lang, der Abstand der Seitenocelle vom Auge ist der Hálfte der 
Breite des Ocellenhóckers gleich, mit anderen Worten der Ocellen¬ 
hócker nimmt die Hálfte des Scheitels ein). Rüssel lang, ebenso lang 
wie der Hinterleib oder noch lánger. Die Mundhóhle ist verháltnis¬ 
mássig kurz und sehr schmal, an der breitesten Stelle nimmt sie 
nur 1/5 der Kinnbreite ein. Taster konisch, schmal, wahrscheinlich 


UEBER EINIGE AUSSEREUROPÁISCHE BOMBYLIIEEN-GATTUNGEN 

eingliedrig, aus der Mundhóhle fast nicht hervorragend, gelblich. 
Fühler schwarz, das 3. Fühlerglied ist sehr lang parallelseitig, stab- 
fórmig, deutlich lánger ais die beiden ersten zusammen, mit einem 
kurzen, doch gut bemerkbaren Griffel und einem langen stabfórmigen 
Griffelchen, nackt. Das 2. Fühlerglied ist fast rundlich, sehr kurz 
behaart. Das 1. Glied ist lang, dick, etwas aufgeschwollen, 3-4 mal 
breiter ais das 3., sehr lang und dicht schwarz und weisslich gemischt 
behaart (beim 9 nur weisslich behaart). Die ganze Stirn, dar Gesicht 
und das Kinn sind sehr dicht und lang behaart, nur unmittelbar oben 
von der Fühlerbasis befindet sich eine gerade, wie abgeschoren, schma- 
le, nackte Querbinde und an dem vorderen Augenrand unten zwischen 
den Wangen und Backen befindet sich auch eine dreieckige nackte 
Stelle. Die ganze Stirn und der Ocellenhócker ist tiefschwarz behaart 
(nur wenige weissliche Haare sind beigemischt). Das 1. Fühlerglied 
überwiegend schwarz behaart; das ganze Gesicht ist auch über- 
wiegend schwarz behaart. Das Kinn weiss behaart. Beim 9 ist die 
Behaarung des Kopfes weisslich oder etwas gelblich, nur auf der obe- 
ren Hálfte der Stirn befinden sich nicht sehr zahlreiche schwarze 
Haare, die einen schwarzen Querstreifen bilden. Die Behaarung des 
Kopfes beim 9 ist viel spárlicher ais beim $ . Der Hinterkopf ist bei 
beiden Geschlechtern kurz gelblich behaart; hinter dem Ocellenhócker 
befindet sich ein Fácher abstehender weisser Haare. 

Die Behaarung des Thorax, besonders unten, ist sehr dicht, lang, 
überwiegend weisslich, doch mit einigen schwarzen Haaren unter- 
gemischt (beim 9 sind die schwarzen Haare fast abwesend). Die 
Borsten des Thorax und Schildchens sind schwach gelblich, beim 9 
etwas gróber. Flügel ganz wasserklar, nur an der Basis schmal ver- 
gilbt. Die 1. Hinterrandzelle ist sehr breit offen. Die Basis der 3. 
Hinterrandzelle ist gerade. Die gewóhnliche Querader am Ende des 
zweiten Drittels der Discoidalzelle. Der allgemeine Stamm der 2. 
und 3. Lángsader ist kurz, merklich vor der Basis der Discoidalzelle 
endigend. Schwinger gelb. Beine schwarz (Schienen heller), weiss be- 
schuppt und behaart. Borsten fehlen. Pulvilli deutlich. 

Hinterleib oben (besonders an des Seiten der ersten Segmente) 
lang und dicht schwarz behaart; gegen die Spitze sind die Haare 
weiss; unten ist der Hinterleib weiss behaart (beim 9 ist der ganze 
Hinterleib weissbehaart). 


■ 6 


S. J. PARAMONOV 


Kórperlánge 11 mm, Flügellánge io mm. 

2 $ , 2 $ , N. Argentinien, Salta, Cachi, 2500 m. III-IX. 1905. 
J . Steinbach leg. 


II. Die Gattung Triplasius Lw. 

Die Gattung Triplasius ist sehr schwach studiert. Wir kennen 
bis jetzt nur 3 Arten, die in verschiedenen Erdteilen zerstreut sind. 
T. bvmttatus vom Cap. T. novus Willist von Nord-Amerika (Cali¬ 
fornia) und T . heteroneurus Macq. von Chile. Es ist móglich, dass 
diese Gattung etwas heterogen und künstlich ist. Ich habe leider 
momentan keinen Tr. bivittatus zur Untersuchung, es scheint mir 
jedoch, dass er, obgleich er 3 Submarginalzellen besitzt, nicht zu die- 
ser Gattung gehort, sondern eine atavistische Form der Gattung Bom- 
byhus darstellt. Was die beiden anderen Arten betrifft, so gehóren 
sie bedingungslos zu dieser Gattung und in diesem Umfang ist die 
Gattung homogen. Ausser der Anwesenheit der 3 Submarginalzellen 
ist für diese Gattung charakteristisch die Ausbuchtung auf dem Au- 
genhinterrand. 

Triplasius bivittatus Lw. 

$ . Die tiefschvvarze Grundfarbe ist auf dem Hinterleibe glán- 
zend, sonst ganz matt. Stirn breit, schwarz, ganz vorn mit kurzen 
braunen Haaren besetzt. Bart ziemlich lang, schwarz, inwendig braum, 
neben den I* ühlern jederseits eine mit kürzerer und sehr dichter Be- 
haarung bedeckte Stelle, welche in mancher Richtung fast weiss 
schimmert. Fühler schwarz, schlank; das 1. Glied nicht verdickt; die 
Behaarung der beiden ersten Glieder obenauf schwarz, unterseits 
braun; das 3. Glied schmal, von ganz gleichmassiger Breite, 1 1/2 
mal so lang ais die beiden ersten zusammen, arn Ende mit spitzke- 
gelfórmigem Griffel. Rüssel kaum so lang ais der Kórper. Hinter- 
kopf grósstenteils braun behaart. Der Thorax hat obenauf kürzere 
braune Behaarung mit untermischten langen schwarzen Haaren und 
jederseits eine ganz durchgehende weisse Haarstrieme, welche sich 
selbst auf dem Hinterrand des Kopfsi fortsetzt. Behaarung des 
Schildchens wie die der Oberseite des Thorax. Der Hinterleib ist 


UEBER EINIGE AUSSEREUROPAISCHE BOMBYLIIDEN-GATTUNGEN 


«7 


obe ñau í grósstenteils mit kürzeren braunen, auf dem 2. und 3- Ringe 
mit weissen Filzhárchen und mit zerstreuten langen schwarzen Haa- 
ren besetzt, welche am Hinterleibsrande dichte und lange Büschel 
bilden. Brustseiten und Bauch grósstenteils mit dunkelbrauner, an 
einigen Stellen mit schwarzer Behaarung. Schenkel schwarz, an der 
Basis mit braunschwarzer Behaarung. Schienen und b üsse kasta- 
nienbraun, letztere gegen das Ende hin geschvvárzt. Schvvinger 
schwarz. Flügel auf der Vorderhálíte geschvvárzt; die ziemlich ver- 
waschene Grenze des schwarzen zieht sich von der Mitte der hinter- 
sten Flügelzelle über die kleine Querader hin und erreicht den Vor- 
derrand des Flügels etwas vor der Mündung der 2. Lángsader (d. h. 
vor dem Ende der Marginalzelle); im Schwarzen selbst macht sich 
ein tiefer gefárbter Punkt besonders bemerklich, welcher die etwas 
jenseits der Mitte der Discoidalzelle liegende kleine Querader über- 
deckt; ausser diesem bemerkt man 3 minder scharf begrenzte dunkle- 
re Flecke, welche einen helleren, vor dem Ende der hinteren Basal- 
zelle liegenden Punkt einschliessen. In der graulich glasartigen Hin- 
' terhálfte des Flügels liegen schwarze Punkte; die ersten beiden sind 
durch einen schwarzen Strich verbunden, welcher auf der die Dis¬ 
coidalzelle von der 3. Hinterrandzelle abgrenzenden Ader liegt; der 
3. liegt auf der Spitze der geschlossenen ersten Hinterrandszelle; 
zwei verbundene Fleckchen bedecken die \V urzel der Spitzenquerader 
und die Querader, welche die 2. von der 3. Unterrandzelle scheidet; 
nicht weit hiervon liegt auf der 2. Lángsader noch ein deutliches und 
auf der Spitzenquerader ein minder deutliches schwarzes Pünktchen. 
Der Flügelanhang ist blass messinggelblich gefranzt. Grosse wie star- 
ke Exemplare von Bouibyl. atcr, oder noch grosser. Vaterland. das 
Vorgebirge der Guten Hoffnung (Loew). 

Becker führt diese Art für Nord-Afrika an; diese Angabe ist 
unrichtig: ich habe das Exemplar der Becker’schen Sammlung ge- 
sehen—es ist ein sehr schlecht erhaltenes Exemplar irgend welcher 
Conophorus —Art. 

Prof. Bezzi hált die Beckersche Angabe auch für zweifelhaft 
(The Bombyl. of the Ethiop. Región, p. 32). 

Miss Ricardo sagt, dass bei dieser Art die überzáhlige Submar- 
ginalquerader zuweilen fehlt und die Art nur 2 Submarginalzel- 
len hat. 


i s 


S. J. PARAMONOV 


Triplasius lieteroneurus Macq. $>. 

$> _ I3ie Grundfarbe des Ivórpers schwarz. I)ie Stirn und beson- 
ders das Gesicht sehr dicht gelblich bestáubt. Die Behaarung der Stirn 
und des Gesichtes ist lang, schiwarz, doch nicht dicht und verteilt sich 
fast büschelweise: auf dem Ocellenhócker, jederseits etvvas nach un¬ 
ten vom demselben, jederseits der Fühlerbasis. Ebensolche líaare 
befinden sich auf den zwei basalen Fühlergliedern. Auf dem Gesicht 
sind auch ziemlich zahlreiche gelbliche Haare beigemischt. Die Be¬ 
haarung des Hinterkopfes und des Kinns ist überwiegend gelblich, 
<loch mit einer Zumischung schwarzer Haare. Fühler wie gewóhnlich 
bei der Gattung Bombylíus. Wangen schmal, Backen fast íehlend. 
Rüssel etwas lánger ais der Kopí mit dem Thorax zusammen. Schei- 
tel breit, fast 1/3 der Kopfbreite (etwas mehr) einnehmend. Der 
Scheitel ist 5 mal breiter ais der Ocellenhócker. Die Stirn zeigt eine 
nicht sehr deutliche Lángs—und eine deutlichere Querrinne. Der 
Hinterrand des Auges ist mit einer deutlichen, doch nicht 
tiefen, Ausbuchtung versehen. Bisection des Auges íehlend. Hin- 
terkopf ohne Mittellángsrinne. 

Thorax oben und Schildchen sind fast unbestáubt, mit spárlichen 
goldigen anliegenden Filzhaaren, áusserst feinen, nicht sehr zahlrei- 
chen, abstehenden Haaren und ziemlich zahlreichen und langen 
schwarzen Haaren und Borsten (die letzteren vor der Flügelbasis, 
die ersteren auf dem Schildchen und auf den Hinterecken des Iviik- 
kens). Die Unterseite des Thorax ist dicht grau bestáubt; Mesopleu- 
ren schwarz und gelb behaart; die Behaarung am \ orderrand ist 
weisslich. Die Flügel sind fast durchsichtig, am Vorderrand etwas 
gelbbráunlicher getrübt, weiter graulich; der Lebergang ist sehi 
gleichmássig. Geáder wie bei Bombylius, doch ist die 2. Lángsader 
vor der Spitze rechtwinklig gebogen und mündet im Vorderrand 
auch unter einem rechten Winkel (etwas gegen die Flügelbasis ge- 
richtet). Von der Spitze des rechten Winkels geht zum oberen Ast 
der 3. Lángsader eine fast S-fórmige überzáhlige Querader. Die ge- 
wóhnliche Querader etwas hinter der Mitte der Discoidalzelle. Schwin- 
ger gelb. Beine schwarz, Schienen bráunlich. Die Behaarung, Be- 
schuppung und Beborstung der Beine ist hell. Die Borsten auf der 
Unterseite der Flinterschenkel sind nicht zahlreich, schwach, fast unbe- 
merkbar. 


UEBER EINIGE AUSSEREUROPAISCHE BOMBYLIIDEN-GATTUNGEN 19 

Der Hinterleib ist oben ziemlich lang und dicht schwarz behaart, 
nur sind das i. Segment und die vorderen 2/3 des 2. durchweg gelblich 
behaart und gelblich schwach befilzt. An den Seiten des 4. und 5. Seg- 
ments befinden sich auch gelbliche Haare und Filzhaare (die letzteren 
sind anliegend), welche zvvei deutliche helle Seitenflecke bilden. Un¬ 
ten ist der Hinterleib fas nackt. Kórperlange 9 mm., Flügellánge 
9*5 mm. 

Ich habe diese Beschreibung nach einem weiblichen Exemplar (Chi¬ 
le, Conception) gemacht. 

Triplasius novus Willist. cf. 

Head narrower than the thorax. Eyes broadly contiguous, the fa- 
cets markedly larger above, but without a dividing line, the posterior 
orbits with a distintict incisión. Antennas inserted cióse together, slen- 
der, second joint short, about as long as broad, and about one-third 
the length of first joint, third joint longer than first two together, 
a little thickened at the base, slender 011 the distal half, terminating in 
a minute bristle. Frontal triangle with a median impression; triangle 
and face clothed with abundant pile. Oral opening large, its upper 
margin nearly opposite the middle of the eyes. Proboscis long. palpi 
slender. Thorax and abdomen clothed with thick, bushy pile. Abdo¬ 
men a little longer than the thorax and abdomen together. Legs not 
strong; ungues gently curved; pulvilli about half of the length of the 
claws, distinct. Three marginal cells present, the neuration otherwise 
as in Bombylius. Front light-grayish pollinose, clothed with black 
hairs in the middle. First two joints of the antennae with abundant 
black hair. Face with abundant light-yellowish hair, intermixed with 
black; the uppermost part of the face in ground-color is black; along 
the oral margin, reaching the eyes, broadly yellow. Checks black, gray- 
ish pollinose. Antennae, palpi, and proboscis black. Pile of the occi- 
put light yellowish or white. Thorax and scutellum opaque black, but 
almost wholly obscured by the long and abundant light yellow or white 
pile. Abdomen with long and abundant light yellowish or white pile; 
the sides of the second segment and the terminal segment with bushy, 
black hair. Legs black. Wings dark brown, more yellowish along the 
costa, and lighter colored distally. Length, 11 mm. 

One specimen, Panamint Valley, Calif., April, 1891. The specks 


20 


S. J. PARAM0N0V 


is in all respects a Bambylvus with three submarginal cells (Wil- 
liston). 


III. Die Gattung Eucessia Coquill. 

Die Selbstándigkeit dieser Gattung ist für mich zwciielhaft, das 
einzige wesentliche Unterschiedsmerkmal von Aphoebantus t námlich 
die Form der Fühler, hat nur eine relative Bedeulung: wir ñnden in 
bezug auf die Fühlerstruktur eine grosse Variabilitát. 

Da aber diese Aphoebantus —Gruppe noch schwach studiert ist und 
wir keine gründliche Monographie der Arten der ganzen Welt besit- 
zen,—halte ich doch für zweckmássig, einstweilen diese Gattung ais 
eine selbstándige zu betrachten um die Unterscheidung der Arlen zu 
erleichtern. 

Coquillet charackterisiert diese Gattung wie folg: Antennae por- 
rect, third joint when viewed from the side scarcely longer than wide, 
somewhat oval in outline, but tapering to the tip, which is blunt and 
bears a very short style, tipped with a short bristle; first joint longer 
than the second, but not one half as long as the third; first two joints 
of nearly an equal width, not much more than one half as wide as ihe 
third at its base. Face retreating below, bare except on oral margin. 
Head a little thicker than long, wider than the thorax, and fully three 
íourls as large. Thorax with bristles in front of wings and on hind 
angles. Scutellum rounded behind. Wings with two submarginal and 
four posterior cells, all of the latter open, as is also the third basal; 
small cross-vein near middle of discal cell; furcation of second and 
third veins occurs before proximal end of discal cell. All of the tibiae 
provided with bristles; pulvilli pad-like. 

Eucessia rubens Coquill. cT $• 

9 . Front black, the lower half white pollinose; reddish or white 
pilóse; face densely silvery-white pollinose, the upper part bare, oral 
margin white and reddish pilóse; proboscis not projecting beyond hy- 
perstoma. Antennal joints proportioned 2,1 and 6; first two joints 
reddish, the third black. Occiput white tomentose, that in middle abo¬ 
ve, reddish. Thorax black, reddish tomentose, the bristles also reddish ; 
pleura white pilóse. Scutellum reddish, above black, its tomentum and 


UEBER EINIGE AUSSEREUROPÁISCHE BOMBYLIIDEN-GATTL’NGEN 2 1 

bristles reddish. Abdomen reddish, tomentum concolorous except a 
white vittae on middle of dorsum and one on each side; pile of first 
segment white, dense on the sides, that on sides of other segments 
sparse, reddish; venter reddish, its tomentum concolorous. Legs red¬ 
dish, tomentum concolorous, that on hind side of each fémur and on 
front side of hind femora at base, white; bristles reddish; apex of 
tarsi black. Wings hyaline, costal cell yellowish. 

$ . Eyes quite widely separated on the front, the latter wholly sil- 
very white pollinose; hypopygium very large and greatly dilated be- 
low. Length 4-5 mm. Cal.! 4 $ and 6 $ , in Sept. (several pairs were 
in coitu). 

Dank der Liebenswürdigkeit des Herrn l)r. E. O. Engel habe 
ich die Móglichkeit, den Cotypus des <5 zu untersuchen. 

$ . Die Augen sind getrennt, die Stirn oben ist so breit wie die 
vordere Ocelle. Die ganze Stirn und das Gesicht sind áusserst dicht 
atlasweiss bestaubt. Die Grundtarbe der Stirn und des Gesichts ist 
gelb. nur die Stirnseiten sind schwarz. Auí der Stirn befinden sich 
zwei Reihen abstehender, gelblicher Haare, die ein 1 )reieck bilden; 
zwischen diesen Reihen befindet sich eine nackte dreieckige Stelle, die 
sich von der Hálfte der Stirnlánge bis zu der hühlerbasis erstreckt. 
Die untere Hálfte des Gesichts ist dicht, gelblich, abstehend behaart. 
Das Gesicht ist schmal, deutlich kleiner ais der Durchmesser des Auges 
auf der Fühlerhóhe (von vorn betrachtet). Wangen und Backen 
fehlen. Rüssel aus der Mundhóhle nicht hervorragend. Hinterkopí 
mit breiten, weissen, anliegenden Schuppen bedeckt. Ocellenhócker 
rótlichgelb behaart. Die zwei ersten Fühlerglieder sind deutlich breiter 
ais lang, das zweite ist áusserst stark abgeplattet, mehrmals breiter ais 
lang. Das 3. Fühlerglied ist gross, dick, aufgeschwollen, breiter ais 
die beiden ersten; besonders ist der untere Teil des Glieds entwickelt, 
es ist (besonders unten) mit áusserst kleinen, mikroskopischen, dichten, 
gelblichen Haaren bedeckt; der schmalere Teil, der bei den Aphocban- 
tus -Arten besonders stark entwickelt ist, námlich schmal und sehr 
lang, ist hier áusserst kurz, wie einen Griffel bildend falso mehrmals 
kürzer ais der dicke Basalteil), es gibt auch einen Griffel und cin 
Griffelchen. Das 3. Fühlerglied ist nicht black wie Coquillett sagt, 
sondern gelbbráunlich. 

Thoraxrücken und Schildchen rotlich tomentiert. Die Grundfarbe 


22 


S. J. PARAMONOV 


des Rückens schwarz, die des Schildchens rótlich. Borsten rótlich, 
gross und zahlreich. Der Vorderrand des Thoraxrückens ist mit weis- 
sen abstehenden Haaren besetzt. Die Seiten des Thorax sind fast 
nackt, weisslich bestáubt, die Mesopleuren sind weiss beschuppt und 
weisslich behaart, Mesosternum weiss beschuppt. Ueber den Hinter- 
hüíten befindet sich auch ein kleiner, weissbeschuppter Fleck. Die 
gewóhnliche Querader deutlich vor der Mitte der Discoidalzelle. Flü- 
gel ganz durchsichtig. Die Basis der 2. Hinterrandzelle ist nur wenig 
gebogen, fast gerade und nur wenig lánger ais die Ader zwischen der 
Discoidalzelle und der 4. Hinterrandzelle. Die 1. Hinterrandzelle breit 
oflen (1 1/2 mal mehr ais die gewóhnliche Querader). Die 2. Langsa- 
der ohne eine starke Hervorwólbung zum Vorderrand, wie dies bei 
einigen Aphoebantiis-Arizn der Fall ist. Beine rótlichgelb. Die Un- 
terseite der Hinterschenkel ist borstenlos, nur auf der Aussenseite 
an der Spitze findet man 2-3 rótliche Borsten. Die Borsten der Schie- 
nen rótlichgelb. Pulvilli klein. 

Hinterleib rótlich, rótlich tomentiert, mit drei stark bemerkbaren 
reinweissen schuppigen schmalen Lángsstreifen in der Mitte und an 
den Seiten. Der Hinterrand des 1. Segments ist schmal weiss beschuppt. 
Lángs dem Hinterrand des letzten Segments befinden sich zwischen 
den Seitenstreifen und dem Mittelstreifen zwei weissbeschuppte klei- 
ne Flecke. Lángs dem Hinterrand der Segmente befinden sich kurze 
und verháltnismassig schmale Borsten (besser gesagt Haare). An den 
Seiten des 1. Segmentes befinden sich weissliche abstehende Haare. 
Unten ist der Hinterleib fast nackt. Das Hypopygium ist áusserst 
gross, nur ein wenig kürzer ais die drei letzten Segmente zusammen. 
Die oberen Lamellen sind sehr lang weisslich behaart. Die uniere La- 
melle ist so lang wie die oberen; von der Seite betrachtet, zeigt sie 
einen deutlichen Ausschnitt auf der distalen Seite; infolgedessen ist 
die obere distale Ecke in eine Spitze ausgezogen. 

Eucessia (Aphoebantus) rattus O. S. cf 

Diese Art ist mir durch Autopsie nicht bekannt, ich führe dieselbe 
an, der Autoritát von Coquillett folgend. 

Not unlike A. cyclops in general appearance and colouring, but 
easily distinguished by the shape of the black antennae: The third 
joint in the form of an alongated cone, somewhat flattened from the 


UEBER EINIGE AUSSEREUROPAISCHE BOMBYLUDEN-GATTUNGEN 


23 


sities, and without styliform prolongation; a minute joint, ending in 
an equally minute bristle, at the tip. The black greyish ground-colour 
oí the body is rather uniformly clothed with a short, appressed, palé 
yellowish tomentum, which does not form any cross-bands on the hind 
margins of the abdominal segments, but is rather uniformly spread 
over the whole abdomen; on the thorax this pubescence forms indis- 
tinct stripes, especially visible on the sides, between the humerus and 
the post-alar callus (1 see this in the female; the male is greasy, and 
for this reason its colour is indistinct). Hairs on the face and tront 
yellowish. Legs black; a fevv delicate spinales 011 the hind tibiae are 
visible in the male, but hardly perceptible in the female; the longer 
bristle at the end of the hind metatarsus inconspicuous. Last ventral 
segment in the male large, and projecting downwards with its consi¬ 
derable convexity (as in A. cyclops, $). \o stump on the third vein. 
The proboscis in this species is more pointed, the lips being narrower, 
and for this reason the oral opening, is more patulous (I cannot dis- 
cern the palpi); in my female specimen the proboscis even projects a 
little beyond the oral margin, perhaps accidentally; the face is a little 
less retreating than in A. cyclops; the pulvilli are rather small. In all 
these characters this species approaches Epacmus. Length 6-7 mm. 
Hab. North America, Dallas, Texas (J. Boíl). A male and a female 
(Osten Sacken). 


IV. Ueber die Gattungen Lyophlaeba, Comptosia, 

Ylasoia, etc. 

Der Gebrauch der Gattungsnamen Lyophlaeba, Comptosia, Ligyra, 
Ncuria, etc., ist bis jetzt unbestimmt: jeder Verfasser braucht seine 
eigene Terminologie, es sind aber meiner Meinung nach feste Punkte 
vorhanden, welche uns die Móglichkeit geben, eine bestimmte Termi¬ 
nologie zu konstruieren. 

Der alteste Ñame ist Comptosia Macq. (1840). Das ist eme Lo- 
matiinengattung mit der typischen Art-C. fascipcnms Mcq., welche 
drei Unterrandzellen hat. Macquart führt diese Art ais von Monte¬ 
video stammend an. doch stellt er selbst daneben ein Fragezeichen. 
In Wirklichkeit ist das eine nicht seltene australische. Art, deren Zu- 


24 


S. J. ^ARAMONOV 


gehórigkeit zu dieser Fauna die australischen Autoren Hardy, und 
Roberts bewiesen haben. 

Der folgende Ñame ist Lygira von Newman (1841), welcher 
die Gattung Ligyria (sowie auch Neuria) nicht besehrieben, doch eine 
typische Art für Ligyra angeführt hat. Ich führe den uns interessie- 
renden Abschnitt wórtlich an: “Genus -Neuria, Newman. 1 propose 
this new genus because I find that the greater parí of the Anthracidae 
of New Holland will not range with either of our genera, Anthrax 
or Stygia: besides the genus Rliynchocephalus, which I think strictly 
belongs to the same family, and to which the above-named species 
seem properly to belong, we find three distinct forms; the first which 
might be termed Ligyra, represented by Anthrax bombyliformis of 
Mac Leay (Appendix to King’s Voyage, II. 468); the second Neuria, 
distinguished by the remarkably curved nervures of the wings and 
containing two established and a great number of non descript species; 
and the third Stygia, also numerous in species, few of which have 
been noticed by describers.” 

Daraus ist klar, dass: 1.) Newman Ligyra bombylifornis ais eine 
typische Art der neuen Gattung betrachtet und 2.) die Adera des 
l'lügels bei dieser Gattung nicht so ausserordentlich stark gekrümmt 
sind, wie dies bei Neuria der Fall ist. 

Ligyra bombylifornis ist eine Hypcralonia —Art nach unserer 
Terminologie, doch hat sie alie Prioritátsrechte; daher haben wir 
folgende Synonymie: Hyperalonia Rond. (1863)= Ligyra Newrn. 
(1841). Infolgedessen gehórt der Ñame Ligyra zu den Lomatinen- 
gattungen gar nicht. 

In der Gattung Neuria finden wir zwei Gruppen der Arten: mit 
drei Unterrandzellen und mit zwei Underrandzellen; die ersteren, 
wie oben schon bewiesen ist, stellen nur Synonymen der Comptosia- 
Arten dar. Infolgedessen müssen wir die Arten mit zwei Submargi- 
nalzellen (z. B. N. nigrcscens, occllata, partita etc.) ais typische Neu- 
ria- Arten betrachten. 

Nun wenden wir uns zur Gattung Lyophlacba. Sie hat vier Un¬ 
terrandzellen und ist 1863 von Ron da ni begründet (die typische Art 
ist L. lugubris). Also haben wir folgendes Schema: 


UEBER ElNICE AUSSEREUROPAISCHE BOMBYUIDEN-GATTUNGEN 


25 


4 Unterrandzellen — Lyophlaeba Rond. (1863). 

3 ” Comptosia Macq. (1840). 

2 ” Neuria Newm. (1841). 

1863 hat Rondani die Gattung Alyosia begründet (mit folgenden 
typischen Arten: maculipetmis, geométrica , apicalis Macquart). Die¬ 
se Gattung ist ein Synonym der Gattung Neuria. 

Doch muss man in Betracht ziehen, dass wir in der Gattung Ncu¬ 
ria zwei Artengruppen linden: eine mit einer an der Spitze sehr stark 
ausgebogenen und eine andere mit massig ausgebogener 2. Lángsader. 
Vielleicht muss man die Benennungen Alyosia und Neuria für diese 
zwei Artengruppen verwenden ? Ich halte dies für unbegründet, da 
wir zwischen den Extremen in dieser Hinsicht alie Uebergánge linden. 

1920 hat Dr. Speiser eine neue Gattung ) lasoia begründet; dar- 
über führe ich etwas unten an. 

Was die Gattung Macrocondyla Rond. betrifft, so muss ich sa- 
gen, dass sie mir durch Autopsie leider nicht bekannt ist. Die we- 
sentlichsten Unterschiedsmerkmale sind die Anwesenheit von nur 3 
Submarginalzellen und das besonders dicke 1. h ühlerglied. In der 
Gattung Lyophlaeba Anden wir die Arten, welche ein sehr dickes 1. 
Fühlerglied besitzen; augenscheinlich ist das eine Lyophlaeba— 
Gruppe mit nur 3 Unterrandzellen. 

Die Beschreibung der Gattung Macrocondyla Rond. halte ich für 
zweckmássig, wórtlich anzuführen, da sie in einer sehr seltenen 
Zeitschrift gedruckt ist: 

“Vena quarta conjuncta tertiae, vénula transversaria (Areolae sub¬ 
marginales tres). Antennarum articulus primus crassissimus. teitius 
elongato-sublanceolatus, stilo sub-indistincto Gen. Macrocondyla. 

Proboscis mediocriter crassa et longa, ultra epistomium contia 
apicem articuli primi antennarum porrecta. Antennae contiguae ad 
basim, articulo primo crassissimo, intus mucrone brevi, piligeio, in- 
structo: secundo brevissimo, disciforme: tertio exili, conico-elongato, 
acuminato; stilo indistincto. Oculi nudi, in fronte (saltem maris) sub- 
contigui. Alarum vena quarta, extra originem conjuncta teitiae, et 
non quintae, vénula transversaria (Areolae submarginales tres). 

M. pictinervis Rond. 

Long. mili. 10. Fusca, grisei et albidi pilosa. Caput cinereo-al- 


26 


S. J. PARAMONOV 


bescens, pilisque albis munitum. Thoracis dorsum, cum scutello, gri- 
seo-lutescente hirtum, pleuris albo-pilosis. Abdomen griseo-lutescente 
pilosum, vitta longitudinali et incisuris segmentorum, praesertim ad 
latera albo-tomentosis. Halteres testacei, capitulo ad basim obscuriore. 
Alae costa et venis ómnibus late, fusco fuliginose limbatae, ápice et 
areola anali limpidis. Pedes testacei, femoribus superne ad geniculos,. 
tibiarum summo ápice, et tarsis parte apicali nigricantibus; basi tar- 
sorum fusco rufa. Chiliae. Philippi.” 

Neuria pegasus Wied. 

1920 hat Dr. Speiser (Zool. Jahrbücher. Abt. í. Syst. Geogr. u. 
Biologie. Bd. 43. pp. 213-15) eine neue Lomatiinen Gattung Ylasoia 
begründet. Da ich die typischen Exemplare von Y. pcgasus Wied. 
und Y. abreviata (Anthrax auct.) in Berlín gesehen habe und da 
mir noch einige Exemplare zur Verfügung stehen (Deutsch. Ent. 
Instituí, Berlín und Staats-Institut und Museum Hamburg), kann 
ich einige nicht unnütze Bemerkungen beifügen. 

Vor allem mugs ich botonen, dass die Selbstiindigkeit dieser Gat¬ 
tung für mich sehr zweifelhaft ist, da meine Untersuchungen der 
grossen Gattung Comptosia (s. lat.) deutlich zeigen, dass die Un- 
terschiedsmerkmale der Gattungen Comptosia (s. str.), Neuria, 
Lyoplilaeba etc. nur eine relative Bedeutung haben und dass die Zer- 
gliederung dieser Gattung nur praktische Ziele verfolgen kann,— 
genetisch stehen alie Arten einander sehr nahe und zerfallen nicht in 
scharf abgesonderte Gruppen. 

Der verhíiltnissmássig breite, augentrennende Streiíen des $ bei 
Ylasoia hat eine relative Bedeutung. Bei vielen Arten der Gattung 
Lomatia, Oncodoccra, Comptosia (s. lat.) ist dieser Streifen in ver- 
schiedenem Grade entwickelt, — wir finden alie Zwischenstufen in 
dieser Hinsicht. Daher muss man dieses Merlmal nicht für eine Gat- 
tungsbegründung verwenden. Ferner spielen die Behaarung des Ge- 
sichts und die Liinge des Rüssels in der Systematik der Bombyliiden 
keine wichtige Rolle. Das wichtigste von Dr. Speiser erwáhnte 
Unterschiedsmerkmal ist die Anwesenheit einer stiftformigen End- 
borste an der Spitze des 3. Fühlerglieds; übrigens sind die Arten der 
gattung Comptosia (s. lat.) in dieser Hinsicht sehr schwach studiert. 

Es wurden bis jetzt nur drei Arten beschrieben: Y. pcgasus W ied. 


UEBER EINICE AUSSEREUROPAISC11E BOMBYL11DEN-GATTUNGEN 


27 


(1928), abbrcviata Wied. (1830) und caloptcra Macq. (1834); ara 
wahrscheinlichsten stellen dieselben nur eine Art dar — N curia pega- 
sus Wied. 

Unter dem Ñamen Anthrax pegasus hat Wiedemann das. Weib- 
chen dieser Art beschrieben. Die Beschreibung lautet: “Atra; tho- 
race flavido-bivittato; alis fuscis: fascia, excisura báseos, guttisque 
tribus limpidis. Tiefschwarz; Rückenschild mit zwei gelblichen Strie- 
men; die braunen Flügel mit wasserklarer Rinde, Ausschnitte der 
Wurzel und drei Tropfen. 5 Linien. Aus Brasilien. 

Spitzengriffel der Fühler zusammengedrückt pfriemenfórmig; Un- 
tergesicht an jeder Seite gelblich behaart, Stirn bráunlich. Rücken- 
schildstriemen hinten schmáler und abgekürzt, Aussenránder von den 
Schultern bis zur Wurzel bráunlichgelb; Brustseiten bráunlich. Hin- 
terleib tiefschwarz. Flügel lang und sehr breit; die Binde unter der 
Spitze des Rippenfeldes anfangend und hier schneeweiss, zwischen der 
Wurzel der Gabelader und der mittleren Querader bis zum Innenrande 
sich erstreckend, mit buchtigen Rándern. Tm Winkel der Gabelader 
ein lánglicher wasserklarer Tropfen, ein zweiter kleinerer in der Flü- 
gelmitte, ein dritter grósserer etwas náher an der \\ urzel, von dem 
Ausschnitte des Innenrandes nur durch den Saum der vorletzten Ader 
getrennt; die Randzelle hinter dieser Ader und die darauí folgende 
der Spitze náhere in der Mitte mehr oder weniger fast wasserklar, 
mit der an der Spitze ausserordentlich stark gebogenen zur Rippe 
vorwárts hinlaufenden dritten Ader gleichlaufend ein unter ihr lie- 
gender fast wasserklarer Schweif. Beine schwarz. Tm Berliner 

Museum und in meiner Sammlung.” 

Ich habe in Berlín den Typus gesehen und folgendes darüber no- 
tiert: “die Etikette trágt in Klammern = (.Lomatia caloptcra Macq.) 
und ein Sternchen, was gewóhnlich den Typus bezeichnet. Brasilien, 
von Olfers. N. 1613. Typus. 3 $ 9 . Die Flügelzeichnung variiert bei 
alien Exemplaren ziemlich stark in der Hinsicht. dass die durchsich- 
tige, etwas milchigweisse Querbinde bald schmáler, bald etwas breiter 
ist (besonders in dem unteren Teil). Dasselbe gilt auch in betreff der 
Flecke an der Spitze der unteren Basalzelle, in der Mitte der Anal-und 
Axillarzelle (die letzte ist fast ganz durchsichtig mit Ausnahme der 
Spitze und der Basis). Zwei Submarginalzellen. Die 2. Lángsader an 
der Spitze ist ausserordentlich stark zur Flügelbasis ausgebogen. so 


28 


S. J. PARAMOXOV 


dass sie ganz parallel ihrem nach unten gebogenen Teil ist. Die ge- 
wóhnliche Querader liegt etwas hinter dem Ende des drilten Viertels 
der Discoidalzelle. Die 3. Hinterrandzelle an der Spitze sehr schmal, 
fast ebenso breit wie die 1., die 2. jedoch sehr breit. Die Scheitelbreite 
ist etwas grosser ais die des Ocellenhockers. Was das $ betrift’t, so 
stellt Anthrax abbrcviata augenscheinlich dasselbe dieser Art dar.” 

Spáter (1830) hat Wiedemann das $ dieser Art (A. abbre- 
viata) beschrieben. Die Beschreibung lautet: “Ist dem A. pegasus 
vollkommen áhnlich, nur dass am Untergesicht nichts gelbliches sich 
findet, und am Rückenschilde, ausser den zwei gelben linienartigen 
Striemen, nirgends weisses oder gelbes Haar zu sehen ist. Die bráun- 
lichschwarze Farbe der Flügel ist in den Zwischenráumen der Adern 
stets lichter, so dass die Adern selbst satter eingefasst erscheinen. 
Die Flügelbinde liegt dicht vor der Wurzel der Gabelader und ist 
nicht wasserklar, sondern wirklich weiss, erreicht den Innenrand nicht, 
sondern endet gerundet ziemlich fern von demselben; sonst ist weder 
Tropfen noch andere Zeichnung zu bemerken. Im Berliner Museum 
aus México.” 

In Berlín habe ich folgendes über die Anthrax abbrcviata notiert: 
“Typus — N 1612. <3. Brasilien, von Olfers. Diese Art ist dem 
A. pegasus áusserst ahnlich. Das einzige Unterschiedsmerkmal besteht 
darin, dass der durchsichtige Streifen auf den Flügeln hier eine deut- 
liche milchige Fárbung hat und nicht bis zum Hinterrand reicht, son¬ 
dern nur bis zur Mitte der 2. Hinterrandzelle; die durchsichtigen 
Flecke an der Basis der Flügel fehlen ebenso, doch bei einem Exem- 
plar von A. pegasus, das eine wahrscheinlich von Wiedemann selbst 
geschriebene Etikette trágt und den Typus darstellt, sind diese Flecke 
schwach ausgeprágt. Es ist móglich, dass das nur ein Geschlechtsun- 
terschiedsmerkmal ist. Die Breite der Stirn oben ist schmaler ais der 
Ocellenhocker. Die innere Grenze des durchsichtigen Streifens bei 
A. pegasus und A. abbrcviata verláuft von der Spitze der 1. Lángsader 
zur Spitze der Discoidalzelle und ferner zur Spitze der Ader, welche 
zwischen der 2. und 3. Hinterrandzelle liegt (Discoidalzelle ist immer 
gefárbt), die aussere Grenze verláuft beinahe der inneren Grenze pa- 
rallel (über der Abzweigungsstelle der 3. Lángsader).” 

Man muss bemerken. wie es schon S pe i ser getan hat, dass das 
Vaterland dieser Art von Wiedemann nicht richtig angezeigt ist — 
die Art stammt aus Brasilien. 



UEBER EINIGE AUSSEREUROPAISCHE BOMBYLIIDEN-GATTUNGEN 


29 


Dr. Speiser hat das ¿ dieser Art beschrieben; es unterscheidet 
sich nur wenig von dem Weibchen, doch ist die helle Querbinde des 
Flügels nicht abgekürzt wie bei abbrcviata. Mein $ stimmt mit 
dem 9 ebenfalls überein. Meine Exemplare stammen von: Santa 
Cruz (Rio Grande do Sul) Stieglmayr leg. Provine. Rio de Janeiro 
(Grz. m. Minas Geraes) Wiengreen leg. Brasilien (Joinville in St. Ca- 
tharina); Porto de Cadi, Esp. Santo, III. 19 21 , F. Hoffmann leg. 
Kórperlánge 12-17 mm, Flügellánge 14-18,5 mm. 

Die dunkle Zeichnung des Flügels ist ziemlich gleichmassig, doch 
sind die Mitten der Zellen auf der Flügelspitze ofttnals schwácher 
gefárbt, es scheint daher im letzten Fall, dass die kárbung lángs der 
Adern dichter ist. Ein kleiner Fleck nach aussen von der Gabel der 
3. Lángsader kann anwesend oder abwesend sein. Die Discoidalzelle 
ist ófters ganz ausgefüllt, oder es ist ein sehr kleiner Mittellleck vor- 
handen. Die Spitze der 4* Hinterrandzelle kann auch ungeiíiibt sein. 
Der Ocellenhocker beim $ nimmt die ganze Scheitelbreite ein. Die 
Stirn ist nach oben erst ein wenig schmáler ais der Ocellenhocker, 
beim 9 ist der Ocellenhocker 2 mal kleiner ais die Scheitelbreite. 
Die Stirn hat bei beiden Geschlechtern (besonders beim $) cine tiefe 
Langsrinne. Die ganze Behaarung ist tief schwarz, nur bei einigen 
Exemplaren fand ich hie und da auf dem Untergesicht und Thorax 
nicht sehr zahlreiche helle Haare. Schwinger dunkelbraun, die Spitze 
des Kopfes heller. Bei etwas durchfeiteten Exemplaren sind die zwei 
hellen Lángslinien des Thorax und die Mittellinie des Hinterleibs nicht 
bemerkbar. Beim $ ist die helle Querbinde des Flügels vorn besonders 
weiss, kalkweiss. 

Oiicodocera hedickei Param. $ (neu). 

Gleicht dem $ sehr, doch ist der Scheitel deutlich breiter ais der 
Ocellenhocker (fast zweimal breiter ais derselbe). Die ganze Stiin ist 
gelb oder gelblich behaart, nur an dem Ocellenhocker befinden sich 
spárliche schwarze Haare. Alies übrige wie beim Mánnchen. Aus 
Rrasilien. Typus in der Sammlung des Zoolog. Museums in München. 

Oncodocera valida Wied. cf. 

1 $, Jalapa, México; 1 9, Vulcan Colima, 24.VIII.19t8, 1 $ 
ebenda, 20.IX. 


3o 


S. J. PARAMONOV 


Anisotamla ruficornis Macq. q . 

Ein <$ von Syrien hat eine Kórperlánge 16 mm., Flügellánge 
15 mm.; der ganze Thorax und Hinterleib sind gleich breit, parallel- 
seitig. Die gelbe Fárbung auf der Oberseite des Hinterleibs kann fast 
die Hálfte der Fláche einnehmen. 

Nun wenden wir uns zur Gattung Lyophlaeba Rond. Seit meiner 
Arbeit über diese Gattung (s. “Travaux du Musée Zoologique”. Kiew. 
N. 11. 1931) habe ich viel neues Material gesehen und bin zum Schluss 
gekommen, dass der Artenreichtum in dieser Gattung viel grosser ist 
ais ich mir das früher vorstellte. Ausserdem ist es jetzt für mich 
ganz klar, dass die Artenunterschiedsmerkmale viel feiner sind ais 
ich sie früher annahm. In dem neuen Material habe ich 3 Arten ge- 
funden, die ein neues Merkmal besitzen: die 1. Hinterrandzelle ist 
vor der Spitze durch eine überzáhlige Querader, die weit hinter der 
Spitze der Discoidalzelle liegt, geteilt (wie dies bei Exoprosopa — 
Arten aus der Gruppe von E. algira, fallaciosa etc. der Fall ist). Man 
konnte dieses Merkmal ais individuell betrachten, doch haben wir von 
der ersten Art 2 Exemplare, von der zweiten 5 und von der dritten 
noch 2 Exemplare, die alie dieses Merkmal besitzen. Zieht man in Be- 
tracht, dass bei den anderen, ziemlich zahlreichen Arten dieses Merk¬ 
mal nicht vorhanden ist, so wird es klar, dass es ein konstantes 
Merkmal ist. 

Im Zusammenhang damit glaube ich, dass meine Interpretation 
der L. bifasciata Macq. in meiner obenervváhnten Arbeit unrichtig 
ist, da die Abbildung von Macquart eine deutliche überzáhlige Que¬ 
rader in der 1. Hinterrandzelle zeigt. 

Ich gebe unten eine Beschreibung der L. bifasciata Macq., die 
ohne Zweifel richtiger ist ais meine frühere. Für die Art, welche ich 
unter dem Ñamen L. bifasáiata beschrieben habe, schlage ich vor, 
einen neuen Ñamen zu gebrauchen: 

Lyophlaeba bifasciata Macq. (sensu mihi) = parbifasciata nom. 
nov. 


Lyophlaeba bifasciata Macq. 

Dem ganzen Habitus und der Grosse nach unterscheidet sich diese 
Art von meiner früheren Beschreibung der L. bifasciata nur wenig, 
aber in Einzelheiten unterscheidet sie sich sehr stark. 


UEBER EINK1E AUSSEREUROPÁISCHE BOMBYLIIDEN-GATTUNGEN 


3 1 


Der Ocellenhócker ist hell hehaart. Auf der Stirn befindet sich 
kein sch’warzes Haar. Die Stirn ist vveiss behaart, nur auf der Mitte 
verláuft ein gelbbehaarter Lángsstreifen. Das 3 - b ühlerglied ist 
lánger ais bei parbifasciata, es ist fast 2 mal lánger ais das i. Füh- 
lerglied. 

Der Thoraxrücken hat keine schwarzen Haare auf der vorderen 
Hálfte. Die Borsten des Thorax sind gelb, nicht rótlich. Die vordere 
Hálfte des Thoraxrückens ist kurz, docht dicht, gelblich, abstehend 
behaarí (bei L. parbifasciata befinden sich hier anliegende Filzhaare). 
Die kráftigeren, borstenáhnlichen Haare am Vorderrand sind wenig 
zahlreich, gelb, nicht rótlich. Das Schildchen ist schwarz, mit gelbem 
Aussenrand. D;e Borsten der 1 horaxseiten sind gelb. 

Flügel wie bei parbifasciata, doch ist der helle Querstreifen oben 
etvvas breiter (bei parbifasciata nimmt er fast die ganze basale Hálfte 
der Discoidalzelle ein), hier nimmt er fast zwei Drittel der Zelle ein. 
Die Fárbung des Basalteils ist heller, besonders die Basis der beiden 
Basalzellen und der Analzelle (dieses Merkmal stimmt nicht mit der 
Abbildung von Macquart überein; da aber die hellen Stellen nicht 
ganz durchsichtig sind, kann man voraussetzen, dass die Abbildung 
den Basalteil des Flügels ganz dunkel nur der Einfachheit wegen 
darstellt). Die überzáhlige Querader in der i. Hinterrandzelle steht 
etwas hinter der Mitte des basalen Teils der 2. Submarginalzelle. Die 
áusserst tiefe Ausbuchtung der 2. Lángsader ist etwas steiler zur 
Lángsachse des Flügels ais bei L. parbifasciata gestellt. 

Der Hinterleib ist deutlich verschieden (von der L. parbifasciata) 
gezeichnet; der mittlere goldgelb behlzte Lángsstreifen fehlt hier 
gánzlich. Die schwarzen Haare, welche bei L. parbifasciata sehr 
zahlreich und grob sind, fehlen hier fast gánzlich, nur auf den zwei 
letzten Segmenten befinden sich ziemlich gut bemerkbare schwarze 

Haare. 

Für diese Beschreibung dienten mir zwei $ $ von \\ est-Argen- 

tinien und Chile, die mir liebenswürdigerweise Herr Dr. E. O. Engel 
(München) zum Studium gesandt hat. 

Lyophlaeba argentinae n. sp. cf?. 

Der /.. bifaséiata Macq. sehr áhnlich, doch kleiner, schmaler und 
etwas dunkler gefárbt. Der Ocellenhócker ¡st schwarz behaart. Die 


3 2 


S. J. PARAMONOV 


Behaarung des Gesichts und der Stirn ist reinweiss, nur beim 9 hat 
dieselbe eine áusserst leichte gelbliche Abtónung. Alies übrige fast 
wie bei L. bifasciata. Der Scheitel beim $ ist schmal, zweimal breiter 
ais der Ocellenhócker, ein wenig kleiner ais 1/7 der Kopfbreite. 

Die drei grauen Lángsstreifen auf dem Thoraxrücken sind deut- 
licher bemerkbar ais bei L. bifasciata; bei der letzten sind sie nur 
angedeutet. Die Behaarung des Thoraxrückens ist merklich grauer ais 
bei L. bifasciata. Geáder und Flügelzeichnung wie bei L. bifasciata , 
doch sind die Basalhalften der unieren Basalzelle und der Analzelle 
sowie die Mitten der 1., 2. und 3. Hinterrandzelle nicht gelblich, son- 
dern durchsichtig. Die Grenze der Flügelzeichnung ist schárfer ais 
bei L. bifasciata. 

Auf dem Hinterleib befindet sich ein deutlicher grauer Lángsstrei¬ 
fen (die seitlichen sind ebenfalls vorhanden), in dieser Hinsicht gleicht 
diese Art der L. parbifasdiata m. 

Korperlánge 14,5 mm. (bei bifasciata 20 mm.). 

Flügellánge 17,5 mm. (bei bifasciata 20 mm.). 

3 í <5,i 9 , “Capilla d. Monte Córdoba, Argent. coll. Prof. Ho- 
seus” 1 9 , Décembre, XII. Rep. Argentina, Chaco de Santiago del 
Estero, Rio Salado. 

• Typen in der Saminlung des Zoolog. Museums in Mánchen. 

Van der Wulp hat diese Art (Tijdschr. voor Entom. 1881* 
XXIV) unter dem Ñamen C. landbecki beschrieben; ich führe seine 
Beschreibung am Ende des Artikels an. 

Lyophlaeba setosa n. sp. $. 

Diese Art ist leicht zu erkennen. In der 1. Hinterrandzelle be¬ 
findet sich (wie bei L. bifasciata oder L. argentinae ) eine überzáhlige 
Querader. Fühler ganz schwarz; der durchsichtige Mittelstreifen des 
Flügels beginnt nicht von der ersten Lángsader, sondern von der 
4. etc. 

Die Grundfarbe des Kórpers ist schwarz, die des Schildchens, der 
Mundhóhle gelb oder gelbrotlich. Der Scheitel ist fast 3 mal breiter 
ais der Ocellenhócker und nimmt fast 1/5 der Kopfbrei'.e ein. Die 
zwei oberen Drittel der Stirn sind schwarz behaart, das untere weiss- 
gelblich. Der ganze Kopf ist dicht grau bestáubt. Gesicht weiss 
behaart. Fühler schwarz, schwarz behaart. Das 3. Fühlerglied ist áus- 


UEBER EINIGE AUSSEREUROPAISCHE BOMBYLIIDEN-GATTUNGEN 


33 


serst schmal, ganz zylindrisch, merklich lánger ais die beiden ersten 
zusammen. Ocellenhócker sehr kurz schwarz behaart. 

Der Thoraxrücken ist anliegend gelbrótlich befilzt (an den Seiten 
weiss befilzt), kurz schwarz abstehend behaart; ausserdem an den 
Seiten und am Vorderrand befinden sich ziemlich zahlreiche schwarze 
borstenáhnliche Haare und echte schwarze Borsten. Wenn der Rücken 
abgerieben ist, sieht man drei wenig bemerkbare, schmale, graue Langs- 
streifen. Schildchen weiss befilzt, kurz und spárlich schwarz behaart 
und lángs dem Aussenrand schwarz beborstet. Die Brustseiten sind 
ziemlich lang und dicht weisslich behaart; auf den Mesopleuren befin¬ 
den sich ausserdem zahlreiche schwarze borstenáhnliche Haare. Beine 
dunkelbraun, íast schwarz, der Schenkel nur sehr schwach gelblich 
durchscheinend. Tarsen sehr lang, lánger ais die Schienen, ganz 
schwarz. Die Vorderseite sámtlicher Schenkel trágt starke schwarze 
Borsten (besonders sind sie kráftig auf den mittleren Schenkeln). 
Schwinger weisslich. 

Die Flügelzeichnung unterscheidet sich von derselben anderer Ar¬ 
ten hauptsáchlich dadurch, dass der durchsichtige Mittelstreiíen mcht 
von der i. oder 2. Lángsader abgeht, sondern von der 4. Iüngsader. 
Der dunkle Querstriefen nach aussen von der obengenannten hellen 
ist schwach ausgeprágt (sowie der helle); infolgedessen weicht die 
Flügelzeichnung von derselben der L. bifasciata stark ab. Der durch¬ 
sichtige Teil des Flügels ist nicht wasserklar, sondern deutlich graulich 
beraucht. Die dunkelbraune Fárbung hat etwa folgende Grenzen: 
sie nimmt die ganze Fláche vom Vorderrand bis zur 4 - Lángsader 
und von der Flügelbasis bis zur Gabelader ein. Die untere Basalzelle 
ist auch ganz mit dunkler Farbe ausgefüllt. Axillar-und Analzelle 
sind graulich getrübt, nur an der Basis und an der Spitze findet man 
eine Spur von dunklerer Fárbung; auch die sie umgrenzenden Adern 
sind áusserst schmal gelb umsáumt. Die Discoidalzelle und 4. Hin- 
terrandzelle sind glasartig, nur an der Basis und die erstere auch an 
der Spitze sind sehr schmal verdunkelt. An der basalen oberen Fcke 
der 3. Hinterrandzelle befindet sich ein deutlicher dunkler Fleck. 
Die 2. und 3. Hinterrandzelle sind durchsichtig, doch ist die Basis 
der ersteren und die Seiten der zweiten gelbbraun umsáumt. Die 1. 
Hinterrandzelle ist an der Basis gebráunt und lángs der 3. Lángsader 


3.4 


S. J. PARAMONOV 


ebenso schmal bis zur überzáhligen Querader umsáumt. Die letzte 
ist beiderseits bráunlich umsáumt. Die Marginalzelle ist ganz ausge- 
füllt, fast bis zur Stelle. wo die 2. Lángsader sich nach unten zu 
krümmen anfángt; die 1. Submarginalzelle ist fast wie die Margi¬ 
nalzelle gefárbt, doch befindet sich an der Spitze der Zeichnung ein 
schmaler, glasheller Auswuchs, der gegen die Basis des Flügels ge- 
richter ist, oder er ist nur angedeutet. Die Basis der ersten Abteilung 
der 2. Submarginalzelle ist gebráunt; die kleine Ader, welche diese 
Zelle in zwei Teile trennt, ist beiderseits dunkel umsáumt. Das Geáder 
ist sehr charakteristisch. Die 1. Hinterrandzelle ist an der Spitze merk- 
lich verengt und in zwei Teile durch eine überzáhlige Querader ge- 
teilt; dieselbe liegt etvvas hinter der Mitte der 2. Hinterrandzelle. Die 
zvveite Hinterrandzelle ist der dritten an der Spitze gleich (bei L. bi- 
fasciata und parbifasciata ist die erstere deutlich breiter). Die 2. 

, ’f ; 

Lángsader ist an der Spitze stark gekrümmt, doch nicht so tief wie 
bei L. bifasciata etc. Der Vorderrand des Flügels ist an der Einmün- 
dungsstelle der 1. Lángsader nicht deutlich nach vorn gewólbt, wie 
dies beim $ von L. bifasciata der Fall ist. Die Querader, welche die 1. 
Submarginalzelle teilt, liegt deutlich hinter der Mitte des basalen Teils 
der 2. Submarginalzelle. 

Hinterleib unten weiss befilzt und spárlich schwarz behaart (ge- 
gen die Spitze dichter). Oben ist er dunkel, an den Seiten weiss befilzt 
und an den hinteren Ecken des 1.-4. Segments dicht (wie Büschel 
bildend) borstenáhnlich schwarz behaart; auf den 3 letzíen Segmen¬ 
ten sind die schwarzen Haare kürzer und dünner. Ausserdem sind 
die 4 ersten Segmente bráunlich bestáubt; doch ist das wenig be- 
merkbar. Auf der Mitte der Segmente lángs dem Hinterrand befinden 
sich weisse Büschel, die gegen die Spitze des Hinterleibs allmáhlich 
kleiner werdcn. Die Oberseite des Hinterleibs ist spárlich schwarz 
behaart. 

Kórperlánge bis 20 mm.; Flügellánge bis 22 mm. 

2 9 9 , Chile. Typus in der Sammlung des Zoolog. Museums in 
Mánchen. 

• * * " * - • * X > 

n • , • * * * ’ • • r 

Lyophlaeba pallipennis n. sp. $. 

# ” I 

Diese Art gehórt zur Gruppe, welche eine schwach entwickelte 
Flügelzeichnung besitzt (also infumata, canescens, montana , vulgaris); 


UEBER ElNICíE AUSSEREUROI’AISCHE BOMBYLIIDEN-GATTUNGEN 35 

leider sind diese Arten mir durch Autopsie nicht bekannt; daher kann 
ich nicht sichere Unterschiedsmerkmale in der Flügelzeichnung von 
diesen Arten geben. 

Die Grundíarbe des Kórpers ist braunschwarz. Der Mundrand 
aber, beide basale Fühlerglieder, Schulterschwielen, Schildchen, 
Schwinger und Beine sind gelb. Gesicht reimveiss behaart; die Stirn 
ist oben schwarz, unten gelblich abstehend behaart. Auf der Mitte der 
Stirn ist die gelbe Grundíárbung durchscheinend. Der Hinterkopf ist 
nur in den Ausbuchtungen des Augenrands dicht weisslich bestáubt. 
Der Rüssel ragt bei meinem Exemplar nur wenig hervor (die Mitte 
des 3. Fühlerglieds erreichend). Das 3. Fühlerglied ist fast so lang 
wie die beiden ersten zusammen. Die basalen Glieder sind oben kurz 
schwarz, unten lang weisslich behaart. Der Scheitel nimmt fást 1/7 
der Kopfbreite ein (ein wenig mehr). Der Ocellenhócker nimmt die 
Hálfte der Scheitelbreite ein. 

Der Thoraxrücken ist ungestreift, kurz abstehend schwarz be¬ 
haart, vorn gelblich befilzt und an dem Vorder-und Seitenrand 
gelb und weiss gemischt behaart. Borsten nicht kráftig, gelblich. I ho- 
raxseiten verháltnismássig sehr spárlich weisslich behaart. Beine ganz. 

I . . ' 

gelb, nur die Kniee schmal schwarz. 

Die 2. Lángsader ist an der Spitze stark (nicht áusserst stark) 
gekrümmt; die beiden Seiten der Krümmung sind nicht parallel; die 
Ausbuchtung ist breit ofíen; die gegen die Flügelbasis náher liegende 
Seite dieser Krümmung ist dem Stamm der 3* Lángsader parallel (bei 
den anderen Arten der L. bif asciata-GTuppe habe ich das niemals 
gesehen). Die Ader, welche die Submarginalzelle teilt, steht fast auf 
der Mitte'des basalen Teils der 2. Submarginalzelle. Die Flügel sind 
überwiegend durchsichtig, da der gefárbte Teil eine viel kleinere Ida- 
che einnimmt. Der ganze Vorderrand des Flügels ist so breit gefárbt 
wie die Marginalzelle breit ist, doch reicht die braungelbliche Fárbung 
nur bis zur Krümmung der 2. Lángsader. Die kleine Querader, wel¬ 
che die 1. Submarginalzelle teilt, der basale Abschnitt des oberen Astes 
der 3. Lángsader, der Abschnitt der 3, Lángsader zwischen der ge- 
wóhnlichen Querader und der Gabelungsstelle der 3* Lángsader, die 
gewóhnliche Querader, der letzte Abschnitt der oberen Seite der 
Discoidalzelle, ihre Spitzenader, die Basis der 3. Hinterrandzelle und 
die Ader, welche diese Zelle von der 4 ’ abtrennt, sind alie, beiderseits. 


36 


S. J. PARAMONOV 


schmal, doch scharf, bráunlich umsaumt. Diese Umsáumung der 
oben erwáhnten Adern ist zickzackfórmig; man kann sie ais Rest des 
braunen Querstreifens der anderen Arten betrachten. Anal-, Axillar, 
Discoidal- und Hinterrandzellen sind fast ganz durchsichtig. 

Hinterleib oben sehr kurz und spárlich, abstehend, schwarz be- 
haart, nur mit einer Spur der hellen Befilzung (hie und da, obgleich 
das Exemplar ziemlich gut erhalten ist). Die Seiten des Hinterleibs 
sind dichter und lánger behaart, die vier ersten Segmente gelblich, die 
übrigen schwarz behaart, doch ist die Behaarung weit spárlicher wie 
z. B. bei L. bifasciata. Hinterleib unten gelblich, spárlich weisslich 
behaart und befilzt, nur die zwei letzten Sternite sind gróber schwarz 
behaart. 

Kórperlánge 15 mm.; Flügellánge 16,5 mm. 

1 $ Chile. Typus in der Sammlung des Zoolog. Museums in Mán¬ 
chen. 


Lyophlaeba koslowskyl Edw. <$ (neu). 

Ich habe ein Exemplar von Chile untersucht, das fast in alien 
Merkmalen mit der Beschreibung und Abbildung von Edwars über- 
einstimmt (Kórperlánge 13, Flügellánge 13 mm.). Die kleinen Abwei- 
chungen halte ich für Geschlechts- und lndividualunterschiede. 
Mundhóhlenrand und Wangen gelb. Die sehr charakteristische Flü- 
gelzeichnung, sowie das Geáder, stimmen mit der Abbildung von 
Edwards fast ganz überein, auch befindet sich hier ein kurzer Ader- 
stumpf auf dem oberen Ast der 3* Lángsader, der gegen die I* lügel- 
basis gerichtet ist. Ich habe nur folgende Unterschiede gefunden: ein 
durchsichtiger, kleiner, keilfórmiger Strich auf der Spitze der unteren 
Basalzelle (unten) íehlt hier gánzlich. Die schwarzbraune Fárbung 
lángs den die 2., 3. und 4. Hinterrandzelle abtrennenden Adern ist 
stárker entwickelt; die Spitze der 1. Hinterrandzelle ist deutlich ge- 
bráunt; infolgedessen entsteht eine deutliche Querbinde nahe der 
Spitze des Flügels, die bei den meisten chilenischen Arten sehr gut 
ausgeprágt ist; hier ist sie viel schwácher entwickelt. Schematisch ist 
der Flügel folgenderweise gezeichnet: die ganze vordere Hálfte vom 
Vorderrand fast bis zu der geraden Linie von der Basis der Axillar- 
zelle zur Gabelung der 3. Lángsader ist dunkelbraun; die Spitze des 
Flügels und die Hinterhálfte ist durchsichtig, doch ist die Spitze der 


UEBER E1NI0E AUSSEREUROPA1SCHE BOMBYLIIDEN-GATTUNCEN 37 

Analzelle, der Discoidalzelle, der i. Hinterrandzelle und fast die gan- 

ze 3. Hinterrandzelle braun gefarbt. 

Die Augen sind durch einen áusserst schmalen Streifen getrennt. 
Das 1. l'ühlerglied ist schmutzig gelb, oben überwiegend schwarz 
beborstet, unten überwiegend fast weisslich behaart (Herr Edwards 
nennt jedoch das i. Fühlerglied “enterely black”). 

Der Thoraxrücken ist schwarz abstehend behaart und beborstet, 
doch sind die grósseren Borsten vor der Flügelbasis rótlich. Ausser- 
dem ist der Thoraxrücken gelblich anliegend befilzt; aber hinten be- 
findet sich vor dem Schildchen ein grosser, dreieckiger, weissbefilzter 
Fleck; die Seiten des Thoraxrückens sind auch weissbefilzt; auf dem 
Vorderrand befmden sich zwei dicht nebeneinander stehende weissbe- 
filzte Flecke, zwischen denen (etwas nach hinten) sich eme schmale 
weissbefilzte Strieme befindet, welche sich bis zum oben erwáhnten 
grossen dreieckigen, vor dem Schildchen liegenden, Fleck erstreckt. 

Der Hinterleib ist unten dicht weiss befilzt und sparlich schwarz 
behaart. Oben ist er schwarz abstehend behaart und gelb anliegend 
befilzt, an den Seiten und in der Mitte weiss befilzt; infolgedessen 
entstehen drei ziemlich deutliche weisse Langsstreifen. Der mittlere 
ist ziemlich breit, parallelseitig und verláuft vom 2. bis 8. Segment 
(einbegriffen), Der Hinterrand des 1. Segments ist schmal weiss be¬ 
filzt. 

1 «$ , Neuquen, Chile, 1907. Dr. Adolf Lendl leg. Anmerkung. 
Herr Dr. Edwards hat diese Art in die Gattung Ligyra gestellt. Aus 
meinen Erorterungen im Anfang dieses Artikels wird es klar, 
dieser Ñame nicht zur Lomantiinen- Gruppe, sondern zur Exopro- 
sopincn-Gruppe gehort. 

Da Herr Edwards in seiner interessanten Arbeit uber die pata- 
gonischen und chilenischen Dipteren *) meiner Meinung nach einige 
kleine Fehler gemacht hat, halte ich es für nótig, dieselben hier zu 
korrigieren. Er nimmt an, dass die Arten der Gattung Comptosia 3 > 
die Gattung Ligyra 4 Submarginalzellen haben und sagt, dass die 
beiden Arten in Australien gut vertreten sind. In Wirklichkeit kennen 
wir bis jetzt keine australische Art dieser Gruppe, welche 4 Submar¬ 
ginalzellen hat, und alie bis jetzt bekannten chilenischen Arten (mit 

* Díptera of Patagonia and South Chile. Part. v, ía*c. 2. 1930. British 
Museum. 


3» 


S. J. PAR AMONO V 


Ausnahme der Alacrocondyla pictincrvis) haben 4 Submarginalzel- 
len, gehoren also zur Gattung Lyophlacba Rond. [Ligyra (sensu 
Edwards)]. 

berner hat Dr. Edwards unter dem Ñamen Anthrax oedipus 
ohne Zvveifel verschiedene Arten zusammengestellt. Ich glaube in der 
Zukunft zu dieser Frage noch zurückzukehren. 

Lyophlaeba lugubris Rond. 

Die Stirn des Mánnchens ist áusserst schmal, die Augen fast 
zusammenstossend, der Stirnstreifen fast so breit wie die vordere 
Ocelle. Oben ist die Stirn schwarz beborstet, unten mit gelblichen 
Borstenhaaren. Die grósseren Borsten vor der Flügelbasis sind gelb, 
die kleineren wie beitn 9 schwarz. Der Bauch ist lángs dem Hinter- 
rand der Sternite gelb umsáumt. 1 $, 12. 1903. Chile, Rancagua, 
P. Herbst. 

Lyophlacba cliileusis Param. <3*. 

Ich habe von dieser Art noch 4 Stück (3 $ ) untersucht (Ranca¬ 
gua, 12. 1904. P. Herbst leg.). Alie unterscheiden sich dadurch, dass 
der durchsichtige Heck vor der Spitze der unteren Basalzelle fehlt; 
die 2. Lángsader ist nicht so stark zum Vorderrand gebogen, die bᬠ
sale Hálfte der oberen Basalzelle durchweg dunkel gefárbt, die 2., 
3. und 4. Hinterrandzelle kann man ais durchsichtig bezeichnen (nur 
die Ránder sind dunkel umsáumt); alie Hinterleibsegmente (1.-8.) 
tragen oben einen weissen Fleck in der Mitte; alie Borsten des Tho- 
raxrückens und Schildchens sind rotlichgelb. Da diese Merkmale keine 
grosse Bedeutung haben und andererseits die L. chilensis nur nach 
einem einzigen Exemplar beschrieben ist, halte ich es für zweckmássig, 
die genannten Exemplare zu dieser Art zu stellen. 

Comptosia landbecki van der Wulp = L. argentinae Param. 

Van der Wulp schreibt: “Ik reken tot deze soort eenige exem- 
plaren van beide sexen, mij uit Argentina door Prof. Weyenbergh 
toegezonden. Hunne determinatie leverde mij nog al eenig bezwaar 
op. Aanvankelijk meende ik ze ais C. bifasciata Macq. te moeten 
bestemmen, omdat Macquart’s beschrijving (Dipt. ex supp. 4.114.8) 


UEBER EINIGE AUSSEREUROPÁISCHE BOMBYL11DEN-GATTUNGEN 


39 


en zijne daarbij gevoegde afbeelding (pl. io. f. 18) tnij vvel tvcpasselijk 
voorkamen, ofschoon de laatste ver van kennbar is. Intusschen heeft 
Dr. Philippi, in zijn uitmuntend stuk over de Chilenische Díptera, 
aan het licht gebragt, dat er eenige andere, naauw aan bifasciata ver¬ 
sante vormen bestaan; hij onderscheidt er niet minder dan vij f, te 
weten: bifasciata, landbccki en montana, die een rooden sprietwortel 
hebben, benevens vulgaris en consobrina met geheel zwarte sprieten. 
Het zal later moeten blijken of hier werke lijk aan afzoderlijke soor- 
ten dan wel slechts aan varieteiten moet worden gedacht. 

Mijne voorwerpen, die, behalve in de grootte, onderling in alies 
volmaakt overeenstemmen, kunnen stellig niet tot de beide laatstge- 
noemde soorten worden gerekend, omdat de sprieten zeer duidelijk 
een roodgeel wortellid hebben. Volgens de opvatting van Philippi 
zon bifasciata zijn te herkennen aan de roodgele beharing ontniddel- 
lijk boven de sprieten (Macquart zegt dan ook: “front á poils d’un 
blanc jaunátre”); bij al mijne exemplaren daarentegen is de zijdeach- 
tige beharing van het voorhoofd even uit ais die van het aangezigt. 
Biijven dus over C. landbccki en montana. Van deze beiden vertoont 
de eerste de donkere teekening op de vleugels ten minste even volledig 
ais bifasciata, tervvijl bij montana daarvan niets anders is overgebleven 
dan een smalle zoom aan den voorrand en langs de dwarsaderen. Daar 
nu bij mijne exemplaren die teekening volkomen aanwezig is, kom 
ik tot het besluit, dat zij ais C. landbccki; moeten worden gedeter- 
mineerd. Werkelijk schijnen ook de diagnose en beschrijving, door 
Philippi van deze soort gegeven, op mijne voorwerpen te kunnen 
worden toegepast. Ten einde evenwel andere Dipterologen, die welligt 
in de gelegenheid zijn typische exemplaren te vergelijken, in staat te 
stellen over de juist'heid mijner determinatie te vordeelen, geef ik 
hier van de door mij bedoelde soort eene uitvoerige beschrijving, be¬ 
nevens eene aíbeelding van den vleugel (Pl. 9. f. 12). 

Lengte 10,5-15,5 mm. Van slanken vorrn. Voorhoofd, aangezigt en 
wangen mét digte, platliggende, witte behaaring; aangezigt zeer kort; 
de mondrand spits toeloopend en tot digt onder de sprieten reikende; 
voorhoofd bij het $ driehoekig, met de oogen van boven bijna aan 
elkander stootende; bij het 9 het voorhoofd naar achteren sterk 
versmald; achterhoofd grauw, aan de oogkanten wit bestoven en mee 
witte behaaring; oogen van achteren in’t midden mgebogen. Sprieten 


40 


S. J. PARAM0N0V 


kort; het eerste lid dik en bleek roodgeel; die beide volgenden zvvart; 
het derde priemformig en langzamerhand in de eindgriffel overgaande. 
Zuiger zwart, merkelijk langer dan de sprieten en tusschen deze schuin 
uitstekende. Thorax van boven zwart, met drie blaauwachtig white 
langsstrepen, de middenste het smalst; behaaring vaalgeel en zwart- 
bruin gemengd; borstzijden witachtig bestoven; voor den vleugelwor- 
tel een bosje vaalgele borstels. Schildje vuil roodgeel, aan den wortel 
meestel zwartachtig. Achterlijf dubbel zoo lang ais de thorax, vaalgeel, 
met zwarten voorrand der ringen, zoodanig dat de zijrand ruimschoofs 
en daarentegen van achteren slechts de insnijdingen vrij blijven; in 
sommige rigtingen is eene lichte rugstreep merkbaar; in de zijden hier 
en daar eene lichtgrijze bestuiving, alsmede eene blonde beharing, 
die aan den eersten ring langer ist; buik eenkleurig geelachtig asch- 
grauw. Pooten dun, roodgeel; de heupen en ook eenigszins de dijen 
uit bestoven; scheenen veelal verdonkerd, tarsen bruinzwart. Kolfjes 
geel; de knop van onderen donker gevlekt, van boven uit. Vleugels 
merkelijk langer dan het achterlijf, in $ in’t midden van den voor¬ 
rand iets ingebogen; de wortel en de voorrand tot aan’t eind der 
subcostaalader bruin; bovendien tween daarvan uitgaande bruine 
dwarsbanden, waarvan de eerste smaller is en het eind der tweede 
wortelcel, maar daaren tegen den achterrand niet bereikt; de tweede 
band vooral naar onderen vorbreed en de achtercellen bedekkende; 
in dien tweeden band hebben de cellen lichtere kerne, zoodat eigen- 
lijk alleen de aderen donker gezoomd zijn; de grondkleur der vleugels 
overigens uit; er zijn vier cubitalcellen en voorts vijf achtercellen, 
omdat de eerste door eene dwarsader in tween is gesplitst.” 


Bestimmungstabelle der LyopA/aeba-Arien der Welt. 

i. Hügel ganz .schwarz, nur die Spitze selbst ist graulich; die sclnvarze Für— 
bung ist lángs der Adern beso.nders dicht; die Mitten der Zellen sind 
viel durchsichtiger, gran. Pulvilli fast fehlend. Kórperlánge 14 mm. 

Chile. lugubris Philip. $ 9 

Hügel schwarz (oder sclnvarzbraun odtr fcraungelb) und weiss gezeichnet, 
meistens sind die Spitze des Flügels und eine Querbinde, welche durclv 
die Basis der Discoidalzelle durchláuft, durchsichtig; seltener ist der 
Hügel nur langs der Adern (beíonders auf der Basa’halfte) gefárbt; 



UEBER EINIGE AUSSEREUROPAISCHE BOMBYLIIDEN-GATTUNGEN 4< 

sehr selten hat der Flügel nur eine dunkle Vorderrandbinde. Pulvilli in 

der Regel vorhanden. 2 

Der Vorderrand des Flügels (bis zur 4 - Lángsader) ist gleichmássig dunkel 
gefárbt, nur selten existiert ausserdem eine unvollstándige dunkle Quer- 

binde, welche durch die Spitze der Discoidalzelle verláuít. 3 

Der Flügel hat dunkle und helle Querbinden, daher ist die Vorderrands- 
lángsbinde unterbrochen; niemals erstreckt sich die dunkle Fárbung bis 
zur 4. Lángsader, sondern maximal bis zur 3. Lángsader; wenn der 
Flügel keine deutlichen Querbinden hat, ist die dunkle Vorderrandsbinde 

schwach entwickelt. * 

In der 1. Hinterrandzelle weit hinter der Spitze der Discoidalzelle befindet 
sich eine überzáhlige Querader. Eine grosse Art (Korperlange 20 mm.). 

Chile. setosa n - sp< . 9 

In der 1. Hinterrandzelle befindet sich keine überzáhlige Querader. Eme 
kleinere Art (Kórperlánge 11-13 mm.). Chile., koslowskyl Edw. ¿ ? 
Der Flügel ist deutlich quergestreift. Der gróssere Teil des Flügels ist 
dunkel, doch ist die Spitze und eine Querbinde, welche durch die Basis 
der Discoidalzelle verláuft, durchsichtig; manchmal ist noch eme kurze 
durchsichtige Querbinde an der Flügelbasis oder eine Spur derselben 

vorhanden.... D 

Der Flügel ist meist lángs der Adern gefárbt oder un allgemeinen mit emer 
schwachen Zeichnung versehen; niemals befinden sich auf dem Flügel 
breite, scharf von einander getrennte, durchsichtige und dunkle Quer- 

streifen..... ^ 

In der 1. Hinterrandzelle befindet sich weit hinter der Spitze der Discoidal- 

zelle eine überzáhlige Querader. 

In der I. Hinterrandzelle befindet sich keine überzáhlige Querader. 7 

Eine gróssere Art (Kórperlánge 20 mm.). Stirn gelb behaart. Die vordere 
Hálfte des Thoraxrückens ist nur mit gelben Haaren bedeckt. Die durch¬ 
sichtige Querbinde des Flügels und die Anlage einer ebensolchen an der 
Basis des Flügels sind leicht gelblich getrübt. Die Mitten der Hinterrands- 
zellen sind nur wenig durchsichtiger ais die Ránder. Der Hinterleib hat 

keine Lángsstreifen. Chile, West-Argentinien. 

. bifasciata Macq. $ 9 

Eine kleinere Art (Kórperlánge 10-15 mm.). Stirn weiss behaart. Die vordere 
Hálfte des Thoraxrückens ist mit gelblichen und weissen (5) oder scliwar- 
zen untergemischten ( 9 ) Haaren bedeckt. Die hellen Stellen auf dem 
Flügel sind ganz durchsichtig; die Mitten der Hinterrandzellen fast durch¬ 
sichtig. Der Hinterleib oben trágt drei graue Lángsstreifen. Argentmien. 

. argentinae n. sp. $ 9 

8 


Das 1. Fühlerglied ist schwarz. 

Das 1. Fühlerglied ist rotgelb oder gelb 


10 














42 


S. J. PARAMONOV 


8. Die Behaarung der Fühler ist gelbhráunlicli. Beine dunkelbraun, mit rótli- 

cheren Schenkeln. Kórperlánge 12,5 mm. Chile. 

. blanchardi Param. $ 9 

— Die Behaarung der Fühler ist weiss. Beine schvvarz. 9 

9. Kórperlánge 17 mm. Chile. consobrina Philip. $ 9 

— Der L. consobrina sehr áhnlich (Kórperlánge 12 mm.). Die Krümmung der 2. 

Lángsader vor der Spitze ist viel schvvácher, nicht parallelseitig, wie dies 
bei L. consobrina der Fall ist. Der Abstand des untersten Punktes vom Vor- 
derrand des Flügels ist weniger ais der Abstand vom Vorderrand (bei 
L. consobrina ist er deutlich grósser). Chile. minuta Param. 9 

10. Gróssere Arten (Kórperlánge 20-25 mm.). Die Behaarung der Stirn ist 

gelb. 11 

— Kleinere Arten (Kórperlánge 13-15 mm.). Die Behaarung der Stirn ist 

weiss. 12 

11. Kórperlánge 25 mm. Auf dem Hinterleib befindcn sich 3 weissbehaarte 

Lángsstreiíen. Chile. philippii Param. 

— Kórperlánge 20 mm. Auf dem Hinterleib befinden sich 3 goldgelbbehaarte 

Lángsstreiten. Chile. parbifasciata nom. nov. 

12. Der Hinterleib ist unten einfarbig und einfarbig behaart. Kórperlánge 15 mm. 

Chile. landbecki Philip.' 

— Die Unterseite des Hinterleibs trágt (wie die Oberseite) 3 sehr deutliche, 

schmale, reinweisse Lángsstreifen. Kórperlánge 13-14 mm. Chile. 

. chilensis Param. $ 


13. Das 1. Fühlerglied ist schvvarz. 15 

— Das 1. Fühlerglied ist rotgelb oder gelb. 14 


14. Kórperlánge 17.5 mm. Die Brustseiten sind gelblich behaart. Die Haare an 

den Seiten des Hinterleibs sind schvvarz. Der Hinterleib ist schwarz, mit 

schmalen weisslichen Rándern der Segmente. Chile. 

. montana Philip. 1 2 

— Kórperlánge 15 mm. Die Brustseiten sind weisslich behaart. Auf den Steiten 
der 4 ersten Hinterleibssegmente sind die Haare gelblich. Hinterleib 

braunschvvarz, mit einer graugelblichen Abtónung. 

. pallipennis n. sp. 9 

15. Flügel sehr lang, sámiliche Adern bráunlich umsáumt, die Zwischenráume 

1 Ueber die Fárbung der Unterseite sagt Philippi kein Wort; da er afcer 
diese Art nur mit L. consobrina vergleicht und diese Art “lange für L. consobrina 
gehalten” hat (dieselbe hat eine zeichnungslose Unterseite des Hinterleibs), so 
kann man voraussetzen, dass dieses sehr in die Augen fallende Merkmal von 
Philippi nicht ühersehen ist und dass seine Art eine besondcre Art darstellt. 

2 In der Beschreibung dieser Art, die ich wórtlich angeführt habe (s. Seite 
38. Travaux Mus. Zool Kiew. N. 11) muss man statt, “extens. alar. 16 mil.” 
“16 lin.” lesen. 




















UEBER EINIGE AUSSEREUROPAISCHE BOMBYLIIDEN-GATTUNGEN 




nicht ganz durchsichtig. Pulvilli fehlen. Der Thoraxrücken ist mit sclnvar- 
zen, abstehenden borstenáhnlichen Haaren besetzt. Kórperlánge io mm. 
Bolivia.. boliviana Param. 

— Nur wenige Adern des Flügels sind schwach umsáumt. Pulvilli wahrschem- 

lich vorhanden. Die Behaarung des Thoraxrückens ist nicht schwarz, son- 

dern hell. 

16. Die Behaarung ist gelb. Thorax mit drei Streifen. After schwarz behaart. 
Kórperlánge 20 mm. Chile. iníumata ‘ Philip. 

— Die Behaarung ist weiss oder greis. Thorax ungestreift. Kórperlánge 14 mm. 

(s. die Beschreibungen). Chile. 

. canescens Philip, und vulgaris Philip. 

1 In der Beschreibung dieser Art, die ich wórtlich angeführt liabe (s. Seite 
36, Travaux Zool. Mus. Kiew. N. 11) muss man statt “extens. alar, fere 7 mil . 

“fcre 17 lin”. lesen. 








Los Procris no españoles del Museo de Madrid 

(Lep. Zygaen.) 


POR 


R . A G E N J O . 
(Láms. II-VIII.) 


Al ejecutar mi trabajo sobre los Procris de España (i) tuve 
ocasión y necesidad de estudiar los aparatos copuladores masculinos 
y femeninos de varias especies extranjeras del mismo género. No 
encajando en aquella publicación el exponer mis investigaciones 
sobre ellas, y con el deseo de contribuir al mejor conocimiento de la 
sistemática del grupo, proyecté una revisión de todas las demás co¬ 
nocidas. Como el material del Museo de Madrid era muy escaso para 
el objeto propuesto, intenté aumentarlo mediante cambios con otros 
Museos y colecciones. Los tres años de paralización de la vida cien¬ 
tífica española primero, y ahora la gran conmoción europea, han frus¬ 
trado la completa realización de mi proyecto. En aquel interregno los 
señores Rocci (6o) y Rjavov editaron sendos trabajos sobre los Pro¬ 
cris de Italia y Rusia, respectivamente, y Alberti dió a luz su Revisión 
de los Procris orientales (5), en la que por cierto publicó una nueva es¬ 
pecie, syriaca, cuya descripción, bajo otro nombre, tenía yo redactada 
desde 1936. Desgraciadamente, en ninguna de estas monografías ba¬ 
sadas en el estudio de los aparatos genitales, se han tenido en cuenta 
los de las $ $ , que parece, hasta ahora, soy sólo yo el que los estudia. 
Como la guerra europea, que impide pueda recibir material para con¬ 
tinuar esta tarea, no parece abocada a una solución próxima, me de¬ 
cido a la publicación de los resultados obtenidos en mis investigacio¬ 
nes, siquiera éstas, teniendo en cuenta el plan que me había trazado, 
resulten fragmentarias, y lo hago principalmente por dar a conocer 
cuanto antes los aparatos genitales femeninos de las especies que he 
conseguido estudiar. 

En mi trabajo sobre los Procris de España traté 10 especies. 


46 


R. AGENJO 


predotae Nauf., globulariae (Hb.), soror Rbr., subsolano (Stgr.) 
(= =cogna-ta Rbr.) nom. preoc., cognata H. S., jordani Nauf., 
schmidti Nauf., statices (L.), gcryon (Hb.) y bolwari Ag. En el que 
ahora presento, y gracias en parte a la amabilidad de los señores Jor¬ 
dán, Mariani, Naufoek, Praviel, Reisser, Schmidt, Tams y Zerny, he 
logrado estudiar 18 más, de las que 16: ampelophaga (Bayle), pruni 
(Shifif.), cirtana Luc., gigantea Nauf., budensis (Spr.), chloros (Hb.), 
tenuicornis Zell., syriaca Alb., graeca Jord., algirica Rothsch., anato- 
lica Nauf., drcnowskii Alb., albanica Nauf., manni (Ld.), maurcta- 
nica Nauf. y obscura Zell., he podido estudiarlas con ejemplares ente¬ 
ros, y dos, reisscri Nauf. y prasina Rothsch., sólo en las preparacio¬ 
nes del aparato copulador $ del holotipo (la segunda en una micro- 
fotografía). En total, entre los dos trabajos, he conseguido tratar 28 
especies, lamentando que el clima político europeo no sea más pro¬ 
picio para permitirme el estudio de todas ellas. 

Después de examinar bastantes preparaciones de antenas masculi¬ 
nas de Procris, he visto que algunas de las especies incluidas en el sub¬ 
género Rhagadcs, es decir, bajo la diagnosis “con antenas pectinadas 
hasta la punta”, no encajan bien en este grupo, por ejemplo, chloros, 
en la que el penúltimo artejo carece por completo de pectinaciones, y 
aun el antepenúltimo sólo muestra un leve rudimento de ellas. En 
otras especies, como tenuicornis y syriaca, la punta es menos esbelta 
que en globulariae y los demás Rhagades, y en otras, como algirica y 
graeca, incluidas en Procris s. str., los últimos artejos, aunque pectina¬ 
dos hasta el ápice, no presentan el grosor uniforme de Procris tipo 
st atic es, sino que van disminuyendo de diámetro gradualmente hasta 
la punta. Este grupo, establecido por mí y admitido por Naufoek en 
correspondencia como muy natural, merece ser considerado como un 
subgénero, incluyendo en él las especies de transición entre Rhagadcs 
y Procris s. str., y yo propongo denominarle Jordanita nov. sub. gen., 
ert homenaje al Dr. K. Jordán, de Tring, cuya monografía del 
Seitz (28), hoy anticuada, fué la primera consagrada a este género, en 
la que se mencionan detalles de los aparatos copuladores de algunas 
especies, caracterizándolo así: 

• Antenas con la punta menos esbelta que en Rhagades, con las pec¬ 
tinaciones algunas veces hasta el ápice, pero casi siempre con los tres- 
últimos artejos desprovistos de ellas y reduciéndose gradualmente de 


LOS «PKOCR 1 S» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 47 

diámetro. Jordanita nov. sub. gen., chloros (Hübner), tenuicornis 
Zeller, syriaca Alberti, gtaeca Jordán y algirica Rothschild. 

Alberti (6) dice que Jordán, en su monografía mencionada, bajo 
el nombre de cognata H. S., da la descripción de globulariae Hb., y 
con esta denominación encubre a nótala Zell. Rocci (6o) adopta el 
criterio de Alberti, que juzga certero. Con posterioridad Jordán (30) 
ha demostrado que este punto de vista carece de fundamento, y, por lo 
tanto, la especie que dichos autores señalan como notata debe seguir 
denominándose globulariae (Hb.), y la que refieren a globulariae hay 
que continuar llamándola cognata H. S. 

En la mentada monografía (28), Jordán empleó el nombre de 
cognata H. S. para designar una especie del género Procris, sin expli¬ 
car las razones en que se fundaba para ello. Alberti (6) expresó su 
opinión de que cognata H. S., publicada, según Kirby (32), en 1852, 
estaba preocupada por cognata Luc., 1849. Posteriormente, y de una 
manera diáfana, Jordán (30) ha demostrado que la afirmación de 
Alberti era equivocada, porque si bien la descripción de cognata H. S. 
apareció juntamente con la de globulariae (ésta bajo el nombre de 
chloros) en la página 42 del Suplemento (24) de 1852, las figuras 94. 
y 95 de la láminas XIII del cuaderno 21, que son las típicas del 
cognata H. S., se editaron en 1847. Para aclarar esto, cita Jordán (30) 
el informe de Erichson de 1847-48 (Archiv. Naturg ,)¡ que contenía 
la declaración de que los cuadernos 21 a 36 de la obra de Herrich-, 
Schaefifer estaban ya publicados y que el cuaderno 21 formaba la 
conclusión de los Bombícidos, con lo que queda demostrado que las 
figuras 94 y 95, típicas de cognata H. S., de la lámina XIII del cua¬ 
derno 21, ya habían sido publicadas en 1847. Además, Jordán ha te¬ 
nido la fortuna de poder confirmar el dato de Erichson: gracias a 
que cada cuaderno de la obra llevaba siempre en la cubierta la fecha 
de su publicación y el índice de lo que contenía, y a que en Inglaterra 
existe un ejemplar, en el que se han conservado las cubiertas, lo que 
permite comprobar que las láminas XII y XIII aparecieron en 1847* 
La equivocación de Alberti se debe a haber aceptado los datos in¬ 
completos de Kirby que sólo se refieren a la fecha en que se publicó 
la descripción, pero no a la de aparición de la lámina con las figuras 
de la especie. Resulta, por lo tanto, que cognata H. S. es dos años más 
antigua que cognata Luc. 


48 


R. AGENJO 


En mi anterior trabajo sobre el género Procris (i) inventé el nom¬ 
bre de aconthophora para sustituir al de cognata H. S., que considera¬ 
ba preocupado por cognata Rbr., cognata Boisd. y cognata Luc., y aho¬ 
ra voy a estudiar las cuestiones que cada uno de estos nombres plan¬ 
tean. 

De P. cognata Rbr. pensaba yo que podía haber sido descrito o 
figurado en la Faune Entomologique de l’Andalousie, publicada ha¬ 
cia 1839 (57). Las razones que me inclinaban a sospecharlo, aunque 
no a admitirlo, están consignadas allí. Como más fundamentales des¬ 
tacaba el que tanto Boisduval (16) en 1840 como Lucas (36) en 1849 
mencionan P. cognata Rbr., lo que me hacía suponer que la co¬ 
nocían. Por otra parte, yo advertía que los autores no estaban de 
acuerdo acerca del número de páginas y láminas publicadas de la 
obra, estando todos conformes en que había quedado incompleta y 
en que se trataba, además, de un libro raro. El ejemplar del Museo 
de Ciencias de Madrid termina en la página 176, es decir, que ca¬ 
rece en absoluto del texto referente a los Lepidópteros, por lo que 
yo pensaba, aunque con duda, que quizá en estas últimas páginas 
de la obra, que resultan tan raras, se encontrase la descripción de 
cognata, así como argumentaba que tal vez la figura de ella habría 
aparecido en la lámina XIII de la misma, que faltaba también en 
el ejemplar de la Faune del Museo de Madrid, por resultar inter¬ 
media entre la XII, que reproduce Zygaena, y la XIV, que representa 
Heterogynis, género que Rambur consideraba muy próximo a Procris. 

Por una especie de fatalidad, como hace notar Mabille ( 37 )> ^ as dos 
grandes obras del perspicaz entomólogo francés, dedicadas ambas a la 
fauna de Andalucía, han quedado inacabadas. Refiriéndome sólo a 
la que es objeto de este trabajo, diré que la Faune Entomologique de 
VAndalousie pertenece al tipo de las publicaciones por entregas, comu¬ 
nes a mediados del siglo pasado. Según se lee en las cubiertas de la 
primera aparecida en diciembre de 1837 y que tengo delante, la 
obra debía componerse de 2 volúmenes en 8.°, servidos en 10 entregas, 
que se publicarían regularmente de dos en dos meses; cada una, en¬ 
vuelta en una cubierta impresa, contendría 5 láminas a todo color y 
5 pliegos de texto, y costaría 6 francos, o sea que el libro terminado se 
compondría de 50 láminas y 800 páginas. Algunos ejemplares serían 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 49 

tirados en papel vitela, superfino y satinado, y su precio sería el doble 
del de los corrientes. 

Según explica Mabille (37), Rambur se disgustó pronto de su tra¬ 
bajo por la obligación que tenía de servar las entregas en los plazos 
marcados, lo que le exigía trabajar de prisa y no como era su deseo, a 
ciertas horas y sin precipitaciones. A las preguntas que se le hacían 
de por qué estaba detenida la obra, contestaba que el grabador había 
extraviado las planchas de cobre para las láminas, pero, según explica 
Mabille, esto era sólo un pretexto. Por otra parte, en esta época de la 
vida de Rambur se nota una pausa en sus estudios entomológicos a 
consecuencia de que se dedicaba mucho al ejercicio de la medicina y 
a cuestiones de geología y de botánica. 

Debido al disgusto de Rambur, las entregas empezaron a retra¬ 
sarse y la publicación acabó por suspenderse, pero, sin embargo, al¬ 
gunas láminas y pliegos debieron de ser repartidos por el autor en¬ 
tre muy escasas personas, lo que hace que hoy sean rarísimos los 
ejemplares de la Faune que contienen todo lo que apareció de ella, 
y que los autores no estén acordes sobre el número de páginas y lᬠ
minas de que consta. 

2 . 

Así, Hagen (23) hace notar que sólo se publicaron cuatro entregas, 
y que la obra termina con la página 176 del IT volumen, y contiene 20 
láminas, de las cuales 4 pertenecen al primer tomo (I, II, XIX y XX), 
y representan Coleópteros; las otras 16 corresponden al tomo II y 
se refieren a Ortópteros (I-VII), Lepidópteros (VIII, X-XII, XIV- 
XV y XVII), Neurópteros (IX), y que falta el texto para los dos 
últimos órdenes. Según Schumacher (63), en el Zoological Museo de 
Berlín existe un ejemplar de la obra que coincide exactamente con 
esta descripción. También el ejemplar del Museo de Madrid, que 
tengo delante, concuerda con estos datos, salvo que carece de las pági¬ 
nas 21 a 28. Pero Lederer (34) ya advierte en una nota que la obra era 
más extensa, puesto que asegura que el texto para las láminas VIII 
y XII, en lo que se refiere a las Hesperia, también había sido impreso, 
pero no publicado, y que él lo obtuvo del propio Rambur. 

Mabille (37) explica con todo detalle lo publicado, según él, de la. 
Faune, que aclara con el cuadro que reproducimos: 

Primer volumen: 

Pliegos 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9, en 144 páginas. 

Eos, XIII, 1937. ^ 


R. AGENJO 


50 

Primera entrega, 1837; segunda entrega, marzo de 1838. 

Lámina I, Carábidos: Drypta, Cymindis. 

Lámina II, Carábidos: Sirtgilis, Brachinus, Siagona. 

Lámina XIX, Asida. 

Lámina XX, Asida. 

Las dos últimas láminas no tienen texto y Mabille las coloca en 
el primer volumen, porque los coleópteros debían ser tratados reunidos. 

Segundo volumen: 

Pliegos 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 14, en 366 páginas. 

Primera entrega, diciembre de 1838; segunda entrega, enero de 
1839; tercera entrega, marzo de 1840. 

Estas tres entregas, que llevan los números 3, 4 y 5, encierran los 
órdenes siguientes: 

(La quinta entrega, conteniendo los lepidópteros, ha sido tirada 
aparte, con 8 láminas coloreadas.) 

Dermápteros, páginas 1 a 11 ; Ortópteros, páginas 11 a 95; He- 
mípteros, páginas 95 a 212; Lepidópteros, páginas 213 a 336. 

Lámina I, Ortópteros, 6 especies. 

Lámina II, Ortópteros, 4 especies. 

Lámina IV, Ortópteros, 2 especies. 

Lámina V, Ortópteros, Odontara, Pterolcpis. 

Lámina VI, Ortópteros, Acinipe. 

Lámina VII, Ortópteros, Grillus. 

Lámina VIII, Lepidópteros, rlesperia 

Lámina IX, Neurópteros, 8 especies. 

Lámina X, Lepidópteros, Zygaena, Lycacna. 

Lámina XI, Zegris. 

Lámina XII, Satyrns, Syrichtus, Zygaena. 

Lámina XIV, Trichosoma, Bombyx, Heterogynis. 

Lámina XV, Bombyx, Orgya, Liparis. 

Lámina XVII, Heliopliobus, Agrotis. 

Lámina XVIII, Nonagria, Cleophana, Charadrina. 

Staudinger (70), en la lista de autores y publicaciones de su catᬠ
logo de 1901, escribe: “Faune Entomologique de VAndalousie. París, 
1838-1839. Livraison I-V (págs. 1-304) (págs. 305 a 366 non edit)”. 

En el Cat. Books Brit. Mus., IV, 1913, pág. 1641, se reseña un 
ejemplar del British Museutn, del que se dice contiene todo lo pu- 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


51 


blicado de las 10 entregas. E11 su tomo I llega a la página 144, y en 
el II hasta la 304, y tiene todas las láminas que señala Hagen, más 
la XVIII. 

Oberthür (52), que por lo visto no tuvo en cuenta la nota bibliogrᬠ
fica de Mabille, aunque debía de conocerla, describe el contenido del 
ejemplar que poseía de la Faiine, que antes había pertenecido a Gras- 
lin, a quien se lo había dedicado Rambur, cuyo tomo I comprende 144 
páginas consagradas a los Coleópteros, con 4 láminas señaladas con los 
números I, II, XIX y XX, y cuyo tomo II contiene 272 páginas, de 
las que de la 1 a la 96 se dedican a los Ortópteros, y de la 213 a 
la 272 a los Lepidópteros, y provisto de 14 láminas, de las que las 
marcadas con los números I, II, III, IV, VI y VII reproducen Or¬ 
tópteros, la IX está dedicada a Neurópteros, y las VIII, X, XI, XII, 
XIV, XV y XVIII contienen los Lepidópteros. Oberthür advierte lo 
desordenado de la publicación y expresa la conveniencia de llegar a 
saber con certeza el número de páginas y láminas de que consta, decla¬ 
rando que lo que él posee de la obra no debe de ser todo lo publi¬ 
cado. 

Quiero aclarar, como crítica a las observaciones de Oberthür, que 
los datos que se refieren a las figuras y láminas del tomo II de su 
ejemplar no han sido bien citados, pues los Ortópteros no compren¬ 
den 96 páginas, sino 82, ya que los Dermápteros empiezan en la 1 y 
terminan en la 11 y los Ortópteros abarcan desde la 12 a la 94; los 
Hemípteros, que Oberthür 110 cita, comprenden desde la 95 a la 212. 
En cuanto a la lámina I, no sólo representa Ortópteros, como parece 
entender Oberthür (en lo que coincide con Mabille), sino que también 
reproduce Dermápteros y Hemípteros. 

Rothschild (61) describe el ejemplar del Museo de Tring, que con¬ 
tiene todo lo publicado, y, según él, coincide en absoluto con los datos 
de Mabille. Declara que el ejemplar del British Museum (Natural 
History) es también completo, lo que resulta en contradicción con 
los datos del Catálogo de libros de dicho Museo, que he expuesto an¬ 
tes, y dice, además, que el ejemplar del British Museum (Blomsburj) 
es muy incompleto, puesto que carece de la mitad de la parte referente 
a Dermápteros, Ortópteros, Hemípteros y no contiene nada de los 
Lepidópteros, lo mismo que el de la Zoological Society of London, 
cuyo texto sólo llega a la página 177. 


52 


R. AGENJO 


Schumacher (63) hace historia de la publicación y describe su 
ejemplar de la Faune, que adquirió en 1914, al mismo tiempo que la 
mayor parte de la biblioteca del hemipterólogo A. Puton, y que pare¬ 
ce coincidir bien con los datos de Mabille. 

Horn y Schenkling (25) confirman los datos de Mabille, lo mismo 
que Verity (73), que adquirió el ejemplar que perteneció a este último. 
Gracias a la amabilidad de mi querido amigo D. Eugenio Morales 
Agacino, he tenido la felicidad de poder examinar detenidamente un 
ejemplar de la Faune tal como lo describe Mabille y que tiene el mis¬ 
mo número de láminas y páginas que los de Rothschild, Schumacher, 
J-Iorn y Verity, que resultan los más completos. 

Sin embargo, aunque creo haber agotado toda la bibliografía 
acerca de la Faune, no he encontrado en ninguno de los autores ci¬ 
tados la menor observación acerca del hecho de que Mabille, al enu¬ 
merar el número de pliegos del tomo II, escriba “feuilles 1, 2, 3, 4, 5, 
6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13 y 14 en 366 páginas” (obsérvese que Mabille 
no cita las hojas 15, 16, 17, 18, 19, 20 y 21, aunque debía hacerlo por 
considerar sin duda que formaban una entrega que, como él mismo 
advierte, se publicó separada), mientras que en el cuadro que acabo 
de reproducir señala como última página la 336. Como exégesis de 
esta anormalidad no puede haber otra que la de una errata de im¬ 
prenta al consignar 366 en lugar de 336, ya que de no ser así, expli¬ 
caría en el cuadro de distribución de materias por láminas y páginas 
el contenido de las comprendidas entre la 336 y la 366 y no lo hace, 
prueba evidente de lo que afirmo. 

De esta errata de imprenta de la nota de Mabille debe de nacer sin 
duda el error de Staudinger, que también poseía un ejemplar in¬ 
completo (puesto que habla de que desde la página 305 a la 366 no se 
editaron, lo que demuestra que no conocía ninguna de las páginas pos¬ 
teriores a la 305), al consignar que la obra constaba de 366 páginas, 
por eso quizá esto no debe interpretarse como un error de imprenta, 
según hace Verity, sino más bien como un dato falso tomado de la 
inadvertida errata de imprenta de la nota de Mabille, ya que Staudin¬ 
ger, por poseer un ejemplar incompleto de la Faune, no estaba en 
condiciones de verificar los datos de aquél. 

También quiero destacar el que Mabille no cita la lámina III, 
mientras Verity, que, según escribe, adquirió el ejemplar que había 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO CE MADRID 


53 


pertenecido a aquél, declara que el libro tiene 20 láminas y que 
las dél II volumen están numeradas de la I a la XVII y faltan la 
XIII y la XVI, que Rambur no había publicado, no citando, en cam¬ 
bio, la XVIII, que sí menciona Mabille. Estas contradicciones no pue¬ 
den explicarse si no es pensando que el ejemplar de Verity no es el 
que sirvió a Mabille para redactar su nota bibliográfica sobre la 
Faune, a menos que admitamos que a éste le pasó inadvertida di¬ 
cha lámina, lo que no parece creíble; es extraño, de todos modos, 
que Verity no haya destacado las contradicciones u omisiones de 
Mabille. Pero, además, Verity ha debido de olvidarse de citar la lᬠ
mina XVIII, pues de otro modo, dado que afirma que faltan en su 
ejemplar las XIII y XVI, no resultarían 20 láminas en total, sino 

sólo 19. 

Después de lo que acabo de exponer, y como si el destino se 
complaciese en crear nubosidades en torno a la obra de Rambur, 
Schumacher (63), tomando el dato de Schenkling, cita un ejem¬ 
plar de la Faune del Museo de Dahlem, cuya paginación coinci¬ 
de con la establecida en el cuadro de Mabille y resulta confirmada 
por los datos que del contenido de sus respectivos ejemplares nos 
proporcionan Rothschild, Horn, Schumacher y Verity, así como por 
eí que yo he visto de Morales, pero con 22 láminas, es decir, con 
dos láminas más que en los ejemplares más completos. 

Ante un dato tan importante, que amenazaba con desvirtuar todas 
las conclusiones establecidas, escribí al Sr. Dr. Hans Sachtleben, co¬ 
misario director del Deutsches Entomologisches Institut, de Dahlem, 
rogándole me informase sobre dicha cuestión. El Dr. Sachtleben, a 
cuya cortesía estoy muy agradecido, me ha contestado que el ejem¬ 
plar del Museo de Dahlem sólo tiene 20 láminas, es decir, las mismas 
que nos eran conocidas, pero que en el Catálogo de la Biblioteca del 
Deutschen Entomologische Museums, publicado en 1913, se cita la 
obra con 22 láminas, y que es probable que Schenkling se haya limi 
tado a copiar este dato erróneo, de quien a su vez lo ha recogido 

Schumacher. 

Tenemos, por lo tanto, que aceptar que la primera vez que se 
hizo mención de P. cognata Rbr. fué en 1840, en el Index Meth., de 
Boisduval (16), S. 54, donde se lee: “449 cognata Rbr., Faun. And.- 
Hisp. mer”. Resulta evidente que la especie estaba destinada a apa- 


54 


R. AGENJO 


recer en la Faune, pero también, es indudable que, a consecuencia de 
quedar la publicación inacabada, no se describió allí. Otra prueba de 
lo que antecede la tenemos en que en el Cdialogue systcmatiguc des 
Lepidópteros de YAndalousic (58), Rambur cita las páginas y láminas 
en donde aparecieron las descripciones y figuras de las especies que 
trata; así, en lo que se relaciona con las suyas propias, señala, entre 
otras muchas, las Zygaena baetica, occitanica e hilaris, como figura¬ 
das en la Faune, pero no hace ninguna mención de ello al referirse a 
su cognata. 

La cita de P. cognata Rbr., hecha por Boisduval (16), 110 tiene nin¬ 
gún valor para la cuestión de la nomenclatura, ya que no va acompa¬ 
ñada de figura ni de descripción. 

Procris cognata Luc., publicada en 1849 (36), es una especie bien 
diferente de cognata H. S., pero, según las investigaciones de Jor¬ 
dán (30), resulta dos años más moderna que esta última, por lo que 
queda preocupada. En 1932» Naufock (46) ha descrito una especie 
gigantea, que, según he podido comprobar, es idéntica a cognata Luc., 
por lo que, al resultar preocupado este nombre, el otro en vez de des¬ 
aparecer servirá para designar a la especie, estableciendo así la sino¬ 
nimia gigantea Nauf. 193 2 (= cognata Luc. 1840, nom. preoc.). 
Esta especie resulta, en cambio, muy diferente de P. soror Rbr., con 
quien la identificó este último autor, lo mismo que Kirby (32) y Stau- 
dinger (68, 70) y yo mismo, siguiendo a los autores citados, cuando 
aún no había visto material de ella. 

A pesar de su importante aportación al conocimiento de la no¬ 
menclatura del género con la aclaración de 1847 como verdadera fe¬ 
cha de antigüedad de P. cognata H. S., no encuentra aún Jordán re¬ 
suelto el problema de esta especie, porque considera a tcnuicornis 
Zell., descrita también en 1847, como coespecífica con ella, lo que 
plantearía el problema de cuál de los dos nombres debe emplearse 
para designar a la tan debatida especie. Jordán, fundándose en di¬ 
ferentes razones, elige el de tenuicornis, con lo que cognata Luc. 
quedaría rehabilitado. Pero en esta cuestión disiento yo de mi ilustre 
colega, porque tcnuicornis, de quien he podido estudiar 355 
y una $ auténticos de Sicilia, es una buena especie, bien distinta 
de cognata H. S., según puede comprobarse comparando las figuras 
de sus aparatos genitales en cada uno de sus sexos. No hay, por lo 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


55 


tanto, por qué discutir aquí cuál de los dos nombres cognatu H. S. o 
tcnuicornis Zell. debe caer en sinonimia, ya que se trata, como digo, 
de especies diferentes y no hay, por lo tanto, tampoco que pensar en 
rehabilitar cognata Luc. 

Como cognata Rbr. 1858 resulta también preocupado por cogna¬ 
ta H. S. y cognata Luc., hay que substituirlo, y debe emplearse para 
ello el nombre de subsolana, con el que Staudinger describió como 
buena especie ejemplares de cognata Rbr. de Hungría. 

Según Rocci (60), las investigaciones de Alberti (3) han demos¬ 
trado que cognata es una especie bien distinta de subsolana. Tero a la 
cognata a que se refiere Alberti es a la de Herrich-Schaeffer, que 
Rocci estudia como globulariac, no a la de Rambur, como cree Rocci, 
que resulta coespecífica con subsolano, según he podido compro¬ 
bar comparando los aparatos genitales de los ejemplares húngaros 
que me envió Naufock, y, por lo tanto, no necesita confirmación su 
presencia en Italia, siendo correcta la cita de Sicilia, hecha por Curó, 
ya que yo he podido examinar individuos de ella de dicha isla. 

Procedo a continuación al estudio sistemático de las diferentes 
especies que he logrado reunir. 

I. Subgénero Theresimima Strand, 1916. 

1. Procris (Theresimima) ampelophaga (Bayle), 1809. 

Zygaena ampelophaga Bayle, 1809. Saggio degli insetti nocivi all uomo, 

alie bestie e all agricolture, Milán, pág. 40- , 

Procri.s ampelophaga Bayle. Jordán, in Seitz, 1907. Les Macrolep.dopteres 
du Globe, 1907, vol. 11, pág. 7 , lám. I, figs. c x y c 2 . 

Thcresia ampelophaga Bayle. Spuler, 1910, vol. 11. Die Scbmetterlinge 
Europas, pág. 56; vol. m, lám. LXXV, fig. 29; vol. iv, Apend., .un. . , 

Theresimima ampelophaga Bayle. Strand. .916. Neue Gattungsnamen in der 
Hymenopterologie und Lepidopterologie. Int. Ent. Zeit. Cuben, vol. x, 

Thcresia ampelophaga Bayle. Rocci, 1937- La Zigene della vite. Boíl. Ist. 

Ent. Bologna, vol. ix, págs. 113-124, figs. 1-2. 

Procris ampelophaga Bayle. Alberti, 1938. Procris- Arten aus -arsis an. n . 

Rundschau, vol. lv, pag. 39$. úg. i. 

Localidad típica: Dalmacia (Yugoslavia). 

Jordán (28), que incluye esta especie en el género Procris, dice que 
la mayor parte de los ejemplares tienen las tenas Rr > R. 13 . 4 


56 


R. AGENJO 


la S. C.) de las alas anteriores pccioladas. Spuler (63) crea para ella 
un género Thcresia, que, por resultar preocupado, Strand (71) susti¬ 
tuye por Thercsimima. Rocci (60) incluye a la especie en el género 
Theresia, pero Alberti continúa considerándola como Procris. Según 
Spuler (65), Theresia se caracteriza por sus grandes antenas, en el $ 
con pectinaciones largas, en la $ más acortadas. Espiritrompa muy 
débil. Venas R 3 y R 4 (III* y III 4 ) de las alas anteriores unidas en un 
largo trayecto; la vena (3 notablemente menos desarrollada. En las alas 
posteriores las venas subcostal y radial (I y II) sólo unidas a partir 
de la celda en un recorrido equivalente a los 3/4 de la longitud del 
área discoidal. Venas II y III unidas. Las alas están más apretada¬ 
mente escamadas que en Procris, las posteriores, en comparación con 
las de las especies de este último género, son moderadamente más 
pequeñas. 

Los caracteres apuntados quizá sean suficientes para justificar 
el nuevo género. Por desgracia, tengo muy pocos ejemplares para 
comprobar su constancia, pareciéndome los más notables el relativo 
a la anastomosis de las venas R 3 y R 4 y el que hace referencia a la 
pectinación de las antenas en la $ . El primero no parece ser 
constante, a pesar de que se encuentra en todos los ejemplares 
que he visto (si bien en ellos varía algo la longitud del tallo 
de R 3 y R 4 ), ya que Jordán (28), al referirse a él, dice que se 
encuentra en la mayor parte de los individuos de la especie, de lo que 
parece deducirse que hay algunos en que no existe. Por ello y hasta 
poder examinar más material, no me atrevo a considerarlo género 
independiente, aunque estoy muy inclinado a hacerlo, y lo incluyo 
en Procris, provisionalmente, como subgénero. Por otra parte, el 
aparato copulador del $ y de la $ , si bien muy típicos para carac¬ 
terizar la especie, no difieren del plan peculiar del género. 

$ . Antenas casi tan largas como las alas anteriores, vistas por 
encima de color verde bronceado o azulado, por debajo morenas; bi- 
pectinadas hasta la punta; con 36 artejos de doble longitud que gro¬ 
sor, provistos de escamas y pelos, excepción hecha del primero. Los 
artejos se alargan paulatinamente desde la base hasta el ápice, los dos 
básales y el terminal carecen de pectinaciones. Estas aparecen guar¬ 
necidas de pelos. Trompa larga y débil. 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


57 


Cabeza, tórax, tégulas y abdomen de color bronceado brillante; 
en algún ejemplar con irisación rojiza. Esternón, patas y reverso del 
abdomen morenos. 

Envergadura, de 19 a 23 mm. Alas anteriores estrechas, de color 
castaño oscuro, que en los ejemplares expuestos a la luz se vuelve 
claro. Fimbria del mismo color. Anverso de las alas posteriores más 
oscuro que en las anteriores. Reverso de las alas moreno castaño, 
ligeramente más oscuro en las posteriores. 

Aparato copulador del $ (lám. III, fig. 1): Placa ventral (lám. II, 
fig. 1) no llegando hasta la abertura genital, con el borde proximal 
cóncavo en el centro y con dos convexidades homologas en los extre¬ 
mos, de 3 a 4 veces más larga que ancha, extendiéndose en aquella di¬ 
mensión hasta algo más de la mitad del esternito, con el borde superior 
también algo cóncavo y poco preciso y los laterales oblicuos. TJ neo cor¬ 
to, curvado, de base ancha, poco quitinizado y terminado en punta. Te¬ 
gumento normal. Anillo no ensanchado en el pliegue. Parámero con el 
borde inferior al principio recto, presentando después una convexi¬ 
dad, y luego cóncavo; borde externo con un diente fuerte y agudo en 
la parte inferior, cuya cara externa forma con la continuación del 
parámero un entrante anguloso y pronunciado, presentando en la 
parte que lo limita una zona de quitinización más débil y prolongán¬ 
dose luego hacia afuera suavemente convexo. Borde superior de 
esta forma y luego recto. Borde interno casi recto. Lóbulo pro¬ 
nunciado, provisto de algunos pelos. En el interior del parámero y 
aparte de la zona de quitinización más débil, ya indicada, que está 
dotada de bastantes pelos, hay otras dos mucho más acusadas: una 
en el centro del mismo y otra muy próxima al borde interno, que se 
prolonga paralelamente a él y le reduce a una delgada línea de qui¬ 
tina. Edeago largo y grueso, cóncavo por encima y convexo por de¬ 
bajo, de lados paralelos, estrechado en la parte distal y con el borde 
proximal recto; en su interior presenta un cornuti fuerte, aguzado, 
con la punta dirigida hacia afuera, en el que son visibles dos crestas 
logitudinales. Orificio del canal copulador ancho. 

$ . Antenas pectinadas, aunque mucho más cortamente que en 
el $ , con los tres artejos básales sin pectinacion y con los termina¬ 
les disminuyendo gradualmente hacia el ápice. Tallo de las antenas 
más grueso que en el $ y con los artejos más cortos. 


5» 


R. AGEN JO 


Envergadura, de 24 a 26 mm. Alas anteriores y posteriores más 
anchas que en el $ . 

Aparato genital de la 9 : Placa ventral (lám. V, hg. 1) grande, en 
forma de paralelogramo rectángulo, llegando la quitinización hasta 
la abertura genital, que ocupa, por lo tanto, todo el 8.° (+ 7. 0 ) ester- 
nito. 9. 0 esternito (lám. VI, fig. 1 b) con el borde superior hendido 
en el centro, algo trapezoidal, con la base cinco veces mayor que la 
altura, los laterales rectos y cortos, y el inferior en la zona de unión 
con el canal copulador sin huella de soldadura; los dos extremos de 
este borde no están unidos a él en una extensión de 1/4 de su anchura 
total. Canal copulador con una serie de arrugas en sentido longitu¬ 
dinal que resultan muy características; en su origen presenta una 
abertura circular ancha, en seguida se dilata algo y luego continúa 
disminuyendo de diámetro hasta su terminación; resulta recto en 
un tercio de su desarrollo, luego se incurva bruscamente, doblándose 
sobre sí mismo y dirigiéndose en sentido inverso hacia afuera, des¬ 
cribiendo en esta última parte de su desarrollo una semicircunferen¬ 
cia. 9. 0 terguito (lám. VI, fig. 1 a) muy adelgazado, constituido por dos 
piezas algo trapezoideformes unidas por una delgada lámina. 

Material: 6 $ $ y 4 9 9 de Hungría (M. Korb leg.) y 1 $ 1 del 
litoral de los Alpes Maritimes (A. Constand leg.). 

Preparaciones: 5 $ $ y 3 9 9 de Hungría (M. Korb). 

La especie se extiende, según los autores (67, 69, 65, 14, 28), por 
el sur de Francia, Italia, Rodas, Carniola (Yugoslavia), sur de Estiria 
(Austria), Hungría, Rumania, Asia Menor, Siria y Cáucaso (Rusia), 
Taurus (Turquía) y Cataluña meridional (España) (38). 

La oruga de ampelophaga ha sido figurada por Spuler (63) (Apén¬ 
dice, lám. IX, fig. 23); vive sobre la vid (Vitis vinifera), en la que a 
veces causa estragos. En las regiones septentrionales del habitat, don¬ 
de tiene una sola generación, se encuentra hasta el mes de junio, pero 
en las meridionales se la halla más tardíamente y tiene hasta tres ge¬ 
neraciones. Según Rocci (60), es posible que los individuos del último 
ciclo anual invernen en estado de larva. 

1 Este ejemplar, de la col. Seebold, lleva como etiqueta un triángulo de 
color rosa y debajo otra con un 5 impreso. Con arreglo a la clave publicada 
por Cb. Boursin sobre las localidades y etiquetas de A. Constand (Dull. Soc. 
Ent. Franco, p. 44, 1936) debe de proceder de dicba región y sería capturado del 
10 al 20 de febrero. 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


59 


Las mejores figuras de ampelophaga son las de Duponchel (supl. 
al vol. m, lám. VIII, fig. 2) y Midiere (lám. III, fig. 8), pero también 
son buenas las de Seitz (lám. I, figs. Ci y c 2 ) y Spuler (lám. XXV, 
fig. 29). 


II. Subgénero Rhagades Wallengren, 1863. 

2. Procris (Iihagades) pruni (Scliiffermüller & Denis), 1 77 ^* 

Sphinx pruni Schiffermüller & Denis, 1776. Systematisches Verzeicliniss der 
Schmetterlinge der Wiener Gegend, herausgegeben von einigen 
Lehrern, pág. 308, n. 12. 

Procris pruni Schiff., 1907. Jordán, in Seitz. Les Macrolépidoptéres du 
Globe, pág. 7, lám. I, fig. c 3 . 

Procris pruni Schiff. Spuler, 1910. Die Schmetterlinge Europas, \ol 11, 
pág. 66; vol. ni, lám. LXXV, fig. 30; vol. iv, lam. L, fig. 22, y 
Apénd., lám. IX, fig. 14. 

Procris pruni Schiff. Naufock, 1930. Procris predotac n. sp. im Vergleiche 
mit Pr. pruni. Schiff. und. aniasina H. S. Zeit. Oest. Ent. \ er., vol. xv, 
págs. 107-108, figs. 1-3. 

Rkagadcs pruni Schiff. Rocci, 1937- La Zigene della vite. Boíl. Ist. Ent. 
Bologna, vol. ix, págs. 125-127, fig. 3. 

Localidad típica: Viena (Austria). 

$ . Antenas bastante largas, con los artejos cortos y cilindricos, 
bipectinadas hasta la punta; las pectinaciones aumentando de Ion 
gitud poco a poco desde la base hasta algo antes de la mitad de 
la antena y luego disminuyendo del mismo modo hasta la punta, pero 
siempre relativamente cortas; vistas por encima de color azul verdoso 
o verde más o menos brillante, vistas por debajo morenas. 

Cabeza, tórax, tégulas, esternón y patas de color verde oscuro 
o azul brillante, en algún ejemplar con tendencia al tono bronceado. 
Trompa larga y amarillenta. Abdomen verde, mucho más brillante 

por el reverso que por el anverso. 

Envergadura, de 22 a 27 mm. Alas anteriores de color verde os¬ 
curo, en algún caso verde amarillento y en otros moreno. Jordán (28), 
Spuler (65) y Berge (14) expresan que la coloración del anverso de 
las alas de esta especie puede ser también azul; pero Naufock (44) 
dice que parece no se presentan ejemplares así, lo que no es exacto, 
pues yo tengo delante un $ y una 9 de Alemania (la última, pre 


6o 


R. AGENJO 


cisamente regalada por él) de este color. La escamación es menos 
densa hacia el centro del ala, hasta el punto de hacerse ésta algunas 
veces transparente. Los espacios más ricos en escamas son el área 
basal, prolongándose algo sobre la radial, y la zona interna compren¬ 
dida entre la anal y el borde interno. Fimbria morena. Anverso de las 
alas posteriores y reverso de todas ellas moreno, aclarado hacia la 
base. 

Aparato copulador del $ (lám. III, fig. 2): Placa ventral (lám. II, 
fig. 2 a) bien quitinizada, invadiendo todo el 8.° esternito, muy ca¬ 
racterística, con los bordes proximal y distal casi rectos, éste un poco 
cóncavo en el centro, y los laterales indefinidos. Unco corto, poco 
quitinizado en la base y con la punta adelagazada. Tegumento normal. 
Anillo ensanchándose paulatinamente hacia el pliegue. Parámero muy 
raro y estrecho, con el borde inferior al principio recto, con una lige¬ 
ra protuberancia provista de pelos y un largo apéndice espiniforme 
que presenta el perfil inferior casi recto y el superior hacia la punta 
convexo, algo aserrado y luego liso; el borde del parámero continúa 
después, produciendo una gran concavidad al dirigirse hacia arriba; 
luego sigue casi recto, y origina más tarde, al cambiar de dirección, 
otra nueva concavidad. Borde externo corto y sinuoso. Borde supe¬ 
rior convexo. Borde interno casi recto. El borde inferior en todo su 
contorno, lo mismo que el superior, están fuertemente engrosados. 
Las dos zonas de quitinización debilitada se encuentran junto al borde 
externo y entre el inferior y el interno; la primera es triangular, y la 
segunda, lineal. Lóbulo poco visible, que se localiza por las cerdas rí¬ 
gidas de que está provisto. Edeago esbelto, largo y estrecho, algo 
convexo por encima, con un cornuti de punta aguda situado sobre 
una pieza membranosa y el orificio del canal eyaculador normal. 
Fultura inferior pentagonal, con la base poco quitinizada. 

$ . Antenas aserradas hasta la punta, de color verdoso o azul 
oscuro. 

Envergadura, de 21 a 23 mm. Alas anteriores y posteriores algo 
más pequeñas que en el $ , las últimas por el anverso y reverso 
bastante más claras que en aquél. 

Aparato genital de la $ : 8.° esternito (+ 7°) con el borde distal 
hacia la mitad en forma semiesférica. 9. 0 esternito (lám. VI, fig. 2 b) 
con el mismo cóncavo, el proximal en el centro convexo y con hendí- 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


6l 


duras homologas a los lados. Parte quitinizada del canal copulador 
reducida a una lámina de bordes curvos, muy característica, en la 
que los dos laterales y el superior están engrosados y quitinizados. 
9. 0 terguito (lám. VI, fig. 2 a) estrecho y curvado, de longitud igual 
a la del 9. 0 esternito. 

Material: 11 $ $ y 2 2 9 ; 2 $ $ de Austria (coll. Seebold); 
7 $ $ de Suiza, Valais, VIII-1895 (coll. Seebold); 2 $ $ y 2 2 2 
de Alemania, los primeros de Alemania (coll. Uauffer) y Kochel, 
Oberbayer, 16-VII (L. Osthelder leg.); las 2 2 9 de Kaisserech, 
Eifel, 7-VII-1926 (B. Bocklet leg; ex coll. Osthelder). 

Preparaciones 14 $ $ , 2 de Alemania; Alemania y Kochel; 2 de 
Suiza, Valais, y 2 $ $ de Alemania, Kaisserech. 

Las figuras de pruni son todas bastante buenas; prescindiendo de 
las de Esper y Hübner, que no conozco, son excelentes y dan muy 
buena idea de la especie las de Engramelle, Seitz (lám. I, fig. c, 3 ) y 
Spuler (lám. LXXV, fig. 30). De la magnífica obra del primero (20) 
tuve ocasión de consultar el único ejemplar que seguramente existía 
en España y que se ha perdido en el incendio que destruyó por 
completo la Escuela Especial de Ingenieros de Montes, de Madrid, 
en cuya biblioteca se conservaba. Dicho ejemplar debía de ser el 
mismo que perteneció a Carlos IV, mencionado por Engramelle en 

la lista de suscriptores de su obra. 

Spuler (65) describe una forma, callunae, del norte de Alemania, 
la cual, comparada con pruni, es más elegante, tiene el brillo metáli¬ 
co del anverso de las alas anteriores más débil y presenta el abdo¬ 
men siempre gris. Además, el borde costal de las alas anteriores resulta 
más recto y largo, y la punta por lo tanto más saliente que en aqué¬ 
lla. El campo discoidal de las alas anteriores y posteriores es mas 
largo que en pruni. La oruga vive sobre el brezo (Caliuna vulgaris). 
Spuler no excluye que pueda ser una buena especie. Por desgracia, 
lo mismo que Naufock, tampoco he podido yo estudiar ejemplares 
de esta forma. Un individuo $ que me envió este último autor 
Kochel, Oberbayer, Alemania, 16-VII (L. Osthelder leg.), que 
pertenece, por lo tanto, a la misma serie alemana que la que cita 
en su trabajo y de la que dice no muestra los caracteres señalados 
por Spuler y no se diferencia apenas de los ejemplares de los 
alrededores de Viena, no diverge nada de los demás por el aparato 


62 


R. AGEN JO 


copulador, pero lo encuentro más oscuro que los otros que tengo 
delante; quizá pudiese pertenecer a la forma tristis Brem., des¬ 
crita de Amur y Corea, que se caracteriza por el color oscuro con 
poco verde sobre el anverso de las alas anteriores. Naufock consi¬ 
deraba como tristis Brem. ejemplares recogidos en Yssyk-Kul, cuya 
valva coincidía bien con el dibujo de una de pruni que yo le envié. 

Dannehl (19), con ejemplares de Etschtal, Terlan, Tirol meridio¬ 
nal, ha descrito una nueva forma de la especie, que llama spinosae, 
y de la que no he conseguido ver ningún ejemplar. 

En la obra de Seitz, Jordán trata amasina H. S., dada a conocer 
con ejemplares de Amasia, que también se encuentra en otros puntos 
de Asia Menor, como forma de pruni, a pesar de que fué descrita 
como buena especie por Herrich-Scháffer (24) y admitida como 
tal en el catálogo Staudinger-Rebel de 1901 (70). Como de¬ 

muestra Naufock (44) mediante el estudio del aparato copulador 
masculino, amasina es una buena especie, y su inclusión en el Seitz 
como forma de pruni fué desacertada. Desgraciadamente, no tengo 
tampoco ejemplares de ella para dar a conocer su aparato genital 
femenino, que es inédito, ya que Naufock no estudió nunca los 
de las $ $ . El del $ se diferencia fácilmente del de pruni 
por la forma de la valva, totalmente distinta; por el edeago, mucho 
más grueso, con tres cornutis, de los cuales el central es muy largo. Por 
el aspecto externo, los ejemplares frescos se parecen mucho a los de 
pruni; en los antiguos de amasina la coloración del anverso de las 
alas anteriores es moreno-chocolate, sin la menor huella de ne¬ 
gruzco, por lo que no se pueden confundir con los de pruni. 

Según el material de Naufock (44), amasina se encuentra en 

Anatolia, Ak-Chehir, Sultán Dagh, Konia; Taurus, Marasch; Ama- 

/ 

sia (de donde se describió la especie) y Armenia, y parece no debe 
existir en Europa. 

P. chloronota (Stgr.) (= chloronota Ld. in litt.), descrita (67) del 
Taurus como forma de cliloros (Hb.), tiene las alas anteriores mo¬ 
renas, con la base verde. Jordán (28), a quien le era-desconocida del 

f \ , * • , | / ^ 

natural, dice que por la descripción le parece evidentemente amasi- 
na H. S.; y aunque la incluye, siguiendo a Staudinger, en Moros 
(Hb.), pregunta si no pertenecerá a aquella especie. El hecho de que 
Naufock (44) cite ejemplares de amasina procedentes del Taurus, 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


63 


de donde se describió chloronota, parecería confirmar esta sospe¬ 
cha. Pero, sin embargo, Alberti (5) ha estudiado el aparato copula- 
dor de dos de los $ $ de la coll. Staudinger, procedentes de dicha 
localidad, Hadjin y Kuleck, comprobando se trata de una buena 
especie distinta de Moros (Hb.), lo que se percibe con facilidad 

examinando la figura que acompaña. 

De las formas chinensis Feld., tristis Brem. y esmeralda Btlr. 
no puedo formar juicio por no poseer ejemplares; pero, en opinión 
de Alberti, las tres son subespecies más o menos caracterizadas de 

pruni. 

La especie se extiende, según los autores, desde Finlandia y norte y 
centro de Europa hasta Inglaterra y norte de Italia, y se encuentra 
también en Altai, Anuir, Corea, China y Japón. No puedo responder 
de la autenticidad de estas citas, puesto que, como me ocurre con 
casi todos los Procris que estudio en este trabajo, poseo muy escaso 

material. 

La oruga de pruni, figurada por Spuler (65) (vol. iv, lam. IX, 
fig. 14 a), vive en mayo sobre Prunus spinosa y no sobre la vid; 
sin embargo, Rocci (60) señala que han sido recogidos bastantes 
adultos de esta especie revoloteando y posados sobre una vid sil¬ 
vestre en Maddalena della Collina (Turín). También vive la espe¬ 
cie sobre Queráis pedunculata, Crataegus monogina y Calluna vul- 
garis. El huevo y la crisálida son conocidos y han sido figurados 
por Spuler (65) (vol. iv, lám. IX, fig. 14 y lám- L, fig. 22). 


3. Procris (Rhagades) cirtana Lucas, 1849- 

Procris cinara Lucas, 1849. Exploration identifique de 1 'Algérie, vol. m. 

pág. 374, lám. III, fig- 3 - ., ., , , 

Procris cinara Lucas. Jordán, in Seitz, tgo 7 . Les Macrolepidopteres du 

Globe, vol. ii, pág. 7 , lám. I, figs. r 2 y <? 3 . „ 

Procris cinara Lucas. Oberthtir. ,9.6-OT. Faune des Up.dop.eres de Ba - 
barie. Et. Lep. Comp., vol xn, págs. 237-239; vol. xm, pag. 43 . lami¬ 
nas CLXXXI y CLXXXII, figs. 3698-3703. 

Procris cinara Lucas. Alberti, W Revisión und Neubeschretbung asia.t- 
scher /Wú-Arten. Mi». Mñncb. Ent. Ges., vol. xxv.t, pags. 8**í. 

lám. VI, fig. 5. a ~d. ... 

Localidad típica: Vertiente sur del Koudiat-Ati (Argelia). 

$ . Antenas más cortas que en globulariae, de tallo fino, pecti- 


6 4 


R. AGENJO 


nadas hasta la punta, con pectinaciones más largas que en dicha es¬ 
pecie. De color negruzco. 

Cabeza, tórax, tégulas, abdomen y esternón de color verde musgo 
poco brillante. Patas negruzcas. 

Envergadura, de 21 a 22 mm. Anverso y reverso de las alas an¬ 
teriores negruzco, con algunas escamas verdosas en la base del prime¬ 
ro. Fimbrias de aquel color. Reverso de todas las alas gris negruzco. 

Aparato copulador del $ (lám. III, fig. 3): Placa ventral inva¬ 
diendo todo el 8.° esternito (lám. II, fig. 3 a), trapezoidal, algo pa¬ 
recido al de mauretanica, llegando en su desarrollo hasta la abertura 
genital. 8.° terguito (lám. II, fig. 3 b) casi cuadrado. Unco largo, 
poco quitinizado, muy curvado, relativamente delgado y terminan¬ 
do en una uña bien definida. Tegumento normal. Saco un poco 
ensanchado. Parámero pequeño y estrecho, con el borde inferior al 
principio recto, luego un poco cóncavo y dentado, más arriba redon¬ 
deado, dando origen a una hendidura limitada por delante por un 
perfil recto. Borde externo corto y casi recto. Borde superior al prin¬ 
cipio convexo y luego cóncavo. Borde interno recto. Talón romo. 
Zona externa de quitinización debilitada, bien definida, con tendencia 
a la forma triangular, limitada por el borde externo y los dos pro¬ 
cesos. La interna reducida. Lóbulo grande, casi triangular y bien de¬ 
finido. Edeago poco robusto, casi recto, salvo el tercio terminal, 
que resulta un poco curvado hacia arriba, guarnecido de 5 cornutis 
con las puntas dirigidas hacia el borde distal, el primero y más ro¬ 
busto de base ancha y curvado en su nacimiento; el segundo es más 
corto y tiene la punta dirigida hacia el borde inferior; el tercero y 
cuarto son más débiles que el primero, rectos como el segundo, pero 
¡más fuertes y orientados hacia el borde distal; el quinto es el más 
corto de todos, aparece por debajo del tercero y tiene la punta es- 
patulada y más aguda en el ángulo inferior. 

$ . Mi ejemplar carece de antenas. Cabeza, tórax, tégulas y ab¬ 
domen verde negruzco poco brillante. Patas castañas. Envergadura, 
21 mm. Alas anteriores más anchas, grandes y redondeadas que en 
el $ y de coloración parecida a las de éste. Alas posteriores un 
poco más claras, y reverso de todas ellas semejante. 

Aparato genital de la $ : Placa ventral (lám. V, fig. 2 a) trape¬ 
zoidal, llegando a la abertura genital e invadiendo todo el 8.° (+ y.°) 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


65 


csternito. 8.° (+ 7. 0 ) terguito (lám. V, tig. 2 b) más grande, pero de 
la misma forma. 9. 0 esternito (lám. VI, fig. 3 b) muy caracterís¬ 
tico, recordando un poco la forma de un quiróptero con las alas 
desplegadas, especialmente las de los Plecotns. Canal copulador 
al principió tubular y luego originando una cavidad bilobulada en 
cuyo interior existe una lámina abarquillada en forma casi cilindri¬ 
ca. quitinizada de manera muy irregular, pero característica; des¬ 
arrolla una espiral que a los 3/4 de espira sufre una torsión hacia 
abajo y al mismo tiempo va ensanchándose paulatinamente hasta el 
final de su desarrollo. Los bordes laterales de la lámina quitinizada 
que lirhitan su abarquillamiento están muy cerca el uno del otro, 
pero no quedan soldados, salvo en la parte superior, en la que se 
aprecia un delgado filete de quitina curvado hacia arriba que los une. 
9. 0 terguito (lám. VI, fig. 3 a) presentando tres concavidades y dos 
convexidades en el borde superior y una concavidad más grande en 
el centro del inferior, con apodemas rectos terminados en dos uñitas 
aguzadas. 

Material: 1 $ de Argelia, Hamman R’irha, 1-VI-1911 (W. Roth- 
schild leg.), y 1 $ de Mauritania, del mismo colector. 

Preparaciones: Todo el material. 

La especie se extiende por Marruecos, Argelia y Túnez. La sos¬ 
pecha de Jordán (28) de que cisterna pudiera encontrarse en Kuropa 
meridional no ha tenido hasta ahora confirmación. 

Las figuras de Lucas representan perfectamente la forma típica 

de la especie, así como la antena del $ . 

Jordán (28) ha descrito el parámero del $ , figurando al mismo 
tiempo la forma bakeri Kirby (== orana Baker, nom. preoc.), caracte¬ 
rizada por presentar el anverso de las alas anteriores de un hermoso 
color azul brillante, que se encuentra junto con la típica y al mismo 
tiempo que otra en la que los ejemplares son verde brillantes. 

Según Oberthür (52), P. cirtana es frágil y sus escamas parecen 
poco adherentes, por lo que las pierde a poco que ejercite sus alas; 
este autor admite como posible que algunos ejemplares nazcan con me¬ 
nos escamas que otros. 

' P. ambigua, descrita por Staudinger (69) de Margelan, Namagan, 
en lá provincia de Samarkanda, Rusia, caracterizada por sus antenas 
máá delgadas, con peétinacioneá m'ás cortas y separadas, fue consi- 

5 


Eos, XIII, 1937. 


66 


R. AGENJO 


derada por Jordán en el Seitz sólo como la subespecie de Asia de 
ciríana; pero Alberti (5) ha demostrado, mediante el estudio del 
aparato copulador masculino de algunos ejemplares de la serie típi¬ 
ca, que Staudinger acertó considerándola buena especie. En cambio, 
Staudinger describió asiatica (69), tipo de Transalai, Ferghana, como 
subespecie de budensis, lo que fue admitido por Jordán (29) y 
Bryk (18), pero impugnado por Alberti (5), quien demuestra que asia¬ 
tica debe referirse como subespecie a ambigua (Stgr.). 

Jordán, en Seitz (28), también da unas figuras aceptables de cirtana 
y bakeri en la lámina I, figuras d ü y c 2 ; de la figura de ambigua de 
esta obra no puedo opinar por no conocer la forma del natural. 

Las mejores figuras de cirtana son las señaladas con los números 
3698 a 3702, de Oberthür (53), que reproducen ejemplares de Ain 
Draham, Túnez, y de Lámbese Hamman R’irha y Argelia, en Argelia. 

Este último autor critica (52) el punto de vista de Staudinger (70), 
a quien permitió examinar el tipo de orana (Aust.), porque lo consi¬ 
deró, aunque con duda, como una buena especie que podría colocarse 
entre statices y geryon, pero que el editor de los Études considera 
como sinónima de cirtana. Actualmente se admite que orana es idén¬ 
tica a algirica Rothsch., pero se prefiere el segundo nombre hasta que 
pueda estudiarse el aparato genital de la $ tipo de orana y compro- 

é 

bar su identidad con algirica. 

4. Procris (Rhagades) gigantea Naufock, 1932. 

Procris cognata Lucas nec Rambur, 1849. Exploration scienti fique de l’Al- 
gérie, vol. ni, págs. 373-374, lám. III, figs. 2, 2 a, 2 b y 2 c, nom. preoc. 

Procris cognata Lucas. Oberthür, 1916-1917, p. p. Faune des Lépidopteres de 
Barbarie. Et. Ent. Comp., vol. xu, págs. 233-237, y vol. xm, figs. 3712, 
3713 , 37 M ? y 3715 ? 

Procris gigantea (Staudinger in litt.) Naufock, 1932. Mitt. Münch. Ent. Ges., 
vol. xxii, págs. 97-99,.figs. 1, 2 y 3, nov. syn. 

Procris maroccana Naufock, 1937. Zeit. Oest. Ent. Ver., vol. xxii, págs. 30-31, 
3 figs., nov. syn. ? 

Localidad típica: Vertiente sur del Djebel-Mansourah, prov. de Constantina 
(Argelia). 

Esta especie fué descrita por Lucas (36) en 1849 como Procris cog¬ 
nata. En una llamada que hace a continuación de la palabra cognata 
el autor escribe: “Kamb. in Gen. et ind. meth., p. 54* n ° 449 (inédit)” y 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


67 


y en el último párrafo de su descripción hace resaltar que “Ce n’est 
que dans l’Est, aux environs de Constontine, pendant le mois de mai, 
que j’ai pris ce joli Procris, qui est assez rare et qui n’avait encore 
été sígnale que comme habitant l’Espagne meridionalc ". De todo lo 
transcrito se deduce que Lucas consideraba su cognata de Argelia 
igual a la cognata de Rambur, de Andalucía, pero que no daba validez 
a la última por considerarla inédita. 

La primera vez que de un modo indudable se cita P. cognata 
Rbr. es en 1840, en la pág. 54, núm. 449.de Genera et Index mc- 
tkodicus, publicado por Boisduval (16), y esta cita es considerada inédi¬ 
ta por Lucas, lo cual no es apropiado y mejor sería entenderlo como 
nomen nudutn por.no ir acompañado de descripción. La primera figu¬ 
ra de cognata Rbr. es de 1858 (58), y la primera descripción, de 
1866, en la misma obra. 

En el detallado estudio bibliográfico sobre la Eaune de l’Anda- 
' lousie (58) que expongo páginas antes, llego a la conclusión de que 
cognata Rbr. no fué descrita ni publicada allí; por lo tanto, procede 

considerarla como nomen nudutn. 

Rambur, en el Catalogue Systcmatique des Lépidopteres de l’An- 
dalousie (59), además de describir su cognata, da a conocer P. soror, 
que, aunque con duda, considera igual a cognata Luc., de Argelia* 
Staudinger, en su Catálogo de 1871 (68), trata soror Rbr. y cognata- 
Luc. (esta última también con duda) como sinónimas de notata Ze\l r 
que a su vez considera variedad de globidariae. Kirby, en su Cata¬ 
logo de 1892 (36), ve a notata como especie independiente de globu- 
lariae, pero coloca también a soror Rbr. y cognata Luc. como sinó¬ 
nimas de ella, criterio que acepta Staudinger en su Catálogo de 
1901 (70). En mi trabajo sobre los Procris de España (1) demostré,, 
mediante el estudio de los aparatos geniales de tres ejemplares, 
de notata auténtica, recogidos en Sicilia, que notata Zell. era una si¬ 
nonimia de globulariae y especie diferente de soror Rbr., pero admití 
a cognata Luc. como sinónima de soror Rbr., siguiendo el criterio 
de los autores citados, el de Maufock y el de Bryk (18), aunque sin 
haberlo podido comprobar por no poseer material argelino de ella,. 

cosa que ahora considero errónea. 

Después de aparecer mi trabajo, mi querido amigo Rene 
Oberthür, con quien tuve el placer de realizar algunas interesantes. 


68 


R. AGEN JO 


excursiones entomológicas por la provincia de Burgos en 1934 y a 
quien recuerdo siempre con afecto, me escribió una amable carta 
alabando mi labor, pero expresando su opinión de que soror Rbr. 
y cognata Luc. no podían ser la misma espécie, porque dudaba mu¬ 
cho que un mismo Procris habitara España y Africa. Con 
posterioridad he recibido, debidos a la generosidad del Dr. K. Jordán, 
seis ejemplares de Procris de Argelia clasificados como cognata 
Luc.; después de un estudio detenido de la genitalia de los seis 
ejemplares citados, llegué a la conclusión de que se trataba dé 
P. gigantea Nauf., con cuya descripción (46) coincidían muy bien, y 
así se lo comuniqué por correspondencia. Más tarde me he dado 
cuenta de que también coinciden en absoluto con la descripción y 
figuras de Lucas, y como, por otra parte, proceden de localidades ar¬ 
gelinas próximas a la en que se halló el tipo de éste, he comprendi¬ 
do que existe aquí una nueva sinonimia y que gigantea Nauf. no es 
otra cosa que cognata Luc. y no tiene ninguna relación con cognata 
Rbr. Esta última especie, cuyo nombre resulta ahora también preocu¬ 
pado, debe llevar el nombre de subsolano Stgr., descrita en 1862 (66) 
Ipon ejemplares de Austria 1 . 

Ahora bien; como cognata Luc. 1849 resulta preocupada por 
cognata H. S. 1847, I a especie debe denominarse gigantea Nauf. 
(—cognata Luc. nom. preoc.). 

$ . Antenas pectinadas hasta la punta, de longitud igual a la 
de la mitad del ala aproximadamente, con el tallo esbelto, más largo 
que en globulariae, y con los artejos también más largos, por lo 
que las peetinaciones, que resultan de longitud intermedia entre las 
de esta especie y subsolano Stgr. (= cognata Rbr.), están algo más se¬ 
paradas. Por encima de color verde brillante, por debajo azules. 

Cabeza, tórax, tégulas, esternón, patas y abdomen de color verde 
dorado brillante. 

Envergadura, de 29 a 33 mm. Alas anteriores, en los ejemplares 
que tengo delante, verde dorado brillantes, o verdes. Fimbrias claras, 
con brillo de seda. Alas posteriores gris claras, tanto como en bu- 
densis (Spr.), con las fimbrias como en las alas anteriores, en gene¬ 
ral más claras que en globulariae, aunque no faltan individuos de esta 

* A la misma conclusión y con independencia de procedimientos han lle¬ 
gado también Alberti y Praviel. 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


6 9 

última especie con las posteriores semejantes a gigantea. Reverso 
de todas las alas gris claro, con las fimbrias más claras que el resto 
del ala. En el borde anterior de todas las alas, así como en el pliegue 
anal de las posteriores, se aprecian algunas veces escamas metálicas. 

Naufock dice en su descripción de gigantea (46) que la enverga¬ 
dura oscila entre 28 y 35 Ea figura típica de Lucas mide 3 - mrn. 
Expresa también que las alas posteriores son opacas, lo que no sucede 
en mis ejemplares. El abdomen de mis 6 $ $ no es moreno oscuro, 
como dice Naufock que lo tienen los suyos de gigantea, sino del color 
del tórax, lo que también se hace notar en la descripción de Lu¬ 
cas (36). De las pectinaciones dice el especialista austríaco que están 
más apretadas que en globulariae, pero en mis ejemplares sucede al 

revés. 

Aparato copulador del $ (lám. III, fig- 4) : Placa ventral (lám. II, 
fig. 4 a) invadiendo todo el esternito, llegando hasta la abertura ge¬ 
nital; bastante más ancha y de forma diferente que en globulariae 
Hb. Unco como en cognata H. S. Parámero del tamaño del 
de subsolana Stgr. (= cognata Rbr.), con el borde inferior casi 
recto, excepto un ligero entrante que hace en la mitad de su des¬ 
arrollo. Borde externo recto. Borde superior al principio convexo 
y luego recto. Borde interno recto. Area externa de quitinización 
debilitada, menos señalada que la interna, que resulta casi trian 
guiar. Lóbulo bien definido. Edeago mazudo, doblado en su mitad, 
con la parte distal más ancha que la proximal. Orificio del canal 
eyaculador ancho y bien definido. En el interior del edeago existe 
un cornuti grande, curvado en la base, doblado en forma de semi 
círculo y con la punta dirigida en unas preparaciones hacia arriba y 

en otras hacia afuera. 

Material: 6 $ $ de Constantina, en Argelia; 5 de ellos de Ken- 
chela, 5-IV-1912 (W. Rothschild y K. Jordán leg.), y 1 de Batna, 

22-IV-1915 (A. Nelva leg.). 

Preparaciones: Todo el material. 

Las localidades de Argelia en que es seguro se ha recogido gigan¬ 
tea Nauf. (= cognata Luc.), además de la típica de la vertiente 
sur del Djebel-Mansourah, son las siguientes: Lámbese, provincia 
de Constantina (ex coll. Staudinger in coll. Oberthur), Blida, Ar¬ 
gelia, Hamman R’irha, 16-IV a 19-V de 1928. Las citas de Sebdou y 


7o 


R. AGENJO 


Ain-Draham, Túnez (52), son casi seguramente auténticas para esta 
especie, y puede también serlo, aunque con menos seguridad, la de 
Aflou (52) que señala Oberthür. 

Las figuras 3/12 y 37*3 de este último autor (53) que reproducen 
ejemplares de Lámbese recogidos en abril y mayo de 1913 hay que atri¬ 
buirlas a gigantea Xauf. (= cognata Luc.), porque, aparte de su se¬ 
mejanza extraordinaria con los individuos que yo he visto, proceden 
de una localidad donde existe la especie según la descripción de 
Naufock. Las figuras 3712 y 3713, también de Oberthür (53), que re¬ 
producen $ 3 de Aflou, Orán, no me atrevo a atribuirlas a gigantea 
sin estudiar su genitalia, aunque nada se opone a que se refieran a 
ella; pero no siendo tan características y dada la variabilidad de los 
Ptocns en el aspecto externo, es preferible esperar a conocer su 
aparato genital para atribuirlas con seguridad. 

Naufock ha publicado (51), con ejemplares de Ain Leuch y Sefrou, 
Marruecos, una especie maroccana, en cuya descripción no percibo 
yo ningún carácter importante para separarla de gigantea, salvo su 
menor tamaño, ya que el propio Naufock dice presenta el mismo apa- 
rato genital que ésta. Alberti me ha escrito que encuentra algunas dife¬ 
rencias entre ambas, pero sin concretar en qué consisten. Como yo 
sólo conozco la descripción de maroccana , no puedo confirmar mi 
opinión, que es la de considerarla sólo una forma pequeña de gigan¬ 
tea; espero recibir pronto material de ella para poder estudiar los 
aparatos genitales de los dos sexos y comprobar mi punto de vista. 


5. Procrls (Rhagades) budensls (Speyer), 1858. 

Ino bttdensis Speyer, 1858. Geographische Verbreitung der Sclimetterlinge 
Deutschlands und der Schweiz, vol. 1, pág. 466. 

1 rocris budensts Speyer. Jordán, in Seitz, 1907. Les Macrolépidoptéres du 
Globe, vol. 11, pág. 8, lám. I, fig. g 4 . 

/ rocris (Rhagades) bttdensis Speyer. Spuler, 1910. Die Schmetterlinge 
Europas, vol. 11, pág. 150; vol. m, lám. LXXV, fig. 34. 

I rocris budensis Speyer. Alberti, 1937- Revisión und Neubeschreibungen 
asiatischer Procris- Arten. Mitt. Münch. Ent. Ges., vol. xxvii, pág. 87, 
lám. VI. fig. 7, a-d. 

Localidad típica: Budapest (Hungría). 

3 . Antenas en general más cortas que en las demás especies 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


7 « 


del subgénero, con el tallo muy esbelto y los artejos algo más largos 
que en globulariae y tanto, aunque no tan anchos, como en cognata 
Luc., el terminal puntiagudo; las pectinaciones hasta la punta, más 
separadas que en globulariae y casi tanto como en gigantea. Por en¬ 
cima de color azul brillante, por debajo negruzcas y sin brillo. 

Cabeza, tórax, tégulas y abdomen de color verde metálico bri¬ 
llante, que en algún ejemplar tiende a azul. 

Envergadura, de 24 a 28 mm. Anverso de las alas anteriores de 
color verde amarillento metálico o azul verdoso, bastante traslúcida» 
y algo pobres en escamas brillantes. Fimbrias grises. Alas posteriores 
más redondeadas, con el anverso en general más claro, transparente . 
y gris que en globulariae, aunque también se encuentran ejemplares 
en los que no diverge del de esta última; más negruzco y transparen¬ 
te que en gigantea. Fimbrias del color de la superficie alar. Reverso 
de las alas anteriores gris, menos claro que el de las posteriores. 

Aparato copulador del 5 (lám. III, fig. 5 ): ? la c a ventral c l uitini ' 
zada (lám. II, fig. 5 a), llegando en su desarrollo a la abertura ge¬ 
nital, tendiendo a la forma exagonal y con quitimzacion acentuada 
en la región que limita el borde distal. 8.° terguito (lám. II, fig. 5 *>) 
un poco trapezoide. Unco más pequeño que en globulariae y ape¬ 
nas quitinizado. Parámero más grande que en dicha especie, con 
el borde inferior al principio recto, después un poco hendido, si¬ 
guiendo recto y luego convexo. Borde externo muy membranoso, 
primero recto y después redondeado. Borde superior un poco con¬ 
vexo hacia su mitad. Borde interno recto. Muy cerca de la unión 
de los bordes inferior y externo se aprecia un relieve trapezoidal su¬ 
mamente característico. La zona externa, de quitinización debilitada, 
muy amplia, extendiéndose por todo el borde externo. La interna re¬ 
ducida. Lóbulo bien desarrollado. Edeago más grueso y tan largo como 
en globulariae, con el caecum penis redondeado, la abertura del orifi¬ 
cio del conducto eyaculador pequeña; a partir de ella cóncavo por 
encima y convexo por debajo; provisto de dos cornutis, mas corto 
uno que el otro, pero de forma parecida, un poco curvados y con 
las puntas dirigidas hacia atrás. 

9. Antenas apenas aserradas; por encima de color azul, por 
debajo negruzcas. 


72 


R. AGENJO 


Envergadura, en el único ejemplar que tengo delante, 18 milí¬ 
metros. Alas anteriores y posteriores por anverso y reverso como 
en el $ . 

Aparato genital de la $ : 8.° ( + 7.») esternito (lám. V, fi g. Z a) 
trapezoidal, el doble de ancho que de largo. 8.° (+. 7. 0 ) terguito 
(lám. V, fig. 3 b) algo más ancho y tres veces más largo. 9. 0 ester- 
mto (lám. VI, fig. 4 b) estrecho, invaginado. g.° terguito (lám. VI, 
hg. 4 a ) convexo por encima y por debajo cóncavo, con una hendidura 
triangular y el final de los apodemas ensanchado; canal copulador 
embudiforme, con la cara ventral bien quitinizada y la dorsal for¬ 
mada por una lámina de quitina que, soldada al esternito, se abarqui¬ 
lla, como se ve en la figura, y forma adherida a un tejido membranoso 
la pared ventral del canal, cuyo trayecto de quitinización uniforme es 
breve, prolongándose en sentido lineal, por el lado izquierdo en un 
recorrido algo mayor. . . ¡ ' 

Material: 10 $ $ y 1 9 ; 6 $ $ y 1 9 de Hungría, 2 $ y 
la 9 de Budapest, Farkasu, 23-V-1938, y la última cazácía el 18-V- 
1938 (Uhrik leg.); 4 $ $ de Budaors, Cesiki, 12-V-1938 (Uhrik leg.); 
2 S S de España, Guadalajara, Cañizares (Selgas leg.), y 2 $ $ sin 
localidad. >' 

I reparaciones: 5 í í y 1 9 ; 2 $ $ y 1 9 de Hungría, Buda¬ 
pest y Budaors; 1 $ de España, Cañizares, y 2 $ $ sin localidad 
(colecciones Lauffer y Seebold). ■* • 

Ea especie se extiende, según los autores, por Hungría, Rumania, 
Yugoslavia, Italia, Francia y Rusia y resulta nueva para España. 
Su presencia en Italia es, según Rocci, muy dudosa. 

Los ejemplares españoles que tengo delante son 2 $ $ que pro¬ 
vienen de la coll. Lauffer y fueron recogidos por Selgas en Cañizares, 
Guadalajara. Con el hallazgo de budcnsis en nuestro territorio as¬ 
cienden a doce las especies conocidas de España. ¡ 

La var. asiatica, descrita por Staudinger (69) en 1887 como forma 
de budetisis, no tiene nada que ver con esta especie, según ha demos¬ 
trado Alberti estudiando la serie típica compuesta de 5 $ $ de Sa- 
markanda y de 6 $ $ y 1 9 de Transalai; los individuos proceden¬ 
tes de la primera localidad se refieren a hatnifera Jord ., y los de - 
la segunda constituyen una buena subespecie de P. ambigua (Stgr.), 
debiendo considerarse, por lo tanto, como ambigua ssp. asiati- 
ca Stgr. Pero, además, Alberti (5) ha comprobado la existencia de bu- 



LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


73 


dcnsis en Asia, en una forma que difiere de la típica, especialmente 
de los ejemplares de Hungría, por tener el anverso de las alas ante¬ 
riores menos brillante y de un color verde más débil, como ya in¬ 
dicaba Jordán {28). Alberti (5) la describe como budensis ssp. central- 
asiae, tomando como holotipo y paratipos ejemplares de Irkutsk, Sajan 
oriental, Juldus en Kuldscha, Tura y Samarkanda. 

La especie vuela, según los autores, en mayo, junio y julio. La 
época de vuelo de los ejemplares que tengo delante, en aquellos en 
que se consigna, es mayo. 

La oruga de budensis es desconocida. 

Staudinger (68 y 70) y Kirby (32) en sus catálogos y Spuler (63) 
en su obra incluyen volgensis Moschl., como variedad de budensis 
pero según demuestra Jordán (28), indicando algunas diferencias de 
los aparatos genitales, se trata de dos especies diferentes. Rste criterio 
es seguido por Bryk (18). No tengo, por desgracia, ejemplares de 
volgensis para poder estudiarla. En cambio, Héctor, descrita por 
Jordán en el Seitz como especie, con ejemplares de Mersina, Asia 
Menor, es, según Alberti, que ha examinado el tipo de Jordán, 
una forma de volgensis. En la edición alemana del Seitz se escri¬ 
be por error como localidad típica Messina, con lo que la especie 
resultaría originaria de Sicilia, pero en la etiqueta del tipo que ha 
visto Alberti se lee claramente Mersina, Asia Menor. 


III. Subgénero Jordanita Ag, 

6. Procris (Jordanita) cliloros (Hübner), 1818? 

Sphinx chloros Hübner, 1818 ? Sammlung europáischér Schmetterlinge, 
vol. 11, figs. 238-239. 

Procris sepium Boisduval, 1834- Icones liistorique des Lépidoptéres, vol. n, 
pág. 81, lám. LVI, fig. 1. 

Procris chloros Hübner. Jordán, in Seitz, 1907. Les Macrolépidopteres du 

Qlobe, vol. n, pág. 7, lám. I, figs. d* y d». 

Procris (Rluiyadcs) chloros Hübner. Spuler, 1910. Die Schmetterlinge 
Europas, vol. 11, pág. 45°; vol. m, lám. LXXV, fig. 31; vol. iv, 
‘' J " ‘apénd., lám. IX, fig. 24. 

Procris chloros Hübner. Alberti, 1937- Revisión und Neubeschreibungen 


74 


R. AGEN JO 


asiatischer Preterís- Arten. Mitt. Miinch. Ent. Ges., vol. xxvi, pági¬ 
nas 92-93, lám. VII, fig. 11, a-d. 

Localidad típica: Ignota. 

$ . Antenas más pequeñas que en las especies anteriores, con los 
artejos cortos, pectinados hasta el penúltimo; el terminal alargado y 
puntiagudo y las pectinaciones como en pruni, pero algo menos sepa¬ 
radas , por encima de color azul o verde brillante, por debajo morenas. 
Praviel cita 2 $ $ de esta especie con los cinco artejos terminales sin 
pectinaciones. Cabeza, tórax, tégulas, esternón, reverso del abdomen y 
cara externa de las tibias de color azul o verde metálico brillante. An¬ 
verso del abdomen, en los ejemplares que tengo disponibles, menos bri¬ 
llante que el reverso. 

Envergadura, de 19 a 22 mm. Alas mucho más pequeñas y es¬ 
trechas que en pruni. Anverso de las anteriores verde o verde bron¬ 
ceado brillante, la base del ala en bastantes ejemplares con más es¬ 
camas que el resto. Alas posteriores con el borde externo hen¬ 
dido en el punto de contacto de la A t , de color moreno. Reverso de 
las alas anteriores y posteriores moreno, pero más oscuro en las 
primeras que en las segundas. 

Aparato copulador del $ (lám. III, fig. 6): Placa ventral llegando 
a la abertura genital, pero sin ocupar todo el esternito (lám. II, fig. 6), 
en forma aproximada de triángulo isósceles, en cuyo extremo supe¬ 
rior hay un pequeño espacio mucho más quitinizado que el resto de 
la placa. Lnco como en la especie anterior, pero más quitinizado y con 
la punta no tan aguzada. Tegumento normal. Anillo muy ensanchado 
en el pliegue, dando lugar a un saco bastante desarrollado. Parámero 
(ya descrito, aunque no figurado por Jordán) (28) con el borde in¬ 
ferior al principio recto, luego ligeramente cóncavo, con un apéndice 
estili forme agudo, por delante del cual se origina otra concavidad 
más pronunciada, terminando algo aserrado. Borde externo con¬ 
vexo y con los extremos redondeados. Borde superior convexo y 
luego recto. Borde interno recto y luego convexo. Talón casi en án¬ 
gulo recto. Lóbulo grande. Zonas de quitinización debilitada en el 
borde superior y hacia el centro del interno. Fultura con el borde 
superior recto y corto, los laterales produciendo primero una semi¬ 
circunferencia y prolongándose luego rectos y paralelos, perpendicu¬ 
larmente al borde superior. Edeago curvado, por encima cóncavo y 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


75 


convexo por debajo, casi sin caecum penis a causa de la amplitud del 
orificio del canal eyaculador. Pars inflabilis armada de una serie de 
cornutis internos, pequeños y muy numerosos. 

$ . Antenas aserradas, más cortas que en la especie anterior. 

Envergadura, de 19 a 20 mm. Alas anteriores y posteriores por 

anverso y reverso como en el $ . 

Aparato genital de la $ : Placa ventral ocupando todo el 8." ( + 7 °) 
esternito (lám. V, fig. 4), con tendencia a la forma trapezoidal, los 
bordes proximal y laterales rectos y el distal cóncavo y semicircular. 
3 0 ^ o) terguito pentagonal. 9. 0 esternito invaginado sobre el canal 

copulador y rodeándole en una mitad de su desarrollo, quitinizado, 
pero abierto por la parte dorsal. Por la dificultad de describirlo, doy 
dos figuras (lám. VI, figs. 5 b y 5 c) representándolo dorsal y ventral¬ 
mente; en la primera, por aparecer muy recogidos los extremos del 
mismo, no se aprecian del todo; en la segunda, para que no ocultasen 
el canal copulador, han sido distendidos de su posición normal hacia 
arriba y hacia afuera. Este con ostium bursae muy amplio, encajado 
exactamente debajo del borde distal del 8.° (+ 7 -°) esternito; cerca del 
ostium se ensancha algo y luego continúa en forma tubular, estrechán¬ 
dose después mucho al llegar a la parte no quitinizada. La escultura 
del canal es muy característica, destacándose una serie de pliegues a 
modo de cicatrices, al principio en sentido transversal y luego longitu¬ 
dinales. Estas señales no son verdaderas laminae dentatae, porque no 
corresponden a partes del canal más quitinizadas o modificadas, sino 
a simples pliegues, como ya he indicado. 9. 0 terguito (lam. VI, hg. 5 a) 
muy largo y estrecho; en el primero y último tercio de su desarrollo 
con dos escotaduras homologas que dan origen a un estrechamiento. 

Material: 4 Sí y4??;i í de Austria (coll. Seebold), 3 5 5 
y 2 9 9 de Hungría, Komorm, VII-1917 (Naufock leg.), v 2 9 $ sin 

localidad. 

Preparaciones: Todo el material. 

Roisduval (15), con 4 5 3 recogidos en Milán, describió y figu¬ 
ró como Procris sepium una forma de chloros de alas anteriores 
“d’un fcrrugineux obscur, avec la base d’un veri doré et Y extremóte 
d’un brun-pourpré obscur...”; Jordán, in Seitz 128), atribuye a esta 
forma los ejemplares (í dont YA. ant. est un peu jaunátre, mais d un 
veri vif á la base” y presenta una figura de sepium Bsd. de acuerdo 


76 


R. AC.ENJO 


con esta descripción. Berge (14) da también de ella la siguiente diag¬ 
nosis: “ Vfl . bis auf dic blaugrün bleibcndc Wurzel goldigbranm 
El primero dice que la forma se encuentra con el tipo al sur y al 
este del habitat; el segundo cita como localidades sólo Dalmacia y 
Herzegovina. Como se ve, ninguna de las dos descripciones coincide 
bien con la original; en cuanto a la figura de Jordán, que no se pa¬ 
rece nada a la típica, creo podría considerarse como una buena re¬ 
presentación de chloros. La var. sepium Bsd., de alas anteriores de 
color ferruginoso oscuro, con la base verde dorado y la extremidad 
moreno púrpura oscuro, es para mí la forma sin escamas metáli¬ 
cas, salvo en el área basal, que se encuentra en muchas otras espe¬ 
cies del grupo sin denominar. 

P. chloros se extiende, según los autores, por Austria, Hungría, 
Italia, Turquía, Yugoslavia, Polonia, sur de Rusia y Siria y acaba 
de ser encontrada por primera vez en Francia por Praviel (55). Vue¬ 
la en junio y julio. 

La oruga, que es conocida, ha sido figurada por Spuler (63) 
(vol. iv, Apéndice, lám. IX, fig. 24), y vive en mayo sobre Globula- 
riae y Centaurea. 


7. Procris (Jordanita) tenuicornis Zeller, 1847. 

Procris tenuicornis Zeller, 1847. Bemerkungen über die auf einer Reise nach 
Itaiien und Sicilien gesammelten Sclimetterlingsarten. Isis, II, pág. 293. 

Procris bellicri Rambur, 1866. Catalogue Systématique des Lépidoptéres de 
l’Andalousie, pág. 184 not. 

Procris turatii Bartel, 1906. Ino turatii, eine neue Art aus Itaiien. Soc. Ent., 
vol. xx, pág. 184. 

Procris tenuicornis Zeller. Naufock, 1935. Was für eine Art ist Procris 
bellicri Rbr. Ent. Rundschau, vol. Lili, págs. 28-30. 

Rhayadcs turatii Bartel. Rocci, 1937. La Zigene della vite. Boíl. Ist. Ent. 
Bologna, vol. ix, págs. 132-135, lám. VI. 

Localidad típica: Sicilia. 

$. Antenas más largas que en chloros, pectinadas hasta ia 
punta, con los artejos gruesos y cortos como en dicha especie, el 
penúltimo pectinado, el último muy diferente que en chloros, mucho 
menos alargado y apenas puntiagudo. Pectinaciones algo más largas, 
robustas y separadas que en la especie con la que la comparo; por 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


77 


encima de color verde o verde amarillento brillante, por debajo ne¬ 
gruzcas. 

Cabeza, tórax, tégulas, abdomen, esternón y cara externa de las 
tibias verde o verde amarillento brillante. Trompa larga y oscura. 


Envergadura, de 22 a 24 mm. Alas anteriores mayores y más an¬ 
chas que en chloros, de la anchura de las de cognata H. S., pero más 
pequeñas; con escamas algo más largas y estrechas que en chloros, 
por el anverso de color verde o verde amarillento brillante. Alas poste 
riores de la forma de las de cognata, pero mucho más oscuras, de to¬ 
nalidad semejante a las de manni (Ld.). Reverso de las alas anteriores 
como en chloros, con algunas escamas azules en la base, entre la Se \ 
la R. Reverso de las posteriores más oscuras, con escamas azules sobre 


los bordes anterior y anal, más extendidas en este último. 

Aparato copulador del $ (lám. III, hg. 8): Unco en la mitad basal 
apenas quitinizado, luego curvado hacia abajo y relativamente estre¬ 
cho, más largo que en chloros. Tegumento algo más ancho. Saco mas 
reducido que en chloros. Parámero bastante parecido al de dicha es¬ 
pecie, pero diferenciándose de él por la cara externa del apéndice del 
borde inferior, que presenta alguna hendidura, en tanto que en chloros 
es liso, y por el lóbulo, más pequeño. El nacimiento del borde inferior 
es más redondeado y la parte dentada del mismo más recta. El edeago 


es mucho más recto que en chloros y no tiene cornutis, sino una zona 
de granulaciones débiles. 

$ . Antenas semejantes, aserradas, de la longitud de cogna 
ta H. S. 

Envergadura, 21 mm. Alas anteriores y posteriores como en el $ . 

Aparato genital de la 9 '. Placa ventral (lám. V, fig. 6 a) inva 
diendo todo el 8.° (+ 7 °) esternito, con el borde proximal recto, los 
laterales convexos y el distal muy hendido. 8.° (+ 7 -°) terguito 
(lám! V, fig. 6 b) trapezoidal, como en cognata H. S., pero más- 
grande que en dicha especie. 9° esternito en realidad inexistente, 
reunido con la pieza quitinosa que corona el canal copulador (lám: VII, 
fig. 2b), que en esta especie es membranoso; dicha placa es con¬ 
vexa algo asimétrica, más 'desarrollada del lado derecho, con la par¬ 
te inferior horadada por un orificio casi elíptico, silüetado por un 
abultamiento anular, casi sin relieve en el lado izquierdo. 9. 0 ter- 
guito (lám. VII, fig. 2 a) muy parecido al de cognata, pero a go 


7« 


R. AGENJO 


mayor. Valvas con apodemas un poco mayores que en la citada 
especie. 

Material: 3 í í y i $ de Sicilia; los <5 <5 de Ficcuza, 27-V-1928 
(M. Mariani leg.), y la $ de Palermo, 15-V-1935 (mismo colector). 

Preparaciones: Todo el material. 

Jordán dice (28) que le es desconocida la valva del aparato co- 
pulador de tcnuicornis, el que, por otra parte, no ha sido descrito' 
ni figurado nunca. Sin embargo, era conocido de Naufock, que 
tenía una preparación de un $ de Palermo, Sicilia, que coincidía 
muy bien con mi dibujo. 

Hace poco el mismo Jordán, que ha tenido la amabilidad de enviar¬ 
me algún material de Procris del más alto interés, me incluyó dos 
ejemplares de Italia clasificados como tcnuicornis, diciéndome que 
probablemente esta especie debía de diferir por la genitalia de cognata 
H. S., pero que él no lo había comprobado; en la etiqueta de uno de 
ellos está escrito Italia; en la del otro, más detallada, se lee Italia 
central, Monte Sabini, M. Gennaro, 26-VI-1907 (F. Dannehl leg.). 
Estos ejemplares tienen las alas anteriores azules, lo mismo que otros 
que he visto del Tirol, y por ello externamente se diferencian mucho 
de los cognata H. S. que conozco de Inglaterra, Francia y España, 
que son de color verde; pero, sin embargo, pertenecen a esta especie y 
no á tcnuicornis, según he comprobado al estudiar sus armaduras ge¬ 
nitales. A juzgar por los datos que tengo de las demás especies, la 
coloración de las alas nunca está relacionada con la localidad, pero 
quizá en este caso no sucede así. De todas maneras no tengo material 
para poder resolver esta cuestión. 

P . cognata H. S. se diferencia mucho por el aparato copulador del 
<$ de P. tcnuicornis, principalmente en el borde inferior del parámero; 
en cognata está provisto de un apéndice estiliforme casi el doble de lar¬ 
go que en tcmácornis y dirigid© más hacia abajo; la concavidad del 
borde interno es mucho más acusada que en cognata. Aparte de en el 
aparato copulador, pueden diferenciarse los $ $ de ambas especies por 
las antenas vistas en preparación, que son de tallo menos robusto en 
cognata H. S., con artejos algo más largos y con la punta más delgada 
y esbelta, por lo que hay que incluirla en el subgénero Rhagadcs, en 
tanto que tcnuicornis, con la punta más gruesa, es una transición 
(como ya advirtió Bartel en la descripción de su turatii) entre Rhaga- 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


79 


des y Procris s. str., encajando, por lo tanto, en el subgénero Jordanita 
por mí propuesto. 

El aparato genital femenino de tenuicornis, aunque parecido al 
de cognata H. S. (lám. VII, fig. i b), difiere claramente del de esta 
especie por todos sus caracteres. El 9. 0 esternito no se aprecia en rea¬ 
lidad en la primera, mientras en la segunda, aunque reducido a una 
estrecha lámina de quitina, se observa soldado con la placa quitinizada 
que corona el canal copulador, placa que en ambas especies tiene una 
forma diferente. El 8.° (+ 7. 0 ) esternito es también muy distinto en 
cada una de ellas: en tenuicornis (lám. V, fig. 6 a) presenta en el 
borde distal una profunda hendidura que resulta operculada por la 
placa quitinizada y horadada que corona el canal copulador, en 
cambio, en cognata H. S. no existe ninguna hendidura y el borde 
es simplemente cóncavo. 

En 1906, Bartel describió (12), con ejemplares recogidos en Monte- 
forte, Italia, una especie de Procris que llamo turatii. Jordán, en el 
Seitz (28), la incluye como ab. de cognata H. S. Spuler (65) la conside¬ 
ra buena especie. Berge (14) no I a trata. Naufock (48) ha tenido la 
oportunidad de examinar los cotipos de ella conservados en la coll. Tu- 
rati, comprobando su correspondencia con tenuicornis, que al mismo 
tiempo que el tipo se recoge en Italia. Pero, según el punto de vista 
de Naufock, que a mí me parece certero, turatii es una sinonimia de 
bellieri Rbr., nombre que por ser sesenta años más antiguo debe pre¬ 
valecer para designar a la forma. 

P. bellieri Rbr., descrita en 1866 (58), se menciona en el catálo¬ 
go de Kirby (32) como buena especie. En el Staudinger-Rebel de 
1901 (70) se la considera como sinonimia, lo mismo que micans 
Frey., de heydenreichii, y a ésta a su vez como variedad de sta- 
tices (L.). En la obra de Seitz, Jordán (28) no cita a bellieri , 
pero incluye a heydenreichn como variedad de micans Frey., consi¬ 
derando a esta última como una buena especie. Rothschild ha des¬ 
crito (61) una forma recogida en Túnez como P. bellieri prasina; 
pero Reiss (59), en el apéndice del Seitz, incluye a prasina Rothsch. 

como forma de statices. . 

Naufock, en un ponderado trabajo (48), expone su creencia de que 
bellieri, de la que no ha podido estudiarse el tipo, debe de ser una for¬ 
ma grande de tenuicornis, que mezclada con ésta se encuentra en 


8o 


R. AGENJO 


Italia y Sicilia, lo que justifica, comentando con gran perspicacia, los 
caracteres más salientes de la descripción de Rambur (58), señalando 
de paso las coincidencias unánimes que con ella se observan en la 
de Bartel (12). De acuerdo con este criterio, que me parece certero, 
los ejemplares grandes de tenuicovnis deben designarse P. tenuicor - 
nis var. bellieri Rbr. (= turatii Bart.). 

La .especie se extiende, según los autores, por Hungría, Yugosla- 1 
via, Italia, Sicilia, Asia Menor, Siria y Portugal. Como en las espe^ 
cies anteriores, muchas de estas citas necesitan confirmarse mediante 
determinaciones basadas en el examen de los órganos genitales. No 
creo en la existencia de tenuicornis en Portugal, pues considero erró¬ 
nea la cita de Mendes, que debió de confundir esta especie con 
schmidti. Hasta ahora sólo admito como localidades seguras de tenui- 
cornis Italia meridional y Sicilia. 

Según Aigner (Soc. Ent., vol. ix, pág. 156), la oruga vive so¬ 
bre Centaurea. La mariposa vuela en junio y julio. 

Rocci estudia (60) a turatii Bart. como buena especie, a pesar de 
que cita el trabajo de Naufock y la sinonimia establecida por éste, te¬ 
nuicornis i. bellieri Rbr. (= turatii Bart.); pero la descripción que 
da de ella, así como el dibujo de la genitalia del $ , confirma otra vez 
la sinonimia. 

Las figuras g 2 y g 3 de la lámina I del Seitz (28) no represen¬ 
tan bien la especie; algo mejor es la figura 16 de la lámina LXXVI 
de Spuler (65). 

8. Procris (Jordanita) syriaca Alberti, 1937. 

Procris syriaca Alberti, 1937. Revisión und Neubeschreibungen asiatischer 
Procris- Arten. Mitt. Münch. Ent. Ges., vol. xxvii, págs. 94-96, lámi¬ 
na VII, fig. 13, a-d. 

Localidad típica: Siria. 

I * 

$ . Antenas parecidas a las de tenuicornis, pectinadas hasta la 
punta, con los artejos más cilindricos y menos esféricos que én ella 
y las pectinaciones un poco menos robustas que en la especie sicilia¬ 
na, por encima verde brillantes y oscuras por debajo. 

Cabeza, tórax, tégulas, abdomen y esternón verde amarillento bri¬ 
llante.- Cara externa de las tibias verde brillante. Trompa larga. 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


8 I 


Envergadura, 23 mm. Alas anteriores algo más pequeñas que en 
tenuicornis, pero de corte semejante, mucho más brillantes que en las 
demás especies, de color verde amarillento, muy intenso en el área 
basal, más débil en la mediana, en la que empiezan a disminuir las 
escamas amarillentas y a aumentar las verdes, que acaban por impo¬ 
ner su tonalidad en el área terminal. Alas posteriores más pequeñas 
que en la especie anterior, pero de color semejante. Reverso de las 
alas anteriores algo más claro que en tenuicornis, con el borde ante¬ 
rior marcado por una fina línea de escamas verde-amarillento bri¬ 
llantes. Reverso de las alas posteriores como el de las anteriores, se¬ 
ñalándose los pliegues costal y anal con una huella de escamas azules. 
Todos los datos que hacen referencia al color los considero de cons¬ 
tancia relativa, recordando lo que sucede en otras especies del género 
y teniendo en cuenta que sólo conozco una pareja de syriaca. 

Aparato copulador del $ (lám. III, fig. 9): Unco y tegumento muy 
parecidos a los de tenuicornis. Saco más fuerte y largo que en dicha 
especie. Parámero un poco más grande, con el borde inferior más 
alargado, sin el apéndice digitiforme que caracteriza a tenuicornis, en 
su mitad distal curvado hacia abajo y provisto de fuertes dientes. Bor¬ 
de externo como en la especie anterior. Borde superior mucho más. 
curvado que en tenuicornis, con el talón terminal bastante más agudo' 
y prolongado que en ésta. Borde interno semejante, pero con la ter¬ 
minación más alargada. Edeago robusto, corto y grueso, provisto de 
pequeñas granulaciones internas en su parte proximal, y en la distal 
con abundantes cornutis rectos, cortos, puntiagudos y dirigidos hacia 

adelante. 

$ . Semejante, con las antenas aserradas, tan gruesas como en 
algunos $ $ de chloros y algo más cortas; cabeza, tórax, abdomen,, 
tégulas, esternón y alas anteriores y posteriores como en el $ . En¬ 
vergadura, 22 mm. 

Aparato genital de la $ : 9. 0 esternito (lám. VII, fig. 3 b) pare¬ 
cido al de globulariae, pero sin hender en el centro y provisto además- 
de una pequeña protuberancia. Canal copulador tubular, del diámetro- 
del de chloros, quitinizado en un corto trayecto, sin terminar en fondo- 
de saco. 9° terguito (lám. VII, fig. 3 a) parecido al de soror. 

P. syriaca resulta muy bien caracterizada en el S por el parámero- 
y el edeago, y en la $ por el canal copulador. 


Eos, XIII* 1937- 


6 


82 


R. ACENJO 


Material: i $ y i $ de Palestina, Haifa, VI-1900, en la colección 
Seebold del Museo de Madrid. 

Preparaciones: Todo el material. > . 

P. syriaca, representada por una pareja única, se encontraba en 
la vieja colección Seebold clasificada como anceps Stgr. ¿ pero como 
esta forma es sólo una variedad de obscura Zell. y pertenece, por lo 
tanto, al subgénero Procris s. str., comprendí en seguida no podía tra j 
tarse de ella. 

Después de estudiar la armadura genital del $ la envié en con¬ 
sulta a Naufock, quien me indicó le era desconocida y que de no 
tratarse de algirica Rothsch., de la que no conocía el aparato genital, 
nos encontrábamos ante una especie nueva. Por otra parte, Naufock 
sospechaba que podría tratarse de algirica, puesto que esta especie 
se encuentra, según él, además de en Argelia, en Asia Menor (Aks- 
Chehir), advirtiéndome que aunque no conocía la armadura genital 
de algirica, tenía, sin embargo, una preparación masculina de algirica 
minutissima Obthr. tenuicornis minutissima Obthr.) que desde 
luego era diferente de la mía. Por lo tanto, me aconsejó pidiese al 
Dr. K. Jordán, de Tring, algunos ejemplares de algirica Rothsch. 
para comparar su genitalia con la de mi desconocida especie y poder 
decidir si había que atribuirla a ella o describirla como nueva, con 
lo que quedaría en el primer caso demostrado, además, que algirica 
y minutissima eran especies diferentes. 

Jordán fué tan amable que me envió seis ejemplares de 
algirica, y al estudiarlos quedé convencido por completo que la es¬ 
pecie en litigio no tenía ninguna relación con ella, por lo que, consi¬ 
derándola como nueva, redacté su descripción hace ya tres años, pero 
no pude publicarla por las circunstancias desgraciadas en que se en¬ 
contraba España. Hace poco he recibido el trabajo de Alberti (5), en el 
que describe la especie con ejemplares de Jerusalén, Palestina y Jericó 
(Palestina) y Bythinia. (La etiqueta de los citados en último lugar 
probablemente es equivocada, en opinión del descriptor, debiendo con¬ 
siderarse como procedentes de Siria.) Prescindo, por lo tanto, del nom¬ 
bre con que yo la había designado y adopto el empleado por Al¬ 
berti. 

La especie se extiende por Siria y Palestina, donde parece subs¬ 
tituir a graeca. ¡ 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


83 


Según los datos que tenemos hasta ahora, syriaca vuela en marzo 
y abril. 

La oruga de la especie es desconocida. 

9. Procris (Jordanita) gracca Jordán, 1907. 

Procris gracca Jordán, in Seitz, 1907. Les Macrolépidoptéres du Globe, 
vol. 11, pág. 9, lám. I, fig. it. 

Procris gracca Jordán. Alberti, 1937. Revisión und Neubeschreibungen 
asiatischer Procris- Arten. Mitt. Miinch. Ent. Ges., vol. xxvii, pági¬ 
nas 96 y 125-127, lám. VII, fig. 14. <*-</. 

Localidad típica: Monte Taigeto (Grecia). 

$ . Antenas tanto o algo más largas que en las otras especies de 
Jordanita, con el tallo más grueso y las pectinaciones, que llegan hasta 
la punta, tan largas como en tenuicornis; por encima de color azul 
brillante, por debajo negruzcas. 

Cabeza, tórax, tégulas, abdomen y esternón verde o verde amari¬ 
llento poco brillante. 

Envergadura, de 22 a 23 mm. Alas anteriores del corte de las de 
tenuicornis, con las fimbrias por el anverso de un color verde dorado 
poco brillante. Alas posteriores de forma parecida a las de chloros, 
con escamas bastante densas y, por lo tanto, mucho más oscuras que 
en tenuicornis. Reverso de las alas anteriores y posteriores negruzco, 
con algunas escamas azules o verdosas a lo largo de las venas Se y R 
de las alas anteriores y C, R y A de las posteriores. 

Aparato copulador del $ (lám. IV, fig. 1): Placa ventral grande, 
invadiendo todo el 8.° esternito (lám. II, fig. 8 a) y llegando a la 
abertura genital, con el borde distal bilobulado y mucho más es¬ 
trecho que el proximal. 8.° terguito (lám. II, fig. 8 b) rectangu¬ 
lar, con una) pequeña escotadura en el centro del borde proximal. 
Armadura bastante parecida a la de syriaca. Unco un poco más largo 
y quitinizado que en dicha especie. Tegumento normal. Saco ensan¬ 
chado en la base. Parámero con el borde superior como en syriaca, 
salvo un diente agudo que se destaca en la mitad de su perfil; por 
debajo de este diente existe en syriaca una pequeña denticulacion 
serrati forme que no se observa en graeca, por encima de él se aprecia 
una concavidad denticulada. El borde externo empieza por una pun 
ta breve y aguda, sigue recto, después se quiebra formando un 


8 4 


R. AGENJO 


ángulo hacia adentro y termina casi recto. Borde superior menos 
convexo, con el talón más fuerte y grueso. Borde interno más corto 
que en syriaca. De las dos zonas de quitinización debilitada la inter¬ 
na está más acusada que en la especie anterior. Lóbulo algo más 
grande y agudo. Edeago del tamaño del de syriaca, con caccum penis 
análogo, provisto de granulaciones débiles en la parte proximal y con 
cornutis pequeños y mucho más abundantes en la distal. Fultura 
pentagonal. 

9 . Semejante, con las antenas aserradas, más largas que en 
chloros. Envergadura, 19 mm. Cabeza, tórax, abdomen, tégulas, es¬ 
ternón y alas anteriores y posteriores como en el $ . 

Aparato genital del la 9 : 8.° (+ 7. 0 ) esternito (lám. VII, fig. 4 b) 
con el borde distal recto, los laterales convexos y el proximal con 
una gran hendidura. 9. 0 esternito soldado al 8.° (+ 7. 0 ) y colocado 
debajo de éste, excepto en su parte terminal, que queda al descubierto, 
por encajar en su hendidura distal, convexo, horadado, con el borde 
anterior de la abertura casi en su límite proximal. Canal copulador 
cerrado por una lámina convexa, con un orificio en su centro que 
corona un receptáculo que, estrechándose después, continúa tubular, 
quitinizado en un trayecto igual a un tercio del 8.° (+ 7. 0 ) esternito, 
y membranoso hasta casi el borde proximal del mismo, incurvándose 
bruscamente desde aquí a la derecha y hacia atrás y disminuyendo de 
diámetro de modo gradual. 9. 0 terguito (lám. VII, fig. 4 a) convexo 
por encima y por debajo cóncavo, sin ningún accidente singular. Pa¬ 
pilas anales con apodemas, aún más largas que en syriaca. 

Material: 2 $ $ y 1 9 : Uno de Rumania, Cularmare, Balde, 
22-VI-1930 (Naufock leg.), y otro de Hungria, Budapest, Uhrik, 
9-VI-1934 (Farkasv leg.); la 9 de la misma procedencia, época y 
colector que el último $ . 

Preparaciones: Todo el material. 

Alberti ha descrito (5), con ejemplares de Aks-Chehir y Konia, 
en Anatolia, Turquía, una nueva subespecie de gracca denominada 
sultana, que resulta más pequeña, delicada y débilmente escamada que 
la forma nimotípica y tiene las alas anteriores de un color verde más 
pálido y las posteriores más transparentes. 

Con ejemplares del Irán ha descrito también Alberti (8) una forma 
que llama pérsica, y considera, aunque con duda, subespecie de graeca , 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


85 


si bien admite la posibilidad de que pueda tratarse de una buena es¬ 
pecie, que resulta caracterizada por las antenas del S , algo más ro¬ 
bustas, y las de la 9 en el tercio terminal ligeramente hinchadas y 
algo más aserradas; por la placa ventral del $ , un poco distinta; y 
el parámero, en las dos preparaciones hechas, con el saliente dentifor¬ 
me de la mitad del borde inferior algo más largo y naciendo más 
adelgazado, por lo que resulta en conjunto más esbelto. El aspecto 
de la forma del parámero resultaría intermedio entre graeca y chloros. 
Pero para decidir en definitiva cree Alberti sería preciso más ma¬ 
terial. 

Los autores citan tenuicornis de Hungría. Yo tenía la sospecha 
de que esta especie era exclusivamente italiana, y parji com¬ 
probarlo rogué a mi docto colega el Dr. A. Schmidt, de Budapest, me 
enviase tenuicornis de su país. El Dr. Schmidt ha tenido la amabilidad 
de remitirme una pareja de graeca, aclarándome que hace ya tres anos 
que nuestro fallecido colega Naufock había advertido que la especie 
que los autores citaban de Hungría como tenuicornis no era en reali¬ 
dad ésta, sino graeca Jord., y que el Prof. Rebel había determinado 
equivocadamente los ejemplares húngaros de graeca (en época en que 
ésta era desconocida) del Museo de Viena como tenuicornis, error que 
había pasado a los catálogos sin ulteriores correcciones. 

A consecuencia de lo expuesto el área de distribución geográfica 
de graeca se dilata y la de tenuicornis se restringe y queda reducida 
a Sicilia e Italia meridional y central. P. graeca, en cambio, se ex¬ 
tiende hasta ahora por Grecia, Rumania, Hungría, Rusia, Asia Me¬ 
nor hasta el Taurus, Armenia, y Persia hasta las montañas del Elburs. 

La oruga de graeca no es conocida. 


10. Procris (Jordanita) algirica Rothschild, 1917. 

Procris orana algirica Rothschild, iqi 7 - Suplemental notes to Mr. Charles 

Oberthür. Nov. Zool., vol. xxiv, pág. 354 (W) (*)• 

Procris orana Tordan, in Seitz, 1907. Les Macrolépidopteres du Globe. 
vol. 11, pág. 7 , lám. I, figs. i, e ú, nom. preoc. 


(*) Aunque Rothschild (61) señala como habitat de la especie la provincia 
de Constantina, como la primera localidad que cita de ella en la sene de para¬ 
tipos es Khenchela, la considero como localidad típica. 



86 


K. AGENJO 


Procris oram Austaut, 1880. Lépidoptéres nouveaux d’Algérie. Le Natura- 
liste, vol. 11, pág. 284. 

Procris tenuicornis Oberthür, 1876. Faune des Lépidoptéres de l’Algérie* 
Et. d’Entomologie, vol. 1, pág. 37. 

Procris tenuicornis Obertliür, 1916-1917. Faune des Lépidoptéres de Barbarie* 
Et Ent. Comp., vol. xii, págs. 239-242; vol. xm, pág. 44, lámi¬ 
na CDXXXII, figs. 3708-3711. 

Localidad típica: Khenchela, Constantina (Argelia). 

I * • ' f 

S . Antenas y pectinaciones mucho más cortas que en las de¬ 
más especies del subgénero, con el tallo grueso y los tres últimos ar¬ 
tejos libres, por lo que la especie es una clara transición al sub¬ 
género Procris s. str.; artejo terminal puntiagudo, como en chlo- 
ros. Por encima de color verde brillante, por debajo azul oscuro. 

Cabeza, tórax, tégulas, esternón y patas de color verde amarillento 
dorado, salvo en un ejemplar, que son verde brillantes. 

Envergadura, de 21 a 24 mm. Alas anteriores más estrechas que 
en las demás especies del subgénero, con excepción de cliloros, de co¬ 
lor verde amarillento o bronceado brillante, en algún ejemplar verde 
brillante (según Oberthür (52), también pueden ser azules). Alas poste¬ 
riores bastante más estrechas que en las demás especies y sin el sa¬ 
liente del borde externo que se observa sobre las venas anales de chlo- 
ros y graeca, de color moreno grisáceo, más transparentes que en las 
otras Jordanita. Reverso de las alas anteriores moreno negruzco. Re¬ 
verso de las alas posteriores más claro que el anverso. 'j 

Aparato copulador del $ (lám. IV, fig. 2): Placa ventral corta y 
ancha, no ocupando más que un tercio aproximadamente del 8.° es- 
ternito (lám. II, fig. 9 a), sin llegar, por lo tanto, a la abertura ge¬ 
nital. 8.° terguito (lám. II, fig. 9 b) bien desarrollado, parecido al 
de budensis, aunque algo más ancho. Unco más largo y quitiniza- 
do que en syriaca. Tegumento normal. Saco apenas ensanchado. 
Parámero con los bordes más rectos que en las otras espe¬ 
cies del subgénero; el inferior al principio recto, después torcido 
hacia adentro en un corto trayecto, continuando recto casi hasta el 
final; borde externo formado por dos procesos redondeados. Rorde 
superior casi recto, con un pequeño diente cerca del borde distal del 
tegumento, con talón ancho. Borde interno recto, algo saliente en su 
terminación. Lóbulo pequeño. Edeago corto y grueso, más ancho en 
la parte distal que en la proximal, en ésta mazudo, estrechándose des- 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


87 


pués y aumentando gradualmente de diámetro. Con dos cornutis in¬ 
ternos situados en la parte distal, uno muy aguzado, con la punta 
dirigida hacia atrás y el borde superior recto y paralelo al perfil del 
edeago, y el otro mucho más pequeño, situado debajo del anterior, 
puntiagudo y orientado en sentido perpendicular al primero. Orificio 
del canal eyaculador ancho, aunque no tanto como en graeca. 

$ . Antenas tan largas como en el $ , aserradas y algo ensan¬ 
chadas hacia la punta. 

Cabeza, tórax, tégulas, abdomen, esternón y patas como en el $ . 

Envergadura, 20 mm. Alas anteriores y posteriores como en el $ , 
salvo el anverso de las posteriores, que resulta un poco más oscuro. 

Aparato genital de la $ : Placa ventral sin invadir todo el 8. 
(+ 7 «) esternito (lám. V, fig. 7 a), dejando un triángulo isósceles 
de contextura membranosa, con la base formada por el borde dis¬ 
tal del esternito, que resulta tetragonal. 8.° terguito ( + 7. 0 ) (lám. V, 
fig. 7 b) bastante más grande que el esternito, con tendencia a la 
forma trapezoidal. 9. 0 esternito (lám. VIII, fig. 1 b) formado por 
un trapecio con la base hacia arriba, de límites algo imprecisos y 
• cuya parte central resulta ocupada desde el borde distal por la cara 
dorsal del canal copulador. Este presenta dicha cara quitmizada en 
una extensión igual a la altura del esternito y la ventral reducida a 
un delgado medio anillo al nivel del borde proximal del esternito, y 
continúa desde allí y por las dos caras, membranoso y tubular, hasta 
la bolsa. 9. 0 terguito (lám. VIII, fig. 1 a) casi no ensanchado en el 

centro. 

Material: 6 $ 8 y 1 9 de Argelia, paratipos: 1 $ de Khenchela, 
VI-1911 (V. Faroult leg.); 3 $ $ y 1 9 de Batna, 1913-H (A. Nel- 
va leg.); 1 $ de Marcouna, 23-VI-1911 (V. Faroult leg.), y 1 $ de 
Lambése, VI-1885 (L. Bleuse leg.). 

Preparaciones: Todo el material. 

Empleo el nombre de algirica Rothsch., elegido por su autor 
para describir individuos de Constantina, como variedad de orana 
Jord., porque este último nombre resulta preocupado por orana 
Aust. (10). Como hasta mi trabajo sobre los Procns de España (1) 
no se hablan publicado genitalias de 9 9 de Procris y el ejemplar 
que sirvió para la descripción de orana Aust. pertenece a este sexo, 
resulta dudoso qué especie tuvo dicho autor presente para su des- 


88 


R. AGENJO 


cripción, por lo que mientras no se estudie el aparato genital de la 9 
tipo de Austaut no conviene considerar sinónimos orana Aust. y 
orana Jord. Dada la semejanza externa de las especies de Procris, 
no podemos aceptar como segura la identidad de ambas, hasta tanto 
no lo demuestre el estudio del aparato genital femenino de las dos. El 
tipo de orana Aust. que fue recogido por Codet en Orán (Argelia), 
en abril de 1879, pasó a poder de Oberthür, que lo hizo figurar en la 
lámina CDXXXII de sus Études bajo el número 3703, considerándo¬ 
la sinónima de cirtana Luc. Este ejemplar pasó después con los 
demás Procris de la colección Oberthür al Museo de Tring. Jordán 
resolvería un interesante problema dando a conocer el aparato genital 
de la 9 descrita por Austaut. 

Oberthür (52) atribuye a tenuicornis una especie que es común 
en muchas localidades de Argelia, aun reconociendo entre ellas al¬ 
gunas diferencias, a las que no da importancia. Esta especie es pre¬ 
cisamente algirica Rothsch. Por lo tanto, todas las localidades que 
Oberthür cita para su tenuicornis de Argelia deben referirse a algi- 
nca. En mi opinión, tenuicornis, lo mismo que las demás especies 
de Procris europeas, no se encuentra en Africa. 

Las figuras 3708, 3709, 3710, 3711 de la lámina CDXXXI de 
Oberthür (53) reproducen muy bien la especie, así como las del 
Seitz (59), Supp. II, pars. I, Fauna paleártica, lám. I b. 

Según Oberthür (52), en Geryville y Aflou, Departamento de 
Orán, la talla de algirica (= tenuicornis Obthr.) es de un modo cons¬ 
tante más pequeña que en las otras localidades argelinas, y por ello se¬ 
para los ejemplares sur-oraneses de la especie como forma minutis- 
sinia. Las figuras 3706 y 3707 (53) que reproducen ejemplares de 
Geryville, cogidos en junio de 1910, dan clara idea de ella. Con rela¬ 
ción a esta forma, es importante salvar el error que existe en Les 
Tables Genérales de Et. d’Ent. Comp., vol. xxm (1925), pág. 136, en 
las que se señalan como figuras de minutissima, además de las 3706 y 
3707, que, en efecto, lo son, las 3708, 3709, 3710 y 3711, que no se 
refieren a ella, sino a algirica, puesto que Oberthür sólo separa como 
forma minutissima de algirica ( r = tenuicornis Obthr.) los ejemplares 
de Geryville y Aflou. Este error ha sido también copiado por Bang- 
Haas en Novitates Lepidopterologicae, vol. 1, pág. 101 (1926). Como 
las figuras 3706 y 37°7 típicas de minutissima reproducen ejemplares 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


89 


de Geryville, y esta localidad es además la primera que se cita de 
ella, hay que considerarla como la típica. 

Las localidades que menciona Oberthür (52) de algirica Rothsch. 
(== tenuicornis Obthr.), de la que poseía varios centenares, son Sebdou, 
Khenchela, Lámbese, Yakouren, Aílou y Geryville. El tipo de algirica 
procede de Khenchela (primera localidad que cita Rothschild en la 
descripción original). El tipo de orana Jord. es de Marruecos. 

La oruga de minutissima ha sido descrita por Powell (52), que 
la encontró en Aflou en mayo de 1911 y de la que obtuvo un $ , el 
2 5 de junio. Por encontrarse en estado muy avanzado de desarrollo y 
rehusar toda alimentación, no pudo Powell determinar su planta 
nutricia. 

Reiss, en el Apéndice II del Seitz (59), considera a minutissima 
Obthr., lo mismo que su descriptor, como subespecie de tenuicornis 
Zell., que, en mi opinión, sólo se encuentra en Sicilia e Italia. Gracias 
a la amabilidad del Dr. Zerny, de Viena, he logrado examinar una pre¬ 
paración del aparato copulador $ de minutissima, comprobando su 
concordancia con algirica, por lo que hay que considerarla como una 
subespecie de ésta. 

Debido a la cortesía de Reisser he podido estudiar el aparato 
copulador $ del tipo de P. reisseri Nauí., montado por su descriptor, 
cuya microfotografía apareció en Eos (47). Tengo la impresión de 
que se trata de una sinonimia de algirica. En la descripción original 
se señala como la especie más próxima a graeca, que es precisamente 
también la más emparentada con algirica, sin que entre los caracteres 
que se la atribuyen se indique ninguno que permita separarla de ella. 
Las placas ventrales, algo variables en algirica, recogen en su varia¬ 
ción la forma de la de reisseri. En cuanto al aparato copulador, en lo 
que hace referencia al unco y a los parámeros, no he encontrado yo 
diferencias importantes entre la preparación de reisseri y mis seis de 
algirica. El edeago de aquélla está, por desgracia, como puede verse 
en la microfotografía publicada en Eos (47), totalmente deformado por 
haber hervido demasiado en la disolución de potasa, sin que permita 
la comparación con los de mis preparaciones de algirica; pero de todas 
maneras no parece ser muy diferente. El carácter que me lleva más 
a la duda es el del cornuti de reisseri, que encuentro algo distinto de 
los de mis preparaciones de algirica, resultando francamente más agu- 


90 


R. AGEN JO 


zado. Sin embargo, en mis seis preparaciones de ésta dicho cornuti 
varía algo de unas a otras, y podría resultar que la divergencia del de 
reisseri fuera sólo de tipo individual o efecto de posición. Por todo 
ello, sin ver alguna otra preparación de reisseri, creo prudente suspen¬ 
der mi juicio. La sinonimia podría explicarse con facilidad, ya que, 
por una parte, Naufock me comunicó en 1936 que no conocía el apa¬ 
rato copulador de algirica, y, por otra, esta especie.se ,encuentra tam¬ 
bién en Marruecos, de donde la cita Jordán bajo el nombre de orana. 

11. Procris (Jordanita) anatolica Naufock, 1929. 

Procris anatolica Naufock, 1929. Procris anatolica nov. sp. Mitt. Münch. 
Ent. Ges., vol. xix, pág. 94, figs. 

Procris anatolica Naufock. Reiss, in Seitz, 1930. Les Macrolépidoptéres 
du Globe. Supp. II, pág. 3, lám. I, figs. a„ y a,. 

I rocris levantina Jordán, 1931- Two new Zygacmdae. Nov. Zool., vol. xxxvi, 
págs. 277-78, figs. 3-4. 

Procris Pfeifferi Naufock, 1935. Procris pfeifferi nov. sp. Mitt. Münch. 
Ent. Ges., vol. xxv, pág. 25. 

/ rocris anatolica Naufock. Alberti, 1937- Revisión und Neubeschreibungen 
asiatischer P roerá?-Arten. Mitt. Münch. Ent. Ges., vol. xxvu, pági¬ 
nas 96-98, lám. VIII, fig. 15, a-d. 

Localidad típica: Aks-Cheir, Sultan-Dagh, Anatolia (Turquía). 

$ . Antenas bastante largas, tanto como en algirica, pero menos 
que en graeca. Con el tallo mucho más grueso que en la primera y 
tanto como en la segunda, en la mitad terminal más fuerte que en la 
basal, con las pectinaciones tan largas como en graeca, pero más ro¬ 
bustas y decisivamente más largas que en algirica. Por encima de color 
azul verdoso, por debajo negruzcas. 

Cabeza, tórax, abdomen y esternón, según su descriptor, azul ver¬ 
doso brillante; en el único ejemplar que conozco, que pertenece a la 
serie típica, la cabeza, el tórax y la base del anverso de las alas an¬ 
teriores es de color de cobre brillante, que, según dice Jordán (29), es 
la tonalidad de los ejemplares descoloridos. 

Envergadura, 22 mm. Alas anteriores de corte parecido a las de 
algirica, aunque en general son más estrechas que en dicha especie, 
si bien no faltan ejemplares de esta última que las presentan iguales 
a anatolica, por el anverso de color verde o azul verdoso, no tan bri¬ 
llante como en algirica, con la base cobriza y la fimbria castaña con 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


9 * 


brillo de seda. Anverso de las alas posteriores algo más claro que en 
algirica, con la fimbria castaña y bastante ancha. Reverso de las alas 
anteriores moreno grisáceo. Reverso de las posteriores simplemente 
gris. 

Aparato copulador del 5 (lám. IV, fig. 3): Placa ventral inva¬ 
diendo todo el 8.° esternito (lám. II, fig. 10 a), llegando hasta la 
abertura genital, bastante parecida a la de graccg, aunque no tan 
larga, de forma trapezoidal y con una hendidura en el medio del 
borde distal análoga a la que en el mismo sitio se aprecia en 
graeca. 8.° terguito (lám. II, fig. 10 b) en forma de triángulo equilátero. 
Unco muy parecido al de cirtana, delgado, largo y curvado, aunque 
con la uña terminal no tan marcada. Tegumento un poco más ancho 
que en aquella especie. Parámero también parecido ai de cirtana, pero 
un poco más grande, con el borde inferior al principio convexo, lue¬ 
go cóncavo y después recto, provisto de algunos dientecillos minúscu¬ 
los. Borde externo recto y al final un poco saliente. Borde supe¬ 
rior suavemente cóncavo. Borde interno recto y luego un poco cón¬ 
cavo. Talón pequeño, con una punta breve y aguda. Sin lóbulo. La 
zona externa de quitinización debilitada, muy reducida y limitada 
por el borde externo y los dos procesos, y la interna reducida a una 
estrecha superficie. El edeago recuerda la forma del de budensis, aun¬ 
que es ligeramente más largo, grueso y curvado, con dos espinas 
semejantes a las que presenta el de dicha especie, pero más largas y 
finas, dispuestas de un modo algo diferente, es decir, al principio 
superpuestas como en aquélla, pero luego bien separadas y con las 

puntas dirigidas hacia afuera. 

Material: i «de Siria, Akbés, 1891 (ex coll. Oberthür). 

Preparaciones: Todo él material. 

La especie sólo se conoce hasta ahora de Turquía : Anatolia, Sul- 
tan-Dagh (42); Irán: Farsistan, Chiraz, 1.600 m. (8); siria: Akbes, 

Beirut y Marasch, y Chipre (29). 

La oruga es desconocida. 

Mi ejemplar se parece bastante a las figuras de anatolica que Reiss 
presenta (59) en la lámina I a en el Suplemento I del Seitz. 



92 


R. AGENJO 


IV. Subgénero Procris s. str., 1807. 

12. Procris (Procris) statices (Linné), 1758. 

Sphinx statices Linné, 1758, Systema Naturae, 1, pág. 495, núm. 38. 

Procris statices L. Roed, 1937. La Zigene della vite. Boíl. Ist. Ent. Bologna. 
vol. ix, págs. 139-142, fig. VIII. 

Procris drenowskii Alberti, 1939. Eine neue Schmetterlingsart —Procris dre- 
nowskii nov. sp.—aus Bulgarien. Mitt. aus den kónig Naturwiss. Instituí 
in Sofia, vol. xir, págs. 43-47, nov. syn. 

Localidad típica: Europa. 

P. drenowskii, descrito como especie por Alberti, sólo lo consi¬ 
dero yo como una subespecie de statices, de la que difiere principal¬ 
mente por su mayor robustez. 

No he podido estudiar más que un paratipo $ de ella, siéndome 
desconocida la $ , de la que, por otra parte, no da Alberti caracteres 
para separarla de la de statices y la que estoy seguro presentará un 
aparato genital idéntico al de esta última especie, aunque, desgra¬ 
ciadamente, no poseo material para poder estudiar esta cuestión. 

Los caracteres en que se funda Alberti para considerar drenowskii 
buena especie, con dispersión en Grecia, Bulgaria, Turquía y Siria, 
son: 1.° El cornuti del edeago, que en drenowskii no muestra ninguna 
o casi ninguna curvatura, tiene la base estrecha y situada muy cerca 
del orificio del canal eyaculador, mientras que en statices está más o 
menos curvado, tiene la base en general más estrecha y situada un 
poco más alejada del dicho orificio. 2. 0 El borde externo del pará- 
mero resulta, en general, más saliente y redondeado en drenowskii que 
en statices; y 3. 0 El animal es más robusto. 

Alberti reconoce (9) que los caracteres que señala para la diferen¬ 
ciación de statices y drenowskii son de mucha menor importancia que 
íos que existen entre todas las demás especies del género. 

Por desgracia, yo no encuentro justificada la creación de la nueva 
especie, que me parece sólo una forma de statices. Los caracteres 
que señala Alberti me parecen muy variables a juzgar por lo que él 
mismo dice y por los dibujos que presenta. La forma del borde ex¬ 
terior del parámero no puede considerarse como un carácter diferen¬ 
cial importante, ya que el mismo Alberti reconoce que se encuentran 
ejemplares de statices que presentan también el parámero fuertemente 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 93 

redondeado. Respecto de la forma del cornuti, aunque admitamos que, 
en general, aparezca casi recto en drenowskii y curvado en statices, 
no se puede menos de reconocer que aparte de no ser un carácter 
muy importante, no es ni siquiera constante, y los mismos diseños de 
Alberti nos suministran argumentos para demostrarlo; asi, el cornuti 
de drenowskii de su dibujo 9 resulta francamente más curvado que 
los de las figuras 16, 17 y 19, que reproducen los de individuos atri¬ 
buidos a statices. En cuanto a la anchura de la base del cornuti, la 
variabilidad individual es extraordinaria, teniendo también en cuenta 
los 19 dibujos que ofrece el trabajo de mi eminente colega. 

Poseo un concepto de la especie de tal manera restringido, que 
sólo considero como tal a aquella en que absolutamente todos sus in¬ 
dividuos pueden atribuírsela con absoluta seguridad y sin que lo¬ 
gren apreciarse nunca representantes de transición a otras próximas, 
de tal modo que se encuentre alguno que no se sepa a cuál referirlo 
con certeza, y por esto, y teniendo en cuenta lo expuesto, no puedo 
admitir a drenowskii como buena especie, considerándola sólo como 
una subespecie de statices. 

Tengo además el presentimiento de que cuando pueda estudiarse 
el aparato genital femenino de drenowskii, que Alberti no ha tenido 
en cuenta, se encontrará idéntico al de statices, lo que confirmará, más 
aún, mi punto de vista. 

Doy a continuación la descripción de P. statices drenowskii tal 
como resulta del ejemplar paratipo que tengo delante. 

$ . Antenas un poco más largas y robustas que en statices, con 
el tallo más grueso; provisto de 8 artejos apicales sin pectinaciones, 
las de los otros más largas y gruesas que en la citada especie, por en¬ 
cima de color verde brillante, por debajo negruzcas. 

Cabeza, tórax, tégulas y abdomen más robustos que en statices, de 
color verdoso brillante; patas negruzcas. 

Envergadura, 30 mm., del tamaño, por lo tanto, de los mayores 
individuos de statices. Alas del corte de las de esta especie; las an¬ 
teriores por el anverso de color verde brillante, algo amarillento hacia 
la base y un poco oscurecido cerca del ápice y borde externo; con ia 
fimbria negruzca. Alas posteriores negruzcas y mas oscuras que en 
statices. Fimbrias de igual color. Reverso de las alas anteriores y pos- 


94 


R. ACENJO 


teriores también negruzco, más.el de las primeras que el de las se¬ 
gundas, y más oscuras que en statices. 

Aparato copulador del $ (lám. IV, fig. 4): Placa ventral igual 
a la de statices, llegando hasta la abertura genital, pero sin invadir 
iodo el esternito (lám. II, fig. 11 a), de forma casi pentagonal, con 
la base ocupando todo su borde proximal. 8.° terguito (lám. II, 
fig. 11 a) cuadrado, quitinizado, salvo una parte de forma trian¬ 
gular cuya lado más largo corresponde al borde distal. Unco no 
muy fuerte y bastante quitinizado, menos en la base. Tegumento nor¬ 
mal. Anillo no ensanchado en el pliegue. Parámero con el borde infe¬ 
rior recto, luego un poco hendido, terminando recto. Borde externo re¬ 
dondeado ; borde superior convexo; borde interno recto. Zona ex¬ 
terna de quitinización debilitada, casi cuadrada, limitada por los dos 
procesos y el borde superior. Lóbulo estrecho y alargado. Edeago 
grande, idéntico al de statices, curvado hacia arriba, algo adelgazado 
en el centro, provisto de un cornuti un poco curvado con la punta di¬ 
rigida hacia afuera. 

Material: 1 $ paratipo. Asia Menor, Karadja Bey, Ajtay-Kovacs, 
28-V-1922 (A. Schmidt leg.). 

Preparaciones: Todo el material. 

Rothschild describió (61) con ejemplares de Ain-Draham, Túnez, 
la forma prasina como subespecie de bellieri Rbr., la que, como ha 
demostrado Naufock (48), es sinónima de tenuicornis Zell. En el 
Apéndice 11 del Seitz, Reiss (59) considera a prasina forma de stati¬ 
ces (L.). Como yo tengo la creencia de que no hay ninguna especie 
europea de Procris que se encuentre en Africa, escribí al señor 
H. W. Tams, de Londres, rogándole me enviase una fotografía del 
aparato copulador de uno de los dos $ $ cotipos únicos de la forma. 
Tams me ha informado que sólo se conserva uno de ellos, y al remi¬ 
tirme la microfotografía de la preparación de genitalia me advirtió 
que el abdomen de dicho ejemplar estuvo en alguna ocasión despren-» 
dido y que después se volvió a pegar al animal. En opinión del 
Dr. Jordán, es muy probable que el abdomen que se pegó al tipo 
fuese el auténtico, pero no existe absoluta certeza de ello. 

La microfotografía en cuestión reproduce sin ninguna duda el 
^parato copulador de statices, por lo que, en el caso de que la prepa¬ 
ración de que se obtuvo corresponda realmente al ejemplar tipo de. 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


95 


prasina, habrá que admitir que aquella especie se encuentra también 
en Africa. En este caso no habría nada que oponer a la presencia de 
statices en Sierra Espuña, Murcia, España, con cuya etiqueta me 
remitió Coma algunos ejemplares. No conozco las razones por las 
que Reiss ha incluido en el Seitz (59) a prasina como subespecie de 
statices; pero en el caso de que sólo se haya fundado para ello en el re¬ 
sultado del estudio del aparato copulador, cuya fotografía me ha re¬ 
mitido Tams, habría que desconfiar mucho de la atribución. Entonces 
habría que sospechar que prasina podría resultar una buena especie o 
coincidir con mauretanica Nauf. Pero para poder decidir sobre esta 
cuestión haría falta examinar algunos $ $ de antenas mazudas de 
Ain-Draham que coincidiesen con la descripción de prasina. 

En el caso de que Reiss haya tenido otras fundadas razones para 
atribuir prasina a statices, tales como haber examinado otros ejem¬ 
plares africanos con genitalia de statices, sería ésta la primera espe¬ 
cie de Procris cuya existencia en Europa y Africa resultaría com¬ 
probada. 


13. Procris (Procris) albanica Naufock, 1926. 

Procris albanica Naufock, 1926. Procris albanica n. sp., Verliandl Zool. Bot.- 
Ges., Vers. Lep., vol. lxxiv-lxxv, pág. 126, figs. 2-3. 

Procris albanica Naufock. Reiss, in Seitz, 1930. Les Macrolépidoptéres du 
Globe, Supp. II, pág. 3, lám. I, figs. b, y <*1. 

Localidad típica: Pashtrik (Albania). 

$ . Antenas parecidas a las de manni (Ld.), más fuertes y ro¬ 
bustas que en statices, de color negruzco, con 8 artejos sin pectina- 
ciones; más largas y separadas que en manni. 

Cabeza, tórax, tégulas, abdomen, esternón y patas de color verde 
algo brillante. 

Envergadura, 24 mm. Alas anteriores parecidas a las de manni, 
con escamación menos densa que en esta especie, pero más que en 
statices y geryon; por el anverso de color verde amarillento, algo 
más oscuro que en statices y más claro que en manni, si bien no faltan 
ejemplares que hacen excepción a esta regla. Reverso de las alas an¬ 
teriores negruzco, con escamas metálico-verdosas a lo largo de la 
Vena C y a veces en el ápice alar. Reverso de las alas posteriores algo 
más claro que el de las anteriores, con abundancia de escamas verdo- 


96 


R. AGEN JO 


so-metálicas o azulado-metálicas a lo largo de las venas costal, radial 
y anales. 

Aparato copulador del $ (lám. IV, fig. 5): Placa ventral (lámi¬ 
na II, fig. 1 2 a) corta y ancha, no llegando al borde de la abertura 
genital, con dos concavidades simétricas en el distal separadas por 
una convexidad en el centro del mismo, y una hendidura en medio 
del borde proximal con dos concavidades homologas a los lados. 
8.° terguito (lám. II, fig. 12 b) rectangular. Unco mucho más ro¬ 
busto que en todas las especies anteriores. Saco apenas ensanchado. 
Parámero con el borde inferior al principio convexo y luego casi 
recto, con tendencia a cóncavo, al final con un largo diente muy agu¬ 
do y característico. Borde externo al principio, en la parte limitada 
por el borde superior del diente, recto y luego bastante ondulado; 
borde superior convexo y después recto, con el talón algo romo. Borde 
interno recto. Lóbulo largo y estrecho, no redondeado. Zona de quiti- 
nización debilitada, extendida desde el borde externo en el punto don¬ 
de termina el borde superior del diente hasta el lóbulo. Edeago gran¬ 
de, curvado hacia abajo, con el caccum penis algo mazudo, en su 
interior guarnecido de un robusto cornuti un poco curvado como el 
edeago, orientado paralelamente a sus bordes y con la punta dirigida 
hacia atrás. 

No puedo expresar mi opinión acerca de la variabilidad de la pla¬ 
ca ventral en esta especie, ya que no he logrado estudiar más que 
un $ . Naufock dice (41) que es tan variable como en geryon, en con¬ 
tra de lo que sucede en statices y manni, y que no llega tampoco 
a la abertura genital, pero en uno de sus ejemplares presenta un 
lóbulo central que la aproxima a ella. 

$ . Antenas aserradas, algo engrosadas hacia el ápice, semejan¬ 
tes a las de manni. 

Cabeza, tórax, tégulas, patas, esternón, abdomen y alas anteriores 
y posteriores por anverso y reverso como en el $ . 

Envergadura, 23 mm. 

Aparato genital de la $ : 8.® (+ 7. 0 ) esternito (lám. V, fig. 8aj 
trapezoidal. 8.° (+7®) terguito (lám. V, fig. 8 b) con tendencia a 
la forma paralelográmica, el borde proximal convexo, el distal cón¬ 
cavo y los laterales también convexos. 9.® esternito (lám. VIII, fig. 2 b) 
abarquillado, con un orificio en su parte distal muy característico, en 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


97 


el que desemboca el canal copulador, que al principio tiene forma de 
embudo y después de un corto trayecto continúa tubular. 9. 0 ter- 
guito (lám. VIII, fig. 2 a) como en manni. Valvas con apodemas cor¬ 
tos que terminan algo curvados. 

Material: 1 $ y 1 $ de Italia, Trieste, Duino, 2-VII-1937 

(A. Schmidt leg.). 

Preparaciones: Todo el material. 

P. albanica Nauf. sólo se conocía de Albania, y gracias a la pa¬ 
reja estudiada por mí se descubre su existencia en Italia. 

La especie vuela en julio. 

La oruga es desconocida, pero, según Naufock (41), no debe de 
vivir lejos de la de geryon. 

El Dr. Schmidt, de Budapest, me envió bajo el nombre de manni 
2 $ $ y 1 $ recogidos el primero en Tarnova, Gorizia, y los segun¬ 
dos en Duino, Trieste, ambas de Italia. El individuo de Tarnova es¬ 
taba bien clasificado, según comprobé al estudiar su armadura; pero 
la pareja de Duino presentaba unos aparatos genitales completamente 
distintos de los de manni. Un estudio detenido de ellos me convenció 
en seguida de que se trataba de P. albanica Nauf., descrita (41) de 
Pashtrik, Albania, que no había vuelto a citarse desde su descripción, 
ni siquiera en la revisión de los Procris italianos publicada reciente¬ 
mente por Roed (60), y que resulta, por lo tanto, nueva para Italia 
propiamente dicha, si bien no lo es en absoluto, ya que Albania, mei- 
ced al podería militar de Italia, se ha convertido en una provincia más 
del Imperio. 

La especie se determina fácilmente gracias al detalle del largo 
diente terminal del borde inferior del paramero, tan característico 
en albanica. Pero el dibujo que Naufock da (41) de dicha especie es 
tan deficiente, que por lo demás no es fácil identificarla. Tampoco estu¬ 
dia este autor el edeago de albanica, que resulta tan peculiar con su 
gran cornuti curvado. En cuanto a la $ , como Naufock no trataba 
los aparatos genitales femeninos, encontró gran dificultad para se¬ 
pararla de la de geryon; pero en la investigación hecha por mí de estos 
órganos resultan diferencias tan fundamentales entre ellas (compᬠ
rese la fig. 2 de la lám. VIII, con la 3 de la VI de mi trabajo anterior 
sobre los Procris [1 ]), que basta una simple ojeada para sepa¬ 
rarlas. El análisis de los caracteres externos hecho por Naufock 

7 


Eos, XIII, 1937. 


9 8 


K. AGENJO 


en su material de albanica, en cuanto he podido comprobar en mis 
ejemplares, pone de manifiesto las grandes dotes de sagacidad y ob¬ 
servación del notable especialista austríaco recientemente fallecido, 
acreditada ya, por otra parte, en múltiples ocasiones. 

Importa corregir la errata de imprenta cometida en la página 124 
del Lepidopterorum Catalogus, de Bryk (18), al citar el año de apa¬ 
rición de la descripción original de esta especie, que es 1926 en lugar 
de 1929 como allí se consigna. 

14. Procrls (Procris) manni (Lederer), 1853. 

Itio manni Lederer, 1852 (1853). Versuch die europáischen Lepidopteren. 
II. Abteilung. Verhandl. Zool.-Bot. Verein., 11, pág. 103. 

Procris tnicans Rocci, 1937. La Zigene della vite. Boíl. Ist. Ent. Bologna, 
vol. ix, págs. 142-146, fig. IX. 

Localidad típica: Spalato, Dalmacia (Yugoslavia). 

La mayor parte de los autores designan esta especie como tnicans 
Frey., pero este nombre no debe emplearse, porque en los Alpes 
bávaros, de donde procede el tipo de Freyer, no se encuentra manni, 
sino statices, lo que hace suponer que micans no sea sino una forma 
de esta última. 

$ . Antenas algo más robustas que en statices, con los 10 últimos 
artejos sin pectinaciones, de la longitud de las de dicha especie; de 
color oscuro. 

Cabeza, tórax, tégulas, abdomen, cara externa de los fémures y 
tibias de color verde azul con reflejo metálico. 

Envergadura, de 27 a 29 mm. Alas anteriores de corte parecido al 
de las de statices y schmidti, pero sobre todo al de las de esta última, 
con escamación más densa que en la primera y tanto como en la se¬ 
gunda ; por el anverso de color verde o verde amarillento dorado, no 
demasiado brillante. Anverso de las posteriores moreno negruzco 
oscuro, como en schmidti y mucho más que en statices. Reverso de 
las anteriores negruzco. Reverso de las posteriores más transparente 
que el de las anteriores, con escamas verdosas o azules a lo largo de 
las venas costal, radial y anales. En general muy parecida a schmidti, 
lo que explica que Staudinger (70), Jordán (28) y otros autores la 
confundan con ella, señalándola como encontrada en España. 

Aparato copulador del $ (lám. IV, fig. 6): Placa ventral 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


99 


(lám. II, fig. 13 a) 110 llegando a la abertura genital; tan ancha 
como el esternito, de forma rectangular, salvo que los extremos del 
borde distal son redondeados. 8.° terguito (lám. II, fig. 13 b) bastante 
más largo, trapezoidal, bien quitinizado, excepto una parte membrano¬ 
sa en forma de triángulo equilátero cuya base está limitada por el bor¬ 
de distal. Unco un poco más largo que en staticcs. Tegumento normal. 
Saco apenas ensanchado. Parámero bastante más pequeño que en la 
citada especie, con el borde inferior al principio recto, originando en 
seguida una convexidad y luego una concavidad pronunciada, par a tet 
minar después casi recto. Borde externo recto. Borde superior casi 
recto hasta el tegumento, donde se aprecia un ligero entrante. Talón 
corto y algo curvado. 

La zona externa de quitinización debilitada, muy amplia, exten¬ 
diéndose desde el lóbulo hasta el borde externo y ocupando parte del 
inferior, que en otro trayecto está limitado por una fina línea quitini- 
zada; la zona interna, en cambio, reducida. Lóbulo redondeado \ bien 
definido. 

Edeago más largo y menos grueso que en statices, con el borde 
superior cóncavo y el inferior convexo, mazudo en el extremo proxi- 
mal y con el caccum penis dilatado; con el extremo distal guarnecido 
de una delicada escultura de pequeñísimas espículas, provisto ademas 
de un cornuti sagitiforme y débilmente quitinizado que falta en dos 
de mis cinco preparaciones, una de Austria y otra de Tarnova, Italia, 
En el primitivo dibujo que mandé hacer del aparato copulador de esta 
especie no se indicaba este cornuti porque no existía en ninguna de 
las dos preparaciones de $ que he indicado, que eran las únicas que 
yo poseía entonces. Dicho dibujo fué examinado por Naufock, que lo 
encontró semejante a sus preparaciones de Zara, Dalmacia, Yugosla¬ 
via; y releyendo la descripción de schmidti (46), se comprueba clara¬ 
mente que Naufock no percibió dicho cornuti en ninguna de sus pre¬ 
paraciones, puesto que escribe: “P. manni Ld. lasst m íhrem wemg 
durchsichtigen Penis keinen Dorn erkennen”. Por eso yo quede sor¬ 
prendido al hallarle dibujado en la figura de Kocci (60). En las tres 
preparaciones de manni de Exilies, Piamonte, Italia, que he podido 
hacer, fácilmente he comprobado su presencia tal como lo figura 
este último autor, aunque en todo caso es preciso diafragmar mucho 
para percibirlo con claridad. El hecho de que Rocci representase el 


IOO 


R. AGENJO 


edeago provisto de él confirma una vez más el que los cornutis, 
sobre todo los apicales, pueden faltar en algunas preparaciones, bien 
porque, como dice Rocci (6o), se trate de ejemplares que al copular 
dejen el cornuti en el aparato femenino, cosa que no creo, pues no los 
he encontrado nunca en mis numerosas preparaciones de hembras, bien, 
y es lo más probable, porque su presencia o ausencia se deba a fluc¬ 
tuaciones genéticas de las especies en su evolución. A este propósito 
quiero recordar aquí el caso de subsolana Stgr. (= cognata Rbr.), con 
•edeago provisto de 4 cornutis, de los cuales el más pequeño sólo lo he 
•encontrado en una preparación entre más de 100 que hice de ejem¬ 
plares españoles. Naufock no la apreció en ninguna de las que rea¬ 
lizó de ejemplares austríacos, mientras que, a juzgar por la descrip¬ 
ción y la figura de Rocci, debe de encontrarse en casi todos los 
ejemplares de Italia. Lo mismo podría; decir del cornuti apical de 
statices, que falta en casi todos los ejemplares españoles que yo he 
visto, y que Naufock, a quien le había pasado desapercibido hasta 
no verle dibujado por mí, sólo encontró en muy pocas de sus prepa¬ 
raciones. 

9 . Antenas aserradas, algo engrosadas hacia el ápice y semejan¬ 
tes a las de albanica. Cabeza, tórax, tégulas, alas, abdomen y ester¬ 
nón como en el $ . Envergadura, 22 mm. 

Aparato genital de la 9 : 9. 0 esternito (lám. VIII, fig. 3 b) for¬ 
mado por una pieza muy característica, como se. ve en la figura, en 
cuya parte proximal existe una hendidura exagonal. Canal copulador 
tubular y membranoso desde su origen. 9. 0 terguito (lám. VIII, fig. 3 a) 
muy parecido al de albanica, con el borde proximal convexo y el 
distal recto, provisto de apodemas cortos y rectos. Valvas grandes, 
con apodemas breves. 

Material 13 $ $ y 1 9;i $ de Austria (coll. Seebold) y 2 $ $ 
y la 9 de Italia, que proceden de Roma; de Gorizia, Tarnova, 
22-VII-1937 (A. Schmidt leg.), y de Istria, Herpeljendra, 18-VII-1911 
(A. Naufock leg.). 

Preparaciones: Todo el material. 

Staudinger, en sus dos catálogos (68, 70), lo mismo que Kirby 
-(32), consideran erróneamente a manni como variedad de statices; 
pero, en cambio, éste incluye a micans como sinonimia de la última, lo 
que parece cierto. Spuler (65) la estudia, con razón, lo mismo que 


IOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


lOI 


Berge (14), como especie propia, bajo el nombre de manni. Jordán (28) 
y Rocci (60) emplean el de micans para designarla, pero ambos reco¬ 
nocen que no ha sido encontrada en los Alpes de Baviera más que por 
su descriptor, lo que confirma en realidad que este último describió 
como micans una especie distinta, que, según Daniel, es una staticcs 
intensamente escamada, aberración que se encuentra de vez en cuando 
en los Alpes de Baviera. 

Se conocen tres formas de manni además de la típica, que son: 
heydenreichii Lederer, crassicornis Staudinger y superba Rocci. 

La var. heydenreichii Ld., cuya localidad nimotípica es Mehadia, 
Rumania, descrita (33) como especie propia en 1853, al mismo tiempo 
que la manni típica y que Lederer atribuye a Stenz, tiene, según >u 
descriptor, mucho parecido con manni, aunque es más grande y ro¬ 
busta, con antenas igualmente formadas, pero más gruesas y largas. De 
alas anteriores más cortas y anchas, que por el anverso son de color 
verde azulado oscuro, y con las posteriores y el reverso como en 
manni. 

Los caracteres de esta descripción que parecen definir mejor la 
forma son: Antenas más gruesas que en manni, mayor tamaño, y 
anverso de las alas anteriores verde azulado oscuro. 

La var. crassicornis Stgr. (66), cuya localidad típica es imprecisa, 
presenta, según la descripción original, los mismos caracteres de ro¬ 
bustez y engrosamiento de las antenas, sin que podamos precisar por la 
descripción si son más fuertes que en heydenreichii. La coloración 
del anverso de sus alas anteriores es verde dorada muy intensa; la de 
las posteriores resulta negra, con el pliegue con brillo verdoso en el 
anverso y verde muy brillante en el reverso. Milliére (39) ha repro¬ 
ducido un ejemplar $ de San Martín Lantosque, Alpes Marítimos. 

De la descripción que antecede se deduce que crassicornis coincide 
con heydenreichii en casi todos los caracteres, \ su principal diferen 
cia con ella estriba en que en la primera el color del anverso 
de las alas anteriores es verde dorado brillante, en tanto que en la 
segunda se trueca en verde azulado oscuro. Jordán (28) no debió in 
cluirlas en el Seitz como sinónimas, pero, desde luego, me parecen bas¬ 
tante próximas. 

Aunque no se deduce de la descripción original, Rocci (60) afirma, 
fundado en el material que ha podido estudiar, que la forma es más 


102 


R. AGENJO 


robusta y de mayor tamaño que heydenreichii y que las alas están 
revestidas de una densísima escamación, con reflejo vivo de un azul 
verde profundo (en la descripción original se habla de verde dorado 
brillante), con antenas más largas y gruesas que en heydenreichii. 

Rocci describe (6o) otra forma de Genova, Quezzi, Catellacio, que 
llama superba y caracteriza por el mayor tamaño (28 a 34 mm. en 
el $ y 22 a 26 mm. en la $ ) y robustez; el anverso de las alas an¬ 
teriores con escamación muy compacta y reflejo verde azulado de 
tono metálico brillantísimo; las posteriores negruzcas y también fuer¬ 
temente escamadas. Por el reverso, todas ellas con brillo sedeño, más 
acentuado en las áreas costal de las anteriores y anal de las poste¬ 
riores. Antenas largas, más robustas que en heydenreichii. Las 9 9 , 
un poco más gráciles que los $ $ , con frecuencia tienen el anverso 
de las alas anteriores de color azul. 

Rocci (60) afirma en su descripción de superba que ésta difiere de 
crassicornis, entre otros caracteres, por su mayor robustez. Pero te¬ 
niendo en cuenta los datos que él mismo nos proporciona, no siempre 
sucederá así, puesto que dice que la envergadura del $ de superba os¬ 
cila entre 28 y 34 mm. y Staudinger señala (66) para el de su crassi¬ 
cornis de 30 a 32 mm. Puede haber, por consiguiente, ejemplares de 
superba mucho más pequeños que de crassicornis. 

Quisiera destacar aquí que Staudinger dice en su descripción ori¬ 
ginal de crassicornis que presenta el anverso de las alas anteriores ver¬ 
de dorado muy marcado, y este carácter lo considero yo muy impor¬ 
tante para separarla de heydenreichii. 

Según Rocci (60), las formas de esta especie se distribuyen en 
Italia de esta manera: 

micans Frr. (manni Ld.), por Llanura padana y Alpes occiden¬ 
tales ; 

heydenreichii Ld., Alpes Marítimos y Apeninos ligur-tosco-emi- 
lianos; 

crassicornis Stgr., Riviera liguriana, y 

superba Roe., Génova. 

Rocci (60) coincide con el punto de vista de Naufock, que es tam¬ 
bién el mío, de que el nombre más antiguo dado a una forma de esta 
especie es el de manni (Ld.), descrita con ejemplares de Spalato, en 
Dalmacia, Yugoslavia, y de que micans podría ser una forma de stati- 


LOS «PROCR1S» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


103 


ces o de alpina Alb., opinión que, por lo que se refiere a la primera de 
estas dos últimas especies, es ya muy antigua, puesto que fue sus¬ 
tentada por Lederer (33) en 1852 y confirmada por el hecho de que 
manni no se encuentra en los Alpes de Baviera, de donde describió 
Freyer su micans. 

En cuanto a la hipótesis interrogativa que hace Rocci (60) de si 
crassicornis sería sinónima de manni, dada la analogía entre la Riviera 
liguriana y la dálmata, me parece debe desestimarse en absoluto, ya 
que Staudinger distingue (66) su forma de heydenreichii, que es¬ 
tudia como especie propia, por su mayor robustez y tamaño, así como 
por el grosor de sus antenas y por el color verde brillante de sus alas 
anteriores, y Lederer diferencia (33) su heydenreichii de manni por los 
mismos caracteres, salvo el del color del anverso de sus alas anterio¬ 
res, que describe como verde azulado en las dos formas. Se deduce, 
por lo tanto, que heydenreichii es una transición entre manni y crassi¬ 
cornis, como crassicornis lo es entre heydenreichii y superba, que re¬ 
sulta el límite extremo de robustez opuesto a manni. 

Tampoco es admisible la segunda hipótesis interrogativa de Rocci 
(60) sobre si manni podría ser una forma aberrativa secundaria de 
crassicornis, pues se opone a la afirmación de Lederer ( 33 ^ cn su 
nosis original de que la serie típica de manni, recogida en Spalato 
por Mann, era numerosa y todos los ejemplares resultaban de color 

V aspecto completamente iguales. 

La especie se extiende por Yugoslavia, Rumania, Bulgaria, Italia, 
Austria y Francia. En cuanto a la cita de España, hecha por Stau¬ 
dinger (70) con ejemplares de San Ildefonso, Segovia, ya he demos¬ 
trado en otro lugar que se trata de una falsa determinación de 

schmidti Nauf. 

Los autores citan también como área de dispersión de manni, 
Hungría, Suiza, Grecia, Turquía, Asia Menor, Armenia y Rusia, pero 

casi todas estas citas necesitan confirmación. 

Según Spuler (65), la oruga de manni es desconocida. Pero 
Guenée (22) la describió y figuró en 1865 bajo el nombre de micans, 
con ejemplares que había criado con Cistus salviaefolius e n Hyeres, 
Var Francia. Quizá Spuler no ha tomado en consideración este dato 
pensando que, dado el gran parecido entre las orugas de las dos es¬ 
pecies y teniendo en cuenta que micans es sólo una forma de staticcs 


104 


R. ACENJO 


muy rica en escamas, quedaba dudoso a qué especie podría referirse 
la oruga pintada por (menée. Pero el hecho de que Martin (35) haya 
encontrado manni en Hyeres robustece mucho la creencia de que la 
oruga que descubrió Guenée estuvo bien referida. 

La especie vuela, según los autores, desde abril hasta julio. Mis 
ejemplares italianos son de junio y julio. 

En el Lepidopterorum Catalogas, de Bryk (18), al citar la fecha 
de descripción de manni, se consigna erróneamente 1882 en lugar de 
^52 (1853). 

Las figuras de Seitz (28) (lám. I, figs. K lf K 2 y K.) y de Spuler (65) 
(lám. LXXV, fig. 35 b) son bastante buenas. 

15* Procrls (Procris) mauretanica Naufock, 1932. 

Procris mauretanica Naufock, 1932. Zwei neue Procris aus Spanisch- 
Marokko. Zeits. Oest. Ent. Ver., vol. xvii, pág. 77, figs. 4-5. 

1 rocris mauretanica Naufock, in Reisser, 1934. Beitrag zur Lepidopteren- 
fauna des Rifgebirges von Spanisch-Marokko. Eos, vol. ix, pág. 285, 
figs. 4-5; lám. VII, fig. 7. 

$ . Antenas más largas que en geryon, con 8 artejos sin pectina- 
ciones, más robustas que en dicha especie; en lo demás semejantes. 

Cabeza, tórax y tégulas verde amarillento o verde brillante. Es¬ 
ternón y cara visible de los tibias azul verdoso brillante. Abdomen 
con el anverso verde o azul dorado, más apagado, y el reverso, casi 
siempre, verde cobrizo. 

Envergadura, de 24 a 26 mm. Alas anteriores algo más grandes 
y puntiagudas que en geryon y quizá, por lo menos en algunos ejem¬ 
plares, un poco más estrechas; con escamación apretada y abundante, 
en general con el borde terminal de las escamas fuertemente hendido, 
mientras que en geryon suele ser recto. Anverso de color verde amari¬ 
llento, verde bronceado o verde brillante. Fimbria castaño-negruzca. 
Reverso moreno grisáceo, algo más oscuro que en geryon. Anverso de 
las alas posteriores moreno negruzco. Reverso como el de las anterio¬ 
res, con algunas escamas azules o verde brillantes en las regiones basal 
y anal y en la terminación de casi todas las venas. 

Aparato copulador del $ (lám. IV, fig. 7): Placa ventral (lám. II, 
fig. 14 a) llegando hasta la abertura genital, más larga que ancha, 
trapezoidal, invadiendo todo el 8.° esternito. 8.° terguito (lám. II, 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


05 


fig. 14 b) casi cuadrado. Unco corto y poco quitinizado. Pará- 
mero con el borde inferior cóncavo, el externo casi recto, un poco 
convexo, y el interno recto. Talón corto y agudo. Zona externa de 
quitinización debilitada, bien definida por el borde externo, y el del 
proceso inferior rectos, y el superior digitiforme, un poco cóncavo. La 
zona interna casi triangular. Lóbulo muy poco marcado y estrecho. 
Edeago corto, robusto y lanceolado, con la mitad inferior de la por¬ 
ción distal guarnecido de 9 estrías orientadas en sentido longitudinal, 
en su interior provisto de dos cornutis curvados hacia abajo, el se¬ 
gundo más grande que el primero y mucho más robusto, con la punta 
dirigida hacia atrás. 

$ . Antenas aserradas, parecidas a las de geryon. Cabeza, tórax, 
tégulas, patas, esternón, abdomen y alas anteriores y posteriores poi 
anverso y reverso como en el $ . Envergadura, de 23 a 24 mm. 

Aparato genital de la 9 : 8.° (+ 7. 0 ) esternito (lám. V, fig. 9 a ) 
sin placa ventral, es decir, apenas quitinizado, más ancho que largo, 
pentagonaloide, delimitado por bordes rectos, salvo el proximal, que 
presenta una hendidura en el centro. 8.° (+ 7. 0 ) terguito (lám. V, 
fig. 9 b) con tendencia a la forma trapezoidal, más largo y estrecho 
que el esternito. 9. 0 esternito (lám. VIII, fig. 4 b) reducido a una lᬠ
mina curvada hacia abajo. 9. 0 terguito rectangular, con dos apodemas 
muy finos. Canal copulador (lám. VIH, fig. 4b) convertido en un 
receptáculo muy amplio, en parte quitinizado y en parte membranoso, 
la primera formada por dos piezas, una abarquillada, que forma casi 
todo el receptáculo, y otra mucho más pequeña, limitada por bordes 

adornados de abundante denticulacion. 

Material: 12 $ $ y 6 $ $ de Marruecos español; 3 de los $ $ 
de Zoco Telata, Retama, VI-1930 (C. Bolívar leg.), y 9 ¿ * y 
5 $ $ de la misma localidad, VI-1932 (M. Escalera leg.), y 1 9 de 

Targuist, VI-1932 (F. Escalera leg.). 

Preparaciones: 6 í í y 3 ? ? de Zoco Telata ’ Ketama, y 1 9 

de Targuist. 

Dos de los tres ejemplares i S recogidos en Zoco Telata, Ketama, 
en junio de 1930, por la exp. C. Bolívar, aparecen totalmente despro- 
vistos de la coloración verde brillante metálica típica y son de un 
castaño rojizo muy notable; encuentro esta variedad digna de deno¬ 
minación y propongo para ella el nombre de bolilgasi nov. var., en 


ioó 


R. AGENJO 


homenaje a la distinguida naturalista Srta. Mercedes Bohigas. Ho- 
lotipo y paratipo en el Museo de Madrid. 

La especie se encuentra hasta ahora sólo en Marruecos español, y, 
según los datos actuales, vuela en el mes de junio. 

La oruga es desconocida. 

16. Procris (Procris) obscura Zeller, 1847. 

Procris obscura Zeller, 1847. Verzeichniss der von Prof. Loew in der Turkey 
und in Asien gesammelten Lepidopteren. Isis, i, pág. 15. 

Procris obscura Zeller. Alberti, 1937- Revisión und Neubeschreibungen asiati- 
scher Procns- Arten. Mitt. Münch. Ent. Ges., págs. 120-122, lám. VIII, 
fig. 19, a-d. 

Localidad típica: Isla de Rodas. 

$ . Antenas parecidas a las de geryon, con la maza ligeramente 
más gruesa y 8 artejos sin pectinaciones; semejantes a las de la es¬ 
pecie citada y más cortas que en bolivari, de color verde oscuro. 

Cabeza, tórax, tégulas, abdomen y cara externa de las tibias de 
color verde amarillento con brillo débil. 

Envergadura, de 21 a 22 mm. Alas anteriores más estrechas que 
en geryon, por el anverso de color verde amarillento con brillo débil 
y la fimbria negruzca. Anverso de las alas posteriores negruzco, bas¬ 
tante más oscuro que en geryon. Reverso de las alas anteriores y pos¬ 
teriores semejante al de dicha especie, gris negruzco, más intenso 
en las primeras que en las segundas. 

Aparato genital del $ : Unco como el de bolivari. Parámero con 
el borde inferior al principio un poco convexo y luego recto hasta el 
final; borde externo provisto de dos hendiduras laterales y una promi¬ 
nencia central; borde superior al principio convexo, luego recto y 
más allá, en el punto de contacto con la cara externa del tegumento, 
cóncavo; borde superior recto. Talón robusto, como el de bolivari. 
Edeago de longitud y factura semejante al de la aludida especie, cur¬ 
vado hacia arriba, con el extremo proximal mazudo, y un largo cor- 
nuti análogo al que presenta bolivari, con la punta dirigida hacia 
atrás. 

El aparato copulador de obscura se parece mucho al de bolivari, 
pero, sin embargo, difiere de él por el borde inferior del parámero, 
que en aquélla es recto, mientras en ésta es cóncavo y está provisto 


I.OS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID 


107 


de uno o dos dientes, y por el edeago, que, aunque parecido en las dos, 
presenta en obscura la parte proximal mazuda y el cornuti muy visible, 
mientras que en bolivari pasa casi inadvertido. No he podido estudiar 
la placa ventral de obscura, ni tampoco su aparato genital femenino, 
cuya comparación con los de bolivari resultaría de gran interés. 

Todos los autores que he consultado, salvo Lederer (33), consi¬ 
deran a obscura como buena especie. 

Material: 2 $ $ de Turquía, Taurus, Marasch, 750 m., 7-V-1928 
(E. Pfeiffer leg.) y V-1930 (A. Naufock leg.). 

Preparaciones: Todo el material. 

Staudinger describió con ejemplares de Drusa, en 1 urquía, una 
especie, anceps (66), que no diferencia de obscura, sino de geryon en 
el <5 , con antenas mucho más largas y algo mas robustas, las alas an 
teriores más densamente revestidas y fuertemente brillantes, de color 
verde amarillento más o menos dorado, con alas posteriores más ne¬ 
gras y menos diáfanas; estos caracteres los resume Jordán (28) di¬ 
ciendo que la forma está caracterizada por ser más brillante y de co¬ 
lor verde amarillento. Staudinger, en sus catálogos (68, 70), la se¬ 
ñala como variedad de geryon; el mismo criterio sigue Kirby (32). 
Más tarde Jordán y Naufock la han situado, con acertado criterio, 
como variedad de obscura. 

Al mismo tiempo que anceps describió Staudinger (66) una forma 
balcánico, recogida en los Balcanes, atribuyéndola a obscura y caracte¬ 
rizándola por ser mucho más grande que dicha especie y presentar la 
coloración del anverso de las alas anteriores verde amarillento mate; 
de esta forma no hace referencia en su Catálogo de 1871 (68); Kirby 
(32) la señala también, como variedad de obscura, y el mismo Stau¬ 
dinger, en su Catálogo de 1901 (70), la menciona también, aunque 
con duda, del mismo modo. Jordán (28) la considera asimismo forma 
de obscura, caracterizándola como más grande, con el anverso de las 

alas anteriores de color amarillento mate. 

Alberti ha descrito (5) otras dos subespecies, cuyos aparatos co¬ 
piadores masculinos coinciden totalmente con el de dbscura. 111a del 
territorio de Talysch, en la misma orilla sur del mar Caspio, que llama 
máximo por su tamaño gigante, en la que los $ $ oscilan entre 
30 y los 32 mm. de envergadura y cuya única V mide 26 mm.; la 
otra subespecie, de Amasia, pallida Alb., es una forma que 


io8 


R. AGENJO 


cuerda bastante a los individuos pequeños de statices, con las alas an¬ 
teriores y posteriores finamente escamadas, en el $ de 26 a 29 mm. de 
envergadura, que se reducen en la 9 a 23 mm. 

La especie se extiende por Rodas, Turquía, Cáucaso e Irán. 

Según mis ejemplares, obscura vuela en mayo; los autores no 
mencionan la época de vuelo para esta especie, salvo Alberti (5), que 
señala para sus ejemplares recogidos en el Cáucaso el mes de junio, y 
para los colectados en bort Sine Sefid, Chiraz-Kazeroum, Farsistan,. 
en el Irán, el de mayo. 

La oruga es desconocida. 


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R. AGENJO 


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<76) Zeller, Ph. Ch. 

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Explicación de las láminas II-VIII. 


Lám. II: 

Fig. 1.—8.° esternito de Procris ampelophaga (Bayle) $. 

Fig. 2 a. —8.° esternito de Pro cris pruni (Schiff.) $ ; b, 8.° terguito del 
mismo. 

Fig. 3 a. —8.° esternito de Procris cirtana Luc. $ ; b, 8.° terguito del 
mismo. 

Fig. 4 a.—8.° esternito de Procris gigantea Nauf. $ ; b, 8.° terguito del 
mismo. 

Fig. 5 a. —8.° esternito de Procris budensis (Spr.) $ ; b, 8.° terguito del 
mismo. 

Fig. 6.—8.° esternito de Procris chloros (Ht>.) $. 

Fig. 7 o.—8.° esternito de Procris cognata H. S. $ ; b, 8.° terguito del 
mismo. 

Fig. 80.—8.° esternito de Procris graeca Jord. $ ; b, 8 .° terguito del 
mismo. 

Fig. 9 a. —8.° esternito de Procris algirica Rothsch. $ ; b,. 8.° terguito del 
mismo. 

Fig. 100.—8.° esternito de Procris anatolica Nauf. $ ; b, 8.° terguito del 
mismo. 

Fig. 11 a. —8.° esternito de Procris statices drcnowskii Alb. $ ; b, 8.° ter¬ 
guito del mismo. 

Fig. 12 a.—8.° esternito de Procris albanica Nauf. $ ; b, 8.° terguito del 
mismo. 

Fig. 13 a. —8.° esternito de Pro cris manni (Ld.) $ ; b, 8.° terguito del 
mismo. 

Fig. 14 a.—8.° esternito de Procris manrctanica Nauf. $ ; b, 8.° terguito del 
mismo. 


Lám. III: 

Fig. 1.—Aparato copulador $ de Procris ampelophaga (Bayle). 
Fig. 2.—Aparato copulador $ de Procris pruni (Schiff.). 


LOS «PROCRIS» NO ESPAÑOLES DEL MUSEO DE MADRID I 15 

Fig. 3.—Aparato copulador $ de Procris cirtana Luc. 

F'ig. 4.—Aparato copulador $ de Procris gigantea Nauf. 

F'ig. 5.—Aparato copulador $ de Procris budensis (Spr.). 

Fig. 6.—Aparato copulador $ de Procris chloros (FIb.). 

F'ig. 7.—Aparato copulador $ de Procris cognata H. S. 

F'ig. 8.—Aparato copulador $ de Procris tenuicornis Zell. 

F'ig. 9.—Aparato copulador $ de Procris syriaca Alb. 

Lám. IV: 

Fig. 1.—Aparato copulador $ de Procris gracca Jord. 

Fig. 2.—Aparato copulador $ de Procris algirica Rothsch. 

Fig. 3.—Aparato copulador $ de Pro cris anatolica Nauf. 

Fig. 4.—Aparato copulador $ de Procris statices drcnowskii Alb. 

Fig. 5.—Aparato copulador $ de Procris albanica Nauf. 

F'ig. 6.—Aparato copulador de Procris manni (Ld.). 

Fig. 7.—Aparato copulador $ de Procris mauretanica Nauf. 

Fig. 8.—Aparato copulador $ de Procris obscura Zell. 

Lám. V: 

Fig. 1.—8.° (+7. 0 ) esternito de Procris ampclophaga (Bayle) 9 . 

F'ig. 2 a. —8.° (-f- 7 °) esternito de Procris cirtana Luc. 9 ; b, 8.° (+ 7. 0 ) 
terguito de la misma. 

Fig. 3 o.—8.° (-f- 7. 0 ) esternito de Procris budensis (Spr.) 9 ; b, 8.® (+ 7. 0 ) 
terguito de la misma. 

Fig. 4.—8.® (-)- 7.°) esternito de Procris chloros (Hb.) 9 . 

Fig. 5 a. —8.® (-f- 7.°) esternito de Procris cognata H. S. 9 ; b, 8.® (+ 7.®) 
terguito de la misma. 

Fig. 6 a. —8.® ( 4 - 7.®) esternito de Procris tenuicornis Zell. 9 ; b, 8.® ( 4 - 7 -°) 
terguito de la misma. 

Fig. 7 a. —8.® ( 4 - 7-°) esternito de Procris algirica Rothsch. 9 ; b, 8.® (+ 7.®) 
terguito de la misma. 

Fig. 80.—8.® (+7.®) esternito de Procris albanica Nauf. 9 ; b, 8.® ( 4 * 7 -°) 
terguito de la misma. 

Fig. 9 a. —8.® ( 4 * 7-°) esternito de Procris mauretanica Nauf. 9 ; b, 8.® (-(- 7.°) 
terguito de la misma. 

Lám. VI: 

Fig. 1 a. —9.® terguito de Procris atnpelophaga (Bayle) 9 ; 1 b, 9.® esternito 
y parte quitinizada del canal copulador de la misma. 

Fig. 2 a. —9.® terguito de Procris pruni (Schiff.) 9 ; 2 b, 9.® esternito y parte 
quitinizada del canal copulador de la misma. 

Fig. 3 a. —9.® terguito de Procris cirtana Luc. 9 ; 3 b, 9.® esternito y parte 
quitinizada del canal copulador de la misma; 3c, parte quitinizada del canal, 
orientada en sentido contrario. 

Fig. 4 a.—9.® terguito de Procris budensis (Spr.) 9 ; 4 b, 9.® esternito y parte 
quitinizada del canal copulador de la misma. 


R. AGENJO 


116 


Fig. 5 a. —9. 0 terguito de Procris chloros (Hb.) 9 ; 5 b, g.° esternito y parte 
quitinizada del canal copulador de la misma; 3 c, las mismas piezas orientadas 
en sentido contrario. 

Lám. VII: 

Fig. 1 a. —9. 0 terguito de Procris cognata H. S. 9 ; 1 b, g.° esternito y parte 
quitinizada del canal copulador de la misma. 

Fig. 2 a. —9. 0 terguito de Procris tenuicornis Zell. 9 ; 2 b, g.° esternito y 
parte quitinizada del canal copulador de la misma. 

Fig. 3 a. —9. 0 terguito de Procris syriaca Alb. 9 ; 3 b, g.° esternito y parte 
quitinizada del canal copulador de la misma. 

Fig. 4 a. —9. 0 terguito de Procris gracca Jord. 9 ; 4 b, g.° esternito y parte 
quitinizada del canal copulador de la misma. 

Lám. VIII: 

Fig. 1 a. —g.° terguito de Procris algirica Rothsch. 9 ; 1 b, g.° esternito y 
parte quitinizada del canal copulador de la misma. 

Fig. 2 a. —9. 0 terguito de Procris albanica Nauf. 9 ; 2 b, g.° esternito y parte 
quitinizada del canal copulador de la misma. 

F‘g- 3 a - —9-° terguito de Procris manni (Ld.) 9 ; 3 b, g.° esternito y parte 
quitinizada del canal copulador de la misma. 

Fig. 4 a. —9. 0 terguito de Procris maurctanica Nauf. 9 ; 4 b, g.° esternito y 
parte quitinizada del canal copulador de la misma. 


EOS, XIII, 1937. 


Lám. II. 





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R. Agenjo: Los Procris no españoles del Museo de Madrid 





































EOS, XIII, 1937. 


Lám. III. 



R. Agenjo: Los Procris no españoles del Museo de Madrid. 



























EOS, XIII, 1937. Lám. IV. 



R. Agenjo: Los Proci~is no españoles del Museo de Madrid. 


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EOS, XIII, 1937* 


Lám. V. 


R. Agenjo: Los Procris no españoles del Museo de Madrid. 






































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EOS, XIII, 1937. 


Lám. VI. 



















Lám. VII 


EOS, XIII, 1937. 



R. Agenjo: Los Procris no españoles del Museo de Madrid 









EOS, XIII, 1937 


Um. VIU 




R. Agenjo: Los Procvis no españolas del Museo de Madrid. 













INDICE DEL TOMO XIII 

Páginas 

Agbnjo, R.: Los Procris no españoles del Museo de Madrid (Lep. Zygaen.) 

(láms. II-VIH). 45 

Escalera, Manuel M. de la: Especies de Sepidium F. de Ifni (Col. Tene- 

brionidae) (lám. I). 5 

Paramonov, S. J.: Ueber einige aussereuropaische (hauptsíichlich ameri- 

kanische) Bombiliiden-Gattungen (Dipt. Bom.). 13